UN TIPO FELIZ

UN TIPO FELIZ
Thanasis Antetokounmpo es la viva imagen del ambiente en Andorra

Antonio Rodríguez

Thanasis Antetokounmpo es la viva imagen del ambiente en Andorra

Thanasis Antetokounmpo es un tipo feliz. Mírenle en el banquillo durante un partido. Se levanta, anima, agita la toalla. Y cuando celebra una buena acción, por encima de todo, sonríe. Es la viva estampa del tipo feliz. “Trato de sumar desde fuera de la pista también, haciendo equipo”. Y así lo transmite a todos. Sin egoísmos ni quejas por disfrutar de más o menos minutos. En la pista hace cosas asombrosas. Saltar por un rechace en ataque, al tiempo toparse con el balón a la altura de la barriga, atraparlo, subirlo y hacer un mate, todo en una acción continuada de décimas de segundos. Asombran sus cualidades. “Tengo un objetivo: ayudar al equipo a desarrollar algo bueno para los próximos años”.

La capacidad felina de Thanasis Antetokounmpo (ACB Photo / A. Pérez).
La capacidad felina de Thanasis Antetokounmpo (ACB Photo / A. Pérez).

Su estampa impresiona. Y así lo hizo en sus primeras actuaciones que tuvimos ocasión de verle en vivo, durante el torneo de pretemporada de Sant Julià de Vilatorta. Sin embargo, sus carencias técnicas se hacían notar. En ocasiones, evolucionaba en pista como pollo sin cabeza. Intentaba subir el contragolpe botando y ante una mínima oposición, cogía el balón con ambas manos para dar un pase que podría acabar en la grada. Intentaba unos contra uno abiertos donde un defensor con tablas, acababa dirigiéndole a zonas de ayudas mejor defendidas, haciendo picar a este aún joven e inexperto jugador. Corría al hueco, donde no había nadie, olvidándose del sistema a ejecutar, y agitaba los brazos con los niños en su “¡pásamela!”. Su mecánica de tiro era poco fiable, lotería si nos referimos a sus intentos triples. En contragolpes era letal, porque sí dispone de buen instinto para pasar en estas rupturas rápidas, y en rebote tanto defensivo como ofensivo ayudaba mucho. Fuera de ese a-b-c-, problemas. 

Una mecánica de tiro más suave (ACB Photo / M. Henríquez).
Una mecánica de tiro más suave (ACB Photo / M. Henríquez).

El pasado sábado fuimos testigos del rotundo éxito de su club, MoraBanc Andorra, logrando su segunda victoria a domicilio de la temporada en la difícil cancha del Herbalife Gran Canaria (64-90), que tras su arranque de 4 derrotas consecutivas, en Liga Endesa tan sólo habían claudicado ante Real Madrid y F.C. Barcelona Lassa, mostrando en colectivo una gran seguridad defensiva, forzar malos tiros y obligarse a correr en transiciones, a base de pases largos, como pocas veces hemos visto en la Liga Endesa este año para matar al contrario. Y le mataron. Vale que perdieron 19 balones (la mayoría en una discreta primera mitad), pero tomaron riesgos con mucho éxito. Acierto en el triple (nada menos que 9/17), cortes a canasta y pases precisos en un día en el que parecía salir todo en esos segundos 20 minutos. De un puñado de puntos de renta se pasaron a los 17 de ventaja en un abrir y cerrar de ojos. Y con la sensación en la cara de los jugadores entrenados por Joan Peñarroya que estaban divirtiéndose en pista, casi en trance. 

Alma y corazón en cada acción de un tipo feliz (ACB Photo / V. Carretero).
Alma y corazón en cada acción de un tipo feliz (ACB Photo / V. Carretero).

Thanasis anotó dos triples con una suavidad en su gesto de ejecución que para nada vimos en el torneo de Sant Julià. Vale que uno, bien punteado, ni dio al aro. Pero su mecánica se va depurando, su progresión -en media temporada-  se palpa. A pie de pista pudimos presenciar un contragolpe conducido por él, donde subiendo el balón miró hacia un lado y al otro buscando la mejor opción de pase…sin mirarlo ni un instante. Gotas de aromas de evolución en su juego. Repetimos: en media temporada. Sustancia de trabajo bien hecho. 

Su físico es una bomba de relojería. Si sigue en la senda de seguir aprendiendo, mejorar, para ayudar a sus compañeros en su notable trayectoria, no solamente se quedará en su estampa física. Sus estadísticas en las últimas dos actuaciones (ver cuadro), que denotan una confianza absoluta en sus posibilidades, desnudan el corazón de este chico con un acierto impropio -hasta la fecha- tanto en triples como en tiros libres, al margen de acrecentar su promedio anotador a más del doble. Corazón de tipo feliz. Por lo que está viviendo y por la bendición de su hermano al otro lado del Atlántico. “¡Mira que era pesado”, habla el cuerpo técnico del equipo andorrano, frito a peticiones de Thanasis para ser activos en redes sociales reclamando la atención sobre el actual alero de los Bucks. “Menos mal que ha acabado ya eso de las votaciones para el All Star. Porque…¡qué pesado era!”.

Pues ahí le tienen. Recientemente galardonado con el Premio Gigantes al Jugador más espectacular, ser testigos de su progresión en la Liga Endesa, puede ser una carrera fascinante. No la pierdan de vista. 

Galardonado esta semana al jugador más espectacular (Foto Gigantes).
Galardonado esta semana al jugador más espectacular (Foto Gigantes).