RAÍLES ENTRE FLORES

RAÍLES ENTRE FLORES
El letón Roland Smits atraviesa un camino ya conocido en Fuenlabrada

Antonio Rodríguez

El letón Roland Smits atraviesa un camino ya conocido en Fuenlabrada

La estación de tren de Fuenlabrada mantiene un trasiego constante de pasajeros. Multirracialidad en sus andenes, sin descanso, forzando pasos acelerados sus transeúntes, dan sensación de inquietud, de prisas. A la salida, uno se topa con la fachada lateral del pabellón Fernando Martín. Entrar en él es como hacerlo en un monasterio. Los pasillos interiores vagamente iluminados dan paso a la pista, a los haces de luz entrando por los ventanales procedentes de una nublada mañana, las ´maitines’ en las entrañas de nuestro deporte. Todo es tenue, tranquilo, silencioso. Acaba de finalizar el entrenamiento. Remanso de paz, en contraste con la algarabía de la estación de tren, apenas cincuenta metros más al oeste. Al fondo, esquinado, un chico sentado en el suelo, descansa, mientras se oye el ligero susurro de su interlocutor, el asistente del entrenador, Josep María Raventós, que de cuclillas, habla con él.

Rolands Smits bien vale un peregrinaje al pabellón (ACB Photo).
Rolands Smits bien vale un peregrinaje al pabellón (ACB Photo).

Los innumerables botes, gritos en los partidillos e instrucciones sonoras de Jota Cuspinera en inglés, haciéndose oír durante el entrenamiento minutos antes, han dado paso a ese casi imperceptible hilillo de voz de Raventós. A los pocos instantes, su interlocutor se levanta del suelo, dispuesto a continuar los ejercicios de manera individual, en una posterior sesión de tiro. La estampa de Rolands Smits es imponente. Musculado, de anchos hombros, sus doscientos siete centímetros de estatura dan una figura majestuosa, que se esconde en la timidez de su rostro. El jugador letón cruza la pista y se sitúa en la esquina contraria. Raventós le pasa balones. Se da inicio a su sesión particular de tiro.

“Es un buen chico” nos confiesa su representante. Un buen chico…con hambre. 21 añitos le contemplan. Se levanta una y otra vez cuando su compañero de ejercicio le pasa los balones. Primero, suspensiones a media distancia, dos pasos por delante de la línea de tres. “Tienes que forzar más la suspensión. Desde esta distancia, tienes que coger más altura” le dice Raventós en un parón de un puñado de segundos. Smits tiene las piernas ya fatigadas y cuesta mantener el equilibrio ante la exigencia de un salto mayor, pero intenta concentrarse y continuar ejecutando bien los gestos. Confiesa que el año pasado le daba más vueltas a la cabeza el fallar aquellos tiros. No siempre su mecánica era correcta: pies en ocasiones alejados uno del otro, tendencia a abrir el codo del brazo de tiro…todo eso este año no sucede. Está más fuerte físicamente y eso se nota. También su mayor confianza, un plus añadido.

Su juego en poste bajo es muy potente (ACB Photo / Emilio Cobos).
Su juego en poste bajo es muy potente (ACB Photo / Emilio Cobos).

“No es que estuviese gordo cuando llegó. Pero sí le sobraban unos cuantos kilos” nos confirma Ferrán López, director deportivo del Montakit Fuenlabrada. “Su agente nos dijo que tenía un chico letón, que si queríamos probarle. Y cuando vino en 2011, su cuerpo era distinto al de ahora. Pero el chaval con 16 años parecía potente y pasó nuestras pruebas físicas. Así que dije que nos lo quedábamos”. Ferrán López se siente orgulloso de aquella decisión. Ha sido testigo de la evolución y decisivo en la toma de decisiones a la hora de moldear la estampa del actual alero del conjunto fuenlabreño (19 minutos de promedio, 8 puntos y 45.3% en tiros de campo). “Inicialmente jugaba de “4”. Y en la fase de ascenso de LEB Plata en 2014, él ya era el jugador más dominante de la categoría junto a Alberto Abalde. Cuando Fuenlabrada y el Prat lograron el ascenso a LEB Oro, los dos eran los mejores jugadores”.

