DESEMPOLVANDO HUELLAS

DESEMPOLVANDO HUELLAS
Fernando San Emeterio dio el triunfo a Valencia ante su pasado

Antonio Rodríguez

Fernando San Emeterio conocía los senderos de éxitos en el Fernando Buesa Arena. Buscando antiguos rastros de sus días de gloria en Baskonia, encontró el camino de la victoria en este caso, para Valencia Basket.

Cuando se llega a los últimos minutos, con todas las posibilidades tácticas ya exhibidas que dan los catálogos de ambos equipos, lo que impera son los arranques individuales para decantar un partido, el talento en estado puro. Y ahí, la figura de Fernando San Emeterio emergió por encima de todos, anotando canastas decisivas y un triple en un momento crucial, el que colocaba a su equipo por delante en el marcador a falta de 75 segundos, que enmudeció el recinto baskonista, el mismo que ensalzaba hasta el cielo con estas mismas acciones cuando los colores eran otros. 24 puntos en 27 minutos, con 9/12 en tiros de campo y por encima de los números, el cartel de líder. Otra vez. Y así, Valencia Basket logró el primer round a domicilio de estas semifinales en el Playoff de la Liga Endesa (82-83).

Fernando San Emeterio volvió a ser el líder en el Buesa Arena (ACB Photo / I. Martín).
Fernando San Emeterio volvió a ser el líder en el Buesa Arena (ACB Photo / I. Martín).

Fue un encuentro trepidante, digno de una semifinal liguera, donde los primeros minutos nos mostraron una atractiva posibilidad para los locales, con la titularidad de Nicolás Laprovittola por delante de la estrella del equipo, Shane Larkin, ejecutando un buen manojo de posibilidades entre los hombres de Sito Alonso. La mejor circulación de balón, los cortes desde lado débil con grandes asistencias, la inicial racha anotadora de Kim Tillie como producto de la amenaza permanente de cinco hombres, se logró con el base argentino, dándoles los primeros parciales a favor.

El guion habitual ofrecía en cartel tanto a Shane Larkin (17 puntos en otra buena actuación suya) como a Bojan Dubljevic, este último sobre todo en poste bajo, con el daño que pudiera provocar en Illimane Diop primero y Johannes Voigtmann después. Sobre sus espaldas se asentaron por momentos los valencianos. En Endesa Basket Lover seguimos su actuación con lupa y desde el juego en poste bajo, esto fue lo que sacamos:

Cierto es que de los tres errores que tuvo en el partido ahí, dos fueron de manera consecutiva ante Voigtmann cuando saltó a cancha (no fue titular). Por lo que Pedro Martínez puso en pista una práctica que por su terrible eficiencia, clave para la victoria valencianista, aquí destacamos: el dúo interior de dos ala-pívots, Will Thomas y Pierre Oriola.

                A priori, una de las claves de esta eliminatoria es la capacidad atlética de ambos contendientes. Baskonia cuenta con jugadores más atléticos, más potentes físicamente, que pueden llegar a más sitios, saltar más alto y correr con más precisión. Contrarrestar esa deficiencia en Valencia Basket, era una de las más atractivas expectativas previas. Y lo hicieron. Con Thomas y Oriola en pista, con un enorme, pero enorme trabajo defensivo pleno de actividad, movilidad, de ayudar y recuperar, pusieron una de las bases más dominantes para los taronja. Controlaron los tableros, negaron puntos interiores y entradas a canasta e hizo que todo el quinteto se mostraran tan físicos como sus rivales. A esto, añadan que se les unió en el último cuarto Romain Sato en ayuda al rebote y tal intensidad les hizo estar en partido, creer que podían ganar. Los 10 puntos de déficit en el tercer cuarto se fueron limando con el triple de Oriola sobre la bocina del tercer cuarto (64-58). 

Ricky Ledo, la sorpresa positiva (ACB Photo / I. Martín).
Ricky Ledo, la sorpresa positiva (ACB Photo / I. Martín).

Unamos la inteligencia de algunos de sus componentes. En jugada decisiva en el último minuto, con 80-81 en el marcador, Shane Larkin queriendo decidir, sufrió una excelente defensa en el dos contra dos central por parte de Dubljevic, debiendo el base estadounidense escorarse más hacia la banda de lo que pretendía. El receptor del balón estaba claro: Tornike Shengelia tras bloquear, se dirigía solo a canasta, en espera casi ansioso del pase. Y ahí, Luke Sikma, uno de los jugadores más inteligentes de nuestra competición, sabiendo intuir la finalización de la jugada, se anticipó al pase de Larkin antes que llegara a manos del georgiano. Robo de balón y aunque San Emeterio sufrió un gran tapón en el contragolpe, en una muestra más de ese “carácter Baskonia”, el balón cayó en manos de Joan Sastre, que materializó con dos tiros libres un 80-83 a falta de 35 segundos inabordable para los locales.

Tuvieron bola de partido que se jugó Larkin, aunque también había un tipo con ganas de sentenciar para los suyos. El recién llegado Ricky Ledo se marcó un partido extraordinario. Mostrando su enorme talento ofensivo, la elegancia que solamente vimos a cuentagotas tras su llegada, floreció en momentos fundamentales para los suyos en el último cuarto, manteniendo con 10 puntos (8 de ellos casi consecutivos en situaciones clave), con 5/5 en tiros. Ya hay un chico más en la ciudad que puede embaucar al aficionado con sus acciones. Un filón más en los atractivos de esta eliminatoria.

Y hoy veremos el segundo capítulo de la serie. Con la imagen del triple de Fernando San Emeterio en la retina (que a buen seguro, será una de las imágenes de todo el Playoff 2017 en la Liga Endesa), encontrando el cántabro las huellas de quien fue un ídolo en ese mismo recinto. Un ídolo valenciano ahora. Y es que las estrellas es lo que tienen: dejan rastro allá por donde van. 

La eliminatoria está en el aire (ACB Photo / I. Martín).
La eliminatoria está en el aire (ACB Photo / I. Martín).