VOLANDO VOY

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Anthony Randolph fue protagonista con un asombroso mate

Antonio Rodríguez

Anthony Randolph fue protagonista con un asombroso mate

Siempre se cernirá sobre Anthony Randolph esa sombra de por qué no triunfó en la NBA. Sus condiciones eran sensacionales, su versatilidad para jugar dentro y fuera han sido siempre asombrosas y desde sus primeros días en el que las luces a nivel nacional pusieron los focos en la universidad de Louisiana State, este delgado y atlético jugador, era motivos de deseo de muchas franquicias NBA. Su destino fue Golden State Warriors, que con más ahínco que nadie lo seleccionó en puestos de lotería, el nº 14 en el draft del 2008. Esa sombra, que siempre ha perseguido a hombres como Eric Gordon, Wesley Johnson, Austin Rivers, Derrick Williams, Tyrus Thomas o el también “europeo” Ekpe Udoh, que conlleva la duda del “¿dieron el salto demasiado pronto a la NBA, sin estar aún preparados?” quizás le persiga toda la vida. No lo sabemos. Lo que sí sabemos es que, a causa de esa sombra, Anthony Randolph nos ha dado una imagen que ha dado la vuelta al mundo, desde el parquet del Barclaycard Center: el mate en contragolpe tras robo de balón, saltando por encima de Jamar Wilson. 

(ACB Photo / E. Candel)
(ACB Photo / E. Candel)

A falta de 01:03 para la finalización del primer cuarto, Randolph se anticipó a un balón y viendo la oposición del base estudiantil en su entrada a canasta, debió saltar desde muy lejos ante el obstáculo de Wilson, para realizar un extraordinario mate, poniendo sobre el muestrario los 2.20 de envergadura que la “madre naturaleza” se empeñó en regalar a este chico. Por no cometer falta en ataque, Randolph abrió las piernas y pasó por encima de su rival. Desde ese mismo momento, la imagen dio la vuelta al mundo.

“Europa me ha mejorado como jugador” confesaba el propio Randolph durante la pasada Final Four, en el que fue parte importante del éxito de Lokomotiv Kuban, accediendo por primera vez en su historia a tal cita. Este amante de la lasagna de espinacas conoció cinco franquicias NBA en su estancia en la gran liga durante siete temporadas, formando parte -uno de los 13 jugadores- del afamado traspaso de Carmelo Anthony a los New York Knicks. Y es que fue elegido en el draft dos semanas antes de cumplir 19 años. Demasiado bisoño, quizás. Con mucho que aprender, seguro.

Anthony Randolph es un jugador de los de un tono bajo a la hora de hablar, que saben perfectamente dónde se encuentran y cuál es su lugar. Prometió a su madre una licenciatura en sociología (carrera que eligió) y durante el lockout de la NBA en 2011, no solamente volvió a la universidad en los meses estivales de parón, sino que volvió a su hermandad. “Aquí todos saben que soy jugador de la NBA. Es curioso, porque así tengo claro que no tengo que perder tiempo con el baloncesto, sino que me puedo concentrar en estudiar, a lo que realmente he venido”, confesaba mientras paseaba por el campus ubicado en Baton Rouge.

En el Real Madrid, su aclimatación ha sido perfecta. Ya conoce la élite del baloncesto europeo, sabía perfectamente lo que significaba recalar en el club blanco y asumir que estará rodeado de gran cantidad de talento como en ningún otro momento de su periplo europeo, algo que le pueda recordar a su periplo NBA. Amante de Denzel Washington y su “He got game”, forofo de los Dallas Cowboys, este ala-pívot de 2.11 que nació en la base militar alemana de Würzburg, mostró clase más que sobrada en el choque ante Movistar Estudiantes para que pueda encandilar a cualquier aficionado de la Liga Endesa. Para nosotros, es todo un lujo tenerle y disfrutar de sus movimientos “Chris Bosh type”. Y si tiene que saltar jugadores para realizar sus mates, por nosotros, ningún problema.