El pasado martes, en el encuentro de Eurocup ante UCAM Murcia, Roland Smits  anotó la primera canasta de su equipo jugando al poste, con contundencia. Sabe de sus recursos en esa zona del campo y de su dominio. Su mayor corpulencia actual, así como el toque que tiene de ambas manos a tiros cortos, le hacen importante y lo utiliza. Sube y baja la pista con rapidez, forzando la zancada cuando toca bajar a defender. Durante unos minutos, tuvo la marca de Sadiel Rojas, del que un codo suelto impactó a la altura de su garganta en el juego intenso del jugador murciano. Ante los gestos de dolor del letón, Jota Cuspinera lo sentó en el banquillo hasta la segunda mitad. En ella volvió en su disputa renovada ante Rojas, sin ningún ansia de venganza, pero sí de dominarle. Le señalaron una -injusta- falta en ataque por las tretas de Sadiel, pero siguió a lo suyo. Entradas a canasta y una defensa flexionado, de claro jugador exterior en el que cuenta con la gran virtud que no se sabe cuál es el brazo predominante y cuál el de ayuda en la pose. Tiene activos ambos. Reminiscencias de Pippen, sabiduría inculcada por alguno de sus entrenadores. Juego totalmente perimetral en un hombre que al principio, tenía sus reticencias.

“Yo veía un “3” en él y quería que jugase como tal. Si es que yo juego como “4”, me decía. No, si yo ya sé que puedes jugar como “4”, le contestaba. Pero quería forzarle a jugar como “3”, porque sabía que en ACB podía serlo”. Esta fue la gran apuesta de Ferrán López. Era casi una cuestión personal ya. “Jugadores que pueden jugar en dos posiciones, son los que te dan el salto de calidad. Que jueguen de 1 y de 2. O dos 2 y de 3. Pero sin duda, los que más valor tienen, son los que pueden alternar el 3 y el 4”. En el paso entre el ala-pívot y el alero, existe mucho sacrificio y muchas horas de entrenamiento para tan crítica readaptación. Al margen que hay que tener una movilidad de pies, que parte de ello debe ser innato. Quizás fue una de los regalos que vio Ferrán López cuando tomó su decisión. 

Doscientos siete centímetros de potencia (Foto EFE).
Doscientos siete centímetros de potencia (Foto EFE).

Y todo eso se contempla cuando se ve jugar a Rolands Smits. Su agarre del balón es perfecto. El catch&shoot empieza por ese buen agarre. Su mecánica de tiro es depurada y con sus doscientos siete centímetros, sacada desde muy arriba para ejecutar los triples que ya anota con consistencia. Su primer paso arrancándose a canasta, es excelente. En la lucha ante un equipo tan poderoso como Lokomotiv Kuban, 10 días atrás, logró 2/4 en triples y 5/7 globales en tiros de campo. Detalles de apuntes en una libreta, de perfección de gestos, de proyección de un tipo con 21 años, que para haber logrado eso, necesita el hambre como en motor a su convicción.

Un tipo tímido y calmado al que, como confesó en Clubbers, le gusta pescar en su tierra para relajarse, tiene también la tranquilidad y el tiempo que necesita para depurarse en Montakit Fuenlabrada. En el Fernando Martín silencioso, que interrumpe con sus botes y el susurro de las redes cuando tocan el balón. Al lado de la estación de tren, de sus raíles que parecen conducir a un camino de flores. El que desde este mismo parquet tomaron Esteban Batista, Gustavo Ayón o Bismak Biyombo. Puede que los aficionados no sepan que Rolands Smits es una estrella. Ni él tampoco. Pero lo es. ¿Todavía en ciernes? Ya un poco menos. La realidad de un jugador que acabará dominando en breve, se muestra ante nosotros semana a semana. Y eso, bien que justifica la peregrinación al Fernando Martín.