EN UCAM-PAZZOLANDIA

EN UCAM-PAZZOLANDIA
La victoria en UCAM Murcia es tierra más conocida para el base argentino

Antonio Rodríguez

Facundo Campazzo es una de las estrellas de la Liga Endesa. Y eso es innegable. Su segunda temporada de cesión por parte del Real Madrid a UCAM Murcia, confirma que es un jugador de nivel para jugar en el club blanco con peso en el equipo. Para muchos, un jugador NBA, al que su entrenador, Oscar Quintana, intenta dar la mayor libertad, dentro de lo posible. “Facu hace muchas cosas bien. Se vacía en el campo y es el corazón y el termómetro del equipo. Hay que tratarle para que dé su mejor versión” opinaba sobre él en “La Opinión de Murcia” “A estos jugadores hay que darles libertad para que jueguen como lo saben hacer”. En la tarde del sábado, en un partido fundamental para el devenir del equipo, ante Retabet Bilbao Basket, dio una de las mayores exhibiciones vistas esta temporada: 24 puntos, 6 rebotes y 7 asistencias. Regaló para todos dos acciones de highlight de la jornada, con el caño entre las piernas de Hervelle o su acrobática entrada a canasta a aro pasado, mirando hacia el suelo para intentar evitar un rival, durante su ejecución.

(ACB Photo / J. Bernal)
(ACB Photo / J. Bernal)

Sin embargo, por encima de todo, lo que tiene Facundo Campazzo, es que es un ganador. Anotar 24 puntos ante Iberostar Tenerife no sirven de nada, si luego el equipo pierde (94-80). Por ello, ante un enfrentamiento clave para sumar una victoria más a las tres logradas, no solamente fueron acciones aisladas de estrella, sino tratar de implicar al resto de sus compañeros en su estado de gracia. Y al fin Martynas Pocius encontró las sensaciones equiparables a su valía y logró un 3/3 en triples (15 puntos en 19 minutos) cuando arrastraba durante la temporada un 29.6% y mucha inconstancia. Y Delía y Radovic ofrecieron la dureza bajo los aros que se necesita para consolidar una victoria. Y por todo ello y sobre todo, una buena defensa, lograron un claro triunfo (97-71). “La defensa es lo más nos costaba, lo más inconsistente” reconoce José Antelo, “y en ello tenemos que basarnos para continuar la mejoría”.

El caso es que Facundo Campazzo es un jugador que puede mandar un pase de contragolpe un metro por encima de donde podía saltar su compañero, que a la siguiente crea una genialidad que levanta a la grada, que cambia -y esto es lo importante- el espíritu de sus compañeros. Y es que Campazzo siempre fue estrella, desde que los milrayitas de Peñarol se fijaron en él en las categorías inferiores del Unión Eléctrica. Desde entonces, junto a jugadores que tuvieron experiencia en la Liga Endesa como Martín Leiva o el más reciente Marcos Mata, despuntó desde su primera temporada. 

Él ya hacía lo que vemos hoy día en Murcia: un jugador con marchamo de estrella, con mucha responsabilidad y para ello, la libertad que mencionaba Oscar Quintana. Y el propio jugador gestiona sus recursos y su uso. Llevaba una muy mala racha en los últimos dos encuentros (previo al de este pasado fin de semana), con demasiados triples intentados y demasiados fallados (3/19 en concreto). Esa dinámica quiso cambiarla, pues redujo los intentos y elevó el porcentaje (3/5 ante los bilbaínos), lo que denota que no quería forzar sus lanzamientos desde 6.75 como hizo en los dos choques precedentes. Además, llama la atención el dato que, tanto en la derrota en Tenerife como en la victoria ante los bilbaínos, ha incrementado en un número importante el lanzamiento de tiros libres. Vean este cuadro: 

Más entradas a canasta, con la habilidad que le caracteriza, más viajes a la línea de tiros libres. Con un jugador así que puede dar tanto en tantas facetas, los cambios de guion, pueden ser habituales, entre otras razones porque desde su posición de base, lee perfectamente las necesidades de los suyos.      

En Murcia están encantados con su participación. Se habla que el Real Madrid lo reclamará inmediatamente a su nacionalización como español -en la actualidad, ocupa plaza de extranjero-. Para estos asuntos burocráticos, nunca se sabe el tiempo, pero se antoja que aún quedan un puñado de meses, en el que los aficionados del UCAM Murcia degustan alguien de su calidad, asumiendo que es una situación excepcional que pueda recalar en un equipo que no sea de nivel Euroliga. Por todo ello, porque los nubarrones deportivos -que no los meteorológicos, como se vio el pasado fin de semana- van marchando, en la ciudad mediterránea miran con optimismo el futuro. 

 (ACB Photo / J. Bernal)
(ACB Photo / J. Bernal)