BILLETE DE IDA...E IDA

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El “adiós” a Illimane Diop en la Selección, es una bienvenida futura

Antonio Rodríguez

El “adiós” a Illimane Diop en la Selección, es una bienvenida futura

Ayer se despidió Illimane Diop de la concentración de la Selección Española. Sergio Scariolo sigue en su proceso de recortar los convocados a los doce definitivos, los “12 de Río”. Descartes como los de Illimane no dejan de ser un adiós con billete de vuelta. Quizás más correcto sería decir, que su estancia durante unos días con el resto de elegidos es una bienvenida, una primera toma de contacto con el Equipo Nacional. Uniformado con la elástica española ya desde cadete, el pívot de Laboral Kutxa Baskonia forma parte de un futuro del que ahora parece que la concentración en los Juegos, nos hace no percibir todavía, con todas las miras puestas en el torneo olímpico, pero a partir de septiembre de 2016, parece abrirse un nuevo horizonte, una nueva reválida dentro de la vasta historia de la Selección Española. Una reválida en la que jugadores como nuestro protagonista, sostendrán un papel entre los principales actores. Sobre todo, sobre todo, porque le necesitamos.

(Foto FEB).
(Foto FEB).

El ¿probable? adiós de Pau Gasol y Felipe Reyes tras la cita olímpica, alguna lesión a contemplar como la de este verano de Marc, la escasez de pívots nacionales en estas últimas camadas, nos da pie a pensar que a tipos como a Diop se les cuidará y mimará con esmero. “Cuando la necesidad aprieta…” nos haga ver que dependeremos de sus brazos y su defensa, junto a las cualidades ofensivas de Willy Hernangómez, como algo primordial bajo los aros. Y quizás se reaviva la paradoja que vivió en sus años mozos Fernando Romay, que en la Selección jueguen más minutos y tengan más protagonismo que en sus clubes. Porque recuerden que al bueno de “Fernandito”, se le debía convocar ya con 19 años para la Selección absoluta, con más bien poca sapiencia baloncestística aún y que a cada ocasión, con eso de que “a fuerza, ahorcan”, Díaz Miguel le tenía que poner minutos y minutos por ser nuestro mejor valladar defensivo bajo los aros. Y cada verano, cada vez que tenía que recoger los bártulos tras la experiencia internacional y volver con su club, había dado un paso más de calidad en su progresión.

La responsabilidad y la obligación de confiar en Illimane Diop en un futuro muy, muy próximo, hacen que los días que ha vivido en esta concentración, tengan su peso y valor de oro: “Los entrenamientos son realmente duros, porque llegar aquí a enfrentarte con pívots de un altísimo nivel, tiene esto. Pero te ayuda a aprender como jugador y a dar un paso frente a tu carrera aprendiendo de ellos”. 

(Foto FEB).
(Foto FEB).

A partir de ahora, todos nuestros ojos en la televisión, a esa sugerente hora de las doce de las noche -sugerente para los tranquilos y vacacionales días de agosto- y ver las evoluciones de los nuestros. Uno de esos televidentes será Diop. El jugador cuyo adiós de la concentración, supuso una bienvenida. Un billete de ida …e ida.