EL SEDENTARISMO SENTÓ BIEN AL REAL MADRID

EL SEDENTARISMO SENTÓ BIEN AL REAL MADRID

Antonio Rodríguez

El Real Madrid tenía el compromiso de disputar dos partidos diferentes, de dos competiciones diferentes, en un periplo de 4 días, frente al mismo equipo, en el mismo pabellón. El José María Martín Carpena de Málaga fue testigo desde el Jueves por la noche a dos enfrentamientos entre los conjuntos de la Liga Endesa Unicaja y Real Madrid.

Tras la victoria de los blancos en Euroliga (64-72), la delegación madrileña decidió permanecer en la capital malacitana, donde disfrutaron del sol y buen tiempo en la mañana del Jueves tan sólo, se habituaron a entrenar en diferentes instalaciones a las habituales, pero con la tranquilidad de no viajar, excepto Martynas Pocius por un problema en su tobillo que debió regresar a Madrid.

Tal sedentarismo les vino muy bien, puesto que si ellos confesaban que el partido más importante de los dos era el primero, para seguir aspirando a los cuartos de final en este Top-16 de la Euroliga, no escatimaron esfuerzos para vencer también en el enfrentamiento liguero en la matinal del Domingo (67-91). Eso sí, tras cinco días allí, ni un minuto más: si el partido concluyó a las 14:20, apresurados cogieron el autobús que les llevaba a la estación y coger un AVE cuya salida estaba programada a las 15:05. A casa con mucho deseo.