PERFILES DE PLAYOFF (II)

PERFILES DE PLAYOFF (II)
Ricky Ledo, sensación en este Playoff

Antonio Rodríguez

Llegar para disputar el playoff, entre esa incertidumbre de poder jugar dos o superar la decena, sin conocimiento absoluto de la liga, apenas de Europa y conseguir ser el mejor jugador de tu equipo en unas semifinales ligueras, es la proeza que ha conseguido Ricky Ledo en Baskonia. Una maravilla de técnica individual que aterrizó en nuestras pistas de manera efímera, cuyo recuerdo permanecerá por mucho tiempo entre nosotros.

Que la decepción entre la afición baskonista por no haber llegado a la final, no empañe la excelente imagen que ha dado Ricky Ledo en las poco más de dos semanas en las que ha competido en la Liga Endesa (eso sí, 7 partidos en ese breve espacio de tiempo). Hay que ser muy bueno para hacer ver a un entrenador que un recién llegado puede jugar de titular al poco de su incorporación. Y más todavía, cuando teniendo una estrella como Shane Larkin al lado, se convierta en el máximo anotador del equipo vitoriano a lo largo de las semifinales (15.2 puntos promedió en los cuatro enfrentamientos ante Valencia Basket, por 14.3 del estelar base estadounidense). 

(ACB Photo / I. Martín).
(ACB Photo / I. Martín).

Ricky Ledo nos mostró clase a raudales cuando en el primer partido ante los valencianos, en un último cuarto en el que se caminaba de forma pesada entre la angustia de la derrota, anotó 8 puntos consecutivos, con unos cambios de dirección magníficos cuando entraba a canasta y dar esperanzas a la parroquia. Paso a la derecha, paso a la izquierda acortando la zancada para cambiar la dirección y dejar a su defensor que se pase de frenada…y bandeja dulce. ¡Qué elegancia, por favor!

Pedro Martínez se aplicó el cuento en el segundo partido y era casi una cuestión personal. “A mí no me la vuelve a hacer”. De hecho, la primera vez que lo intentó en el segundo enfrentamiento, no pudo cambiar de dirección a la izquierda, le forzaron a continuar por la derecha, tuvo que dar un pase hacia la esquina viendo que perdía el trazo perpendicular a la canasta y con el pase, el balón acabó en manos de un contrario. “A mí no me la vuelve a hacer”. Entonces, Ricky Ledo volvió con otras artimañas. El del baloncesto fácil, casi innato, puro en su esencia…porque nos cuesta creer que tales gestos sean tan perfectamente aprendidos. Tiene que haber algo que venía ya con el “envase”. Lo que hacía era de una perfección insultantes: primer paso para desbordar con velocidad, fintas en el aire para evitar brazos en sus entradas, triples con toda la suavidad -y efectividad-. Por eso, cuando nos sentábamos en nuestro asiento en el pabellón y saltaba a pista, ajustábamos mejor nuestro trasero y decíamos “vamos a ver a Ricky Ledo”.

El joven de 24 años no dudaba en pasar a la continuación del bloqueo a la altura precisa y en el momento oportuno. Sin arabescos, sin adornos, tan simple como hacerlo. ¡Zas! Nunca ha tenido problemas con sus compañeros y uno de los aspectos que más me han gustado de él, era su compromiso con sus colegas de trabajo. En su corta estancia vitoriana, Ledo ha ido a ganar. Esa era su misión, esencia de Playoff. Y aunque en cuartos de final se le veía poco familiarizado con ciertos conceptos defensivos, en la segunda semana, voluntad y conocimiento de cómo defender, se han aunado y dieron un más que respetable defensor. Esos brazos larguísimos, su intuición para robar balones o cortar pases, dirigirse solo hacia el aro, mientras los fans esperaban el mate del nuevo ídolo, eran todo uno. 

(ACB Photo / I. Martín).
(ACB Photo / I. Martín).

Acabada la faena en estas noches de diario durante semifinales, le vimos acompañado por Shane Larkin y Rodrigue Beaubois entrando al salón del restaurante Sagartoki a reponer fuerzas tras la batalla. Sí, definitivamente ha sido un tipo receptivo con todas las cosas buenas que le pueda ofrecer Vitoria, no solamente dentro de una pista.

Ricky Ledo emigra a Turquía. Anadolu Efes hizo oficial su contratación la pasada semana. Toda la suerte en su continuidad por el camino europeo, porque talento para ser élite aquí, va más que sobrado. En la Liga Endesa nos quedaremos con sus eléctricos gestos, fáciles, por encima de lo que pueda decir un manual. Porque los manuales hablan de corrección, nunca de elegancia. Y de eso sí que sabe Ricky Ledo.