PORQUE TENEMOS UN SELLO

PORQUE TENEMOS UN SELLO
La Selección Española femenina sufrió y ganó a las campeonas de Europa

Antonio Rodríguez

La Selección Española femenina sufrió y ganó a las campeonas de Europa

Pues porque tienen un sello. Porque son sufridas y de carácter inquebrantable. Por eso ganan. Sin la ayuda que pueda dar bajo los aros Sancho Little, con la inexperiencia y juventud de Ndour en su lugar, nuestra Selección Española femenina de baloncesto se aferra a ganar porque sí, porque tienen mentalidad para ello y porque son muchas medallas ya ganadas de esta manera: vencer los obstáculos. Serbia, las vigentes campeonas de Europa fueron las primeras arrodilladas ante el combinado entrenado por Lucas Mondelo, por 65-59.

Laia Palau, Anna Cruz, Alba Torrens, Laura Nichols y Astou Ndour serán para la historia las componentes del primer quinteto en estos Juegos Olímpicos. Recordémoslo ante la expectación por saber cómo acabarán el torneo. Máximas aspiraciones porque hay máxima convicción. Algo forjado a base de mucho trabajo, años de base y todo el sentido común de Lucas Mondelo.  Nuestro Equipo Nacional femenino juega muy bien al baloncesto. Lleva años jugando muy bien al baloncesto. Y por eso, los resultados llegan. Mucho orden y agresividad en defensa para intentar frenar a rivales, como en el caso ayer de las serbias, más altas, más condiciones físicas y más veteranía en puestos clave. 

(Foto FIBA).
(Foto FIBA).

El bloque entrenado por Marina Maljkovic cuenta en su fuerte con mujeres interiores con gran polivalencia. Sobre todo porque siendo móviles, son grandes anotadoras desde el exterior. Ya sea Milovanovic (17 puntos) como  Page (14) y Petrovic (12), hicieron mucho daño recibiendo tras bloqueo y tener el campo abierto para decidir. Un bote y una suspensión dos metros atrás de donde se supone que iban a tirar, era algo complicado a lo que dar respuesta. Ese “descoloque” hizo que las nuestras, entre nervios y buscar el antídoto a ese juego, comenzaran por detrás en el marcador 4-13 cuando Mondelo solicitó su primer tiempo muerto. Sin mucho acierto de cara al aro, se ajustó mejor en defensa, con la entrada de Marta Xargay se apeló a la agresividad (no hay nada como lograr una posesión en el suelo, en pos de un balón entre varias rivales y salir victoriosas) y al final del primer cuarto, se ajustó hasta un 18-19 en contra. Ya el choque estaba igualado.

Es cierto que en el segundo cuarto, su zona defensiva se estaba atragantando, que precipitábamos tiros, entre otras razones porque Alba Torrens estaba ofuscada por no anotar e intentaba entrar en su dinámica habitual forzando tiros. El choque se convierte en igualarlo a base de apretar dientes atrás y se consigue como para llegar a un pírrico empate a 31 al descanso. Sin brillo, pero en el debut de lo que se trata es de ganar. 

(Foto FIBA).
(Foto FIBA).

Anna Cruz (13 puntos) y Marta Xargay (15) sostienen como para seguir aguantando en un tercer cuarto igualado (al que se llegó con 46-44), a pesar de pasarlo francamente mal bajo tableros, pues España capturó 12 rebotes menos que las serbias,  y a partir de ahí, los mejores momentos de acierto, de gran movimiento de balón, independientemente del acierto en el tiro -que no era mucho: un 23/58 en total-, hasta que con 51-46 se inició un correcalles entre ambos conjuntos, que había que parar desde los banquillos. Tiempo muerto y lo más curioso que a ello le siguió los mejores momentos, con Silvia Domínguez (otra jugadora cuyo sello impregna a todas las demás) y al fin, Alba Torrens (7 puntos, 3/10 en tiros de campo), anota dos canastas consecutivas con las que España se marcha 53-47, que parece una enormidad, seguido por un 62-55 a falta de 01:24, que era definitivo para las españolas.

A Serbia, con su facilidad anotadora, se las dejó en un 23/71 (32.4%), lo que es todo un éxito. Pero el éxito vino con la victoria en sí, con el 65-59 y el primer triunfo en el casillero de este combinado de voluntad de hierro. Un sello para que las demás comiencen a temblar.