HÉROES DE UN COLEGIO

HÉROES DE UN COLEGIO
En Endesa Basket Lover presentamos el maravilloso cuento de un colegio

Antonio Rodríguez

En Endesa Basket Lover presentamos el maravilloso cuento de un colegio

“Estudiantes, ese equipo de colegio. Del colegio Ramiro de Maeztu. Con una manera propia de trabajar, pensar y sentir. Sin saber si es mejor, peor o diferente. Simplemente, es su manera”.

De esta forma se inicia la andadura de una serie artículos que presentamos hoy y que a partir de mañana, se publicarán en Endesa Basket Lover. Con motivo del 25º aniversario de aquella temporada 91/92 de Estudiantes, homenajeado este pasado fin de semana por el club a aquellos “toreros”, aquí les publicaremos un ambicioso trabajo en el que a través de los recuerdos de siete de sus protagonistas, nos sumergiremos en sus vivencias y recuerdos. En una de las mejores recreaciones escritas de aquel mágico curso estudiantil, Nacho Azofra, Alberto Herreros, Juan Antonio Orenga, Miguel Ángel Martín, Pablo Martínez Arroyo y Pedro Rodríguez desempolvarán, no sólo su memoria, sino las sensaciones de aquella experiencia.

En Endesa Basket Lover estamos tremendamente satisfechos de poder publicar este trabajo, sobre todo por ver la reacción de tales protagonistas. Hemos intentado recrear aquella situación con la fidelidad de sus palabras, manteniendo algunos de sus “tacos” incluso, porque mantienen la frescura de aquellos veinteañeros que fueron, que parecían comerse el mundo. 

Publicado hace tres años en “Cuadernos de basket”, el trabajo titulado “Que nos vamos a Estambul, chim pum”, es una suerte que ahora podamos publicarlo aquí en el mejor momento posible, en su 25º aniversario. Queremos y deseamos que todos y cada uno de los aficionados estudiantiles pueda conocer tales historias y confidencias de aquellos jugadores. Tanto de quienes lo vivieron y lo disfrutaron como para quienes lo tienen de oídas y referencias de pesadas charlas en sus mayores de “abuelo cebolleta”. De vosotros depende.

Un veterano que venía de jugar playoff de descenso con este equipo, de repente se ve rodeado de una serie de chavales con mucho talento y sin prejuicios. Un entrenador con un plan para manejar toda esa juventud y un americano, todo espectáculo, que se une a otro que llevaba 8 años en el club y que sabía jugar al mus. Una colección de caracteres diferentes que dio un magnífico resultado.

Créanos si les decimos que la historia es fascinante. Aunque no tengan por qué hacerlo. Lo mejor es que la lean y por vuestros ojos y vuestras sonrisas, evaluéis todo aquel viaje. Poco más podamos añadir. Busquen el rato de tranquilidad y disfruten. Les merecerá la pena.