¡VIVA LAS VEGAS! Cap.02

¡VIVA LAS VEGAS! Cap.02
El español, los otros “españoles” y las estrellas del draft

Antonio Rodríguez

El español, los otros “españoles” y las estrellas del draft

Para un español, la experiencia de una Summer League, siempre es atrayente. Y para Juancho Hernangómez, un tipo que sabe disfrutar todo lo que le toca vivir estos días, aún más. Se le ve sonreír, divertirse, tanto en la pista ante las buenas acciones de sus compañeros -más que las suyas incluso-, como por el colegueo en el banquillo. Juancho parece poner en la balanza, tanto la responsabilidad por hacerlo bien en este evento, como el vivir una experiencia única.

Panorámica exterior del Thomas&Mack Center.
Panorámica exterior del Thomas&Mack Center.

Dos partidos hasta este momento, con 13 puntos en el primero, mayor facilidad para jugar y provocar faltas frente a Minnesota (forzó hasta 10 tiros libres), más 6 puntos en el segundo y la vida un poco más difícil. Pero está aprobando tal reválida. De cara a Tim Connelly y sus colaboradores, es más -mucho más- el hecho de cómo hace las cosas, que las anotaciones y las estadísticas en sí. Frente a Memphis tuvo más problemas en defensa, porque como titular, jugó de ala-pívot y en tal posición, hay mucho músculo en esta Summer League. Le era complicado al madrileño aguantar el choque en uno contra uno con el rival. La sapiencia baloncestística le hace estudiar a cada opositor y cuando su defendido se mueve por áreas en el que su peligro disminuye (un jugador interior por zonas exteriores), Juancho aguanta con la amenaza de ayuda e incluso se olvida de su par arriesgando en un dos contra uno apoyando a otro compañero al hombre-balón. No siempre acertará en esa elección, pero bien es cierto también que eso demuestra buen conocimiento de todo lo que sucede a su alrededor, de lectura del juego.

El
El "malagueño" Jack Cooley, agradando en Las Vegas.

En ataque se ha prodigado en el tiro exterior y en las entradas a canasta. Como ya dijimos en el anterior artículo sobre él, ha mejorado la suspensión de tres y tiene más dominio del bote que muchos aleros que incluso presumen de ello. Cuando su rival es un ala-pívot, saca más ventaja aún. Y esa sapiencia que da la ACB, el poso que da el Ramiro de ciertos trucos, le hacen buscar el hueco y ganar posición en el rebote ofensivo, que algún rechace ha caído así. En definitiva, sin artificios, va mostrando lo que sabe. Si en un futuro en esta Summer League le usan como “3”, quizás tenga más problemas o sacar ‘vestidos nuevos’ del repetorio. Estaremos expectantes.

De la cantidad de “españoles” por Las Vegas

Caras conocidas de nuestra Liga Endesa, que desfilan por ambos pabellones del recinto de la Universidad de Nevada Las Vegas, hay unos cuantos. Ver a Jack Cooley, ex de Unicaja, probando con Chicago Bulls y amargar la vida a jugadores más altos y atléticos, provocan al público exactamente la misma reacción que tenían los que poblaban el Carpena: devoción y admiración absoluta sobre él. Por Atlanta Hawks está probando Kevin Pangos, con mucha más confianza que el año pasado. Sigue tirando igual de bien, pero tiene muchísimas más tablas en el dos contra dos y en general, a la hora de tomar decisiones. Por Toronto Raptors está probando el “murciano” Yanik Moreira. Por favor, que alguien le convenza a este chico que sus éxitos futuros pasan por quedarse en nuestra Liga Endesa – en Murcia, e este caso- al menos dos añitos. Su potencial físico, sus interminables brazos y su rapidez, circulan por la pista en un mar de confusiones, debido a su inexperiencia. No tiene claro cuándo debe ir a bloquear, cómo continuar, si abrirse, si ir hacia canasta, si… Demasiado desconocimiento (normal a su edad) para un mundo tan despiadado como la NBA al día de hoy. Que tenga la seguridad que le llegará su turno, pero que se siga haciendo, que en Murcia están deseando que ‘se haga’.

Delgado y cargado de clase Brandon Ingram.
Delgado y cargado de clase Brandon Ingram.

Ondrej Balvin está siendo compañero de Juancho en Denver Nuggets y de momento, con poco protagonismo. Éste, se ira ‘extendiendo’ según vayan transcurriendo las jornadas. Pero en los Nuggets, si no te llamas Jamal Murray o Jimmer Fredette, poco tienes que rascar en ataque. Aun así, lo que hace, lo hace bien. Y Diamon Simpson, probando por los Cleveland Cavaliers, pues