LO NUNCA VISTO

LO NUNCA VISTO
Lo nunca visto para Andorra: forzar prórroga siempre al Real Madrid

Antonio Rodríguez

Morabanc Andorra cuenta entre las montañas que la rodean en sus cuatro puntos cardinales, un embrujo que envuelve su pabellón, para que allí no gane nadie. Bueno, sí: Baskonia y Real Madrid. Y ya.

Y es cierto. Lo nunca visto en la historia de la Liga Endesa. Este es el cuento de un club que se ha clasificado para el playoff después de 22 años, manteniendo su feudo casi imbatible, como los grandes equipos, pero sin su “carrocería”. Porque al igual que son inexpugnables en casa (solamente tomada por baskonistas y madridistas), han sido capaces de vencer a domicilio a ICL Manresa y a Herbalife Gran Canaria. Nada más. Dos derrotas como local, dos victorias como visitante. Repasando hemerotecas, no encontrarán un precedente ni parecido (en un sistema de competición de todos contra todos como los actuales, desde la temporada 94/95). Lo dicho: lo nunca visto.

Thanasis Antetokounmpo y cómo llevar en volandas todo un pabellón (ACB Photo / A. Rispal).
Thanasis Antetokounmpo y cómo llevar en volandas todo un pabellón (ACB Photo / A. Rispal).

Por ello, la expectación en la última jornada de la fase regular ante el Real Madrid, en una rivalidad ya legendaria fraguada en tres grandes enfrentamientos, era enorme a tenor de lo visto en el Wizink Center y en la Copa del Rey. ¿Cómo es posible que forzaran una tercera prórroga -que ya tiene hasta su guasa-? Pues por creer en el triunfo y hacer creer a su afición.  Eso y sus últimos cuartos.

El fatídico tramo del minuto 30 al 40, el cuarto período, donde acaban claudicando sus rivales es del que hablaremos. Ahí no solamente existe la comunión de 5 jugadores en pista junto a cinco mil aficionados. Algún embrujo debe empujar también para que Morabanc Andorra, en sus enfrentamientos en el M.I. Govern Andorra, sea capaz de anotar 5.06 puntos de promedio más que sus rivales. Que de los 16 enfrentamientos ligueros, haya perdido el parcial del último cuarto, en 6 ocasiones tan sólo -en algunos partidos, con el choque encarrilado, la verdad sea dicha-. Donde culmine la remontada yendo por detrás en el marcador en el minuto 30, tanto con Herbalife Gran Canaria, como a Unicaja, Tecnyconta Zaragoza, Movistar Estudiantes y Real Madrid (en este último caso, el asombroso 23-9 sirvió para forzar la prórroga) 5 veces y tres de ellos, siendo equipos de playoff. Sumar un parcial de 27-9 a ICL Manresa y un 28-13 al Real Betis Energía Plus, devolviendo así el 13-28 que encajó en el tercer período. Algo debe haber.

Morabanc Andorra, casi imbatibles en su pista (ACB Photo / A. Rispal).
Morabanc Andorra, casi imbatibles en su pista (ACB Photo / A. Rispal).

Sin elucubraciones numéricas, lo vivido el pasado domingo ante el Real Madrid, conscientes ambos equipos que se volverán a ver las caras 10 días después, fue sublime. Con la presencia de Giannis Antetokounmpo en la grada, que lo mismo ponía cara arisca mientras negaba con la cabeza cuando se le requería en una entrevista televisiva, como que se levantaba de su asiento el primero para aplaudir las acciones de su hermano Thanasis. Y que éste fuera uno de los motores andorranos para la proeza de la -nueva- prórroga, con algunas canastas increíbles. Y todo ello llegó a un momento de éxtasis al tener que verse las caras con Andrés Nocioni, el jugador más brillante del cuadro blanco, que tras recibir un mate, anotó un triple delante de las narices del griego (era ya el cuarto de su cuenta) y ambos volvían a la pista contraria charlando con el argentino mostrando las palmas y encogiendo los hombros cual Jordan, en un “qué le vamos a hacer si estoy inspirado”. Un nuevo “alley-oop” culminado por el alero andorrano para quitar el hipo, sacudiéndose así el tapón que recibió minutos antes del argentino, a su intento de mate -aunque no lo dictaminasen así los árbitros-, formaba parte de un guion absolutamente maravilloso. 

Quizás Georgi Shermadini sea uno de los causantes de tal
Quizás Georgi Shermadini sea uno de los causantes de tal "embrujo" (ACB Photo / A. Rispal).

Pura magia lo que nos espera en playoff. Lo que puede dar de sí un recinto que parece sostenido por, como aquel thriller de Wes Craven de 1977, “Las colinas tienen ojos”, si hablamos de guiones, en algo que no parezca terrenal. Aférrense a sus asientos. Los sobresaltos parecen prometidos.