DECISIVOS IMPARES

DECISIVOS IMPARES
Valencia Basket afianzó el factor cancha y está a un paso de la final

Antonio Rodríguez

Siguiendo el guion de las estadísticas ganadoras, Valencia Basket se proclamó vencedor de otro partido impar en la eliminatoria de semifinales ante Baskonia, dejando la opción de llegar a la final en un solo round al refugio de su fortín

Tal locura de partido no podía acabar de otra forma que con otra acción loca. Cuando Shane Larkin sacó de fondo a falta de 7.8 segundos para la finalización (73-69 en el marcador), lo que menos esperaba fuese que Antoine Diot diese un manotazo al balón. Y menos aún que ese balón fuese cercano a él y antes de tocar el suelo, golpease su pie. Tan incrédulo estaba que ni tan siquiera lo retiró. Tan atónitos estaban todos, que ante la sorprendente petición de Diot a los árbitros del instant replay (pues tampoco lo detectaron), hubo que ir a revisar el monitorado de tal instrumento. Y efectivamente, con esta curiosa jugada y la postrera posesión para Valencia Basket, se cerraron las aspiraciones de éxito vitorianas en este tercer encuentro de la serie semifinal. 

Fernando San Emeterio se hizo enorme en la zona rival (ACB Photo / M.A. Polo).
Fernando San Emeterio se hizo enorme en la zona rival (ACB Photo / M.A. Polo).

La Fonteta, que se había vestido de gala, presentando ambos equipos con un videomapping dos horas antes, estallaba de júbilo. Los taronja se encontraban a un paso de lograr el pase a la final liguera, algo que no han conseguido más que en una ocasión: 2003. Y es que vimos uno de los partidos más intensos de Playoff repleto de combates individuales, tretas tácticas, golpes, intensidad y muchos, muchos contrastes. Todos los contrastes los había vivido Shane Larkin. Anotó 12 de sus 16 puntos en la primera mitad (más 4 rebotes y 3 asistencias), poniendo un nivel de agresividad y mordiente atacando la canasta como nunca en esta serie, trayendo en jaque a la defensa rival.  Fue el máximo responsable de un salvaje parcial de 3-20 a favor de los suyos que les dio la delantera al retirarse a los vestuarios (34-37), para sufrir en el tercer cuarto un terrible golpe con la cadera de Bojan Dubljevic, como para dejarle groggy, ser asistido para retirarle al banquillo y ser tratado con bolsas de hielo en la nuca hasta que poco a poco fuese recuperando el conocimiento. Volvió posteriormente a pista, más aturdido y menos acertado que en los primeros 20 minutos... y sufrir la jugada ya comentada a falta de 7 segundos.

 Ambos equipos sabían de la importancia del tercer match de la serie y pusieron el máximo de sus físicos en el quinteto titular. La vara de medir en ello eran los escoltas: Fernando San Emeterio por los valencianos (junto a Diot, Sato, Sikma y Dubljevic) y Jaka Blazic por los vitorianos (junto a Larkin, Hanga, Tillie y Diop). Y los primeros que “atizaron” fueron los locales, pues su fortísima defensa, física hasta el extremo, denegaba a Larkin líneas de pase y por mucho que lo intentase el base estadounidense en solitario, un parcial de 10-0 llevó el marcador a un 21-10 y un 23-14 al final del primer cuarto.

Rodrigue Beaubois dio un triple importante (ACB Photo / M.A. Polo).
Rodrigue Beaubois dio un triple importante (ACB Photo / M.A. Polo).

Ahora la cara en la baraja le sonreía a BaskoniaGuillem Vives no juega tras el esguince de tobillo sufrido dos días antes (no jugó en todo el partido) y ante tal condicionante, Valencia Basket juega sin bases. Y es el aturdimiento general como para llegar al parcial ya comentado de 3-20 y el marcador en 26-32. A tal extremo fue que los hombres de Pedro Martínez anotaron en este cuarto su primera canasta a falta de 02:43 para el descanso, dejando tal periplo en 5 tiros libres. Sí se recuperaron para seguir en partido y un 34-37 al descanso.

El tiro libre, esa bendición taronja que les mantuvo en partido en los peores momentos. Ellos tenían un guion claro al contar con un solitario base (en ocasiones, entre San Emeterio y Sastre tenían que cumplir con la dirección de los suyos, cuando descansaba Antoine Diot): si no había fluidez en la distribución del balón, el remedio era llevarlo hasta el poste bajo, por ser un recurso y a sabiendas que tanto San Emeterio, como Sato, como Dubljevic podrían mandar en tal reino. Y resultó, porque forzaron faltas: 15/18 fue el balance local en los primeros 20 minutos desde la línea de tiros libres y 2/4 para los vascos. Así pudieron aguantar el lastre de un horrible 9/27 en tiros de campo (por un destacado 15/27 vitoriano), al margen de 8 rebotes menos que también computaban en la estadística.

Volvieron los buenos minutos valencianos en el tercer cuarto con un parcial de 15-5 y Sito Alonso viendo un 49-42, preocupados aún los suyos por el reciente golpe en la cabeza de Larkin, decide pedir tiempo muerto tras un triple de Antoine Diot. Sin embargo, el base francés, con problemas de faltas, debe ser reservado nuevamente y nuevamente el mercurio se inflama en Baskonia, con un parcial de 0-10, mostrando que sin base en pista, Valencia Basket sufre y mucho. Un triple de Rafa Martínez les da un respiro y se pueden retirar con un esperanzador 61-53 al final del tercer cuarto. 

Uno de los más destacados de la serie: Pierre Oriola (ACB Photo / M.A. Polo).
Uno de los más destacados de la serie: Pierre Oriola (ACB Photo / M.A. Polo).

El último cuarto comenzó marcado con la cuarta falta de Diot cuando restaban todavía 07:58 para la finalización, aunque ya no hubo más parciales destacados y sí gran igualada. Shane Larkin falla un tiro y consigue robar la cartera a Dubljevic que había capturado el rechace, para pasar el balón a un triple de Adam Hanga (71-66). A falta de 30 segundos un triple en jugada de estrategia de Rodrigue Beaubois a falta de 30 segundos, dejaba cualquier posibilidad de victoria para ambos (71-69).

Y fue la jugada decisiva de uno de los hombres que mejor huella está dejando en esta serie, Pierre Oriola (11 puntos en 17 minutos), quien en una continuación fantástica del bloqueo, aprovechando la acusada bisoñez -aún- de Ilimane Diop, en su posicionamiento, dio la victoria con su canasta y el 73-69 irremontable para certificarse finalmente con un 75-69. Pequeños detalles como una mayor consistencia en el rebote de los taronja en la 2ª  parte (24 por 13) o triples en momentos importantes, les hicieron sostenerse como para llevarse esta victoria, que por ser en “jornada impar” parece valer más. No sabemos cuánto, pero al menos otear en el horizonte el perfil de la final de la Liga Endesa en una nueva batalla. En Vitoria, el Fernando Buesa espera para un definitivo choque. Para ello, los hombres de Sito Alonso deberán salir victoriosos en su primer match-ball.