BUSCANDO LA EXCELENCIA

BUSCANDO LA EXCELENCIA
La selección USA, debutó con la imagen prevista de inalcazabilidad

Antonio Rodríguez

La selección USA, debutó con la imagen prevista de inalcazabilidad

Son sistemas sencillos. Cuando tienes jugadores de esa calidad, ni hace falta enrocarse en situaciones raras ni inventar el agua caliente. Simplemente, deja a esos jugadores que decidan sobre unos conceptos básicos. La Selección de Estados Unidos necesita de un bloqueíto para tener oportunidad de un buen tiro. Porque ¿quién puede puntear una suspensión de Kevin Durant sacado desde tan arriba apoyado en un gran salto vertical? ¿Quién detiene un pase bombeado, que inicialmente pueda parecer un error por lo alto y lo desviado que se lanza sin muchos miramientos en su objetivo, para que aparezca de repente cual Godzilla saliendo del agua, DeAndre Jordan y atrape el balón para hundirlo en la canasta? 

(Foto FIBA).
(Foto FIBA).

Pues ya lo ven, ante este nivel y buscando la excelencia, los estadounidenses complementan con unas cuantas directrices, sus interminables habilidades. Pepu Hernández asegura que el alma y el espíritu de este equipo es Mike Krzyzewski. Y tiene razón. Cuando llegó él, tras una primera puesta de contacto en el que se vio desarbolado por egos, por inconsistencias y una falta alarmante de sincronización (que le valió perder en semifinales del Mundial 2006 ante Grecia), creó una estructura sólida, de respeto al rival y compromiso en los suyos. Lo que hemos leído tantas veces. Trasladado a estos Juegos en particular, cerrando con ellos un periplo de 10 años desde que la USA Basketball delegó los designios de la selección al Coach K, los estadounidenses están mostrando buenos conceptos defensivos en los que a partir de ahí, intentarán jugar sus ataques con ventaja.

Partamos de la premisa que ellos dominan el uno contra uno defensivo. Salvo en contadas ocasiones, ya es casi imposible jugar ante un equipo en el que no te vas del rival. Si tienen eso, tienen casi todo. Por lo que toca mover y mover el balón y buscar juego desde el lado débil, con cortes desde el otro lado de la pista para recibir, intentando sorprenderles. Y ahí es donde ellos están poniendo especial énfasis: están muy atentos de la circulación ocurrida en el lado no-balón, hacen cambios de hombres en defensa a nada que haya bloqueos y tretas rivales, quizás más de los que fueran necesarios, pero no se fían y están muy pendientes para que nadie se les anticipe.

(Foto EFE).
(Foto EFE).

Todo ello, preparado para robar el balón, forzar una pérdida o simplemente un mal tiro. Y a correr. Es exactamente la misma receta que los estadounidenses han utilizado en los Juegos Olímpicos hace 20 años, hace 30, hace 40 y 60. De hecho, este viejo manual estaba más pensado en aquellos tiempos en los que participaban los jugadores universitarios, mucho más potentes físicamente que el resto del mundo, donde el 70 % de su juego lo basaban en la defensa, como inicio de la creación de su ataque, a ser posible en transiciones rápidas. Desde Melbourne’56, ellos han ganado siempre así. Dos factores:

  • La gran labor Krzyzewski ha sido mentalizar a jugadores -estrellas- de la NBA que hay que defender con la misma intensidad con la que lo hacían -y lo harían- chavales universitarios. Por eso al Coach K no le importa la juventud de su actual combinado.
  • La gran ventaja respecto a aquellos universitarios, estos tienen más baloncesto en sus manos y en sus cabezas cuando tienen que jugar en ataque al cinco contra cinco, en estático. Por eso son casi indestructibles.

 

Ante la selección de China se pasearon, debutando con un 119-62 de lo más placentero. Lógicamente no cuenta para nada, pero sí la manera de jugar. Que con la calidad que tienen, no necesitan de artimañas sorpresa a nadie, sino saltar a la pista y jugar. Con su pequeño catón colectivo y sí el talento individual de cada uno, con una buena dosis de disciplina, toman su velocidad de crucero hasta donde les lleve. De momento, a la excelencia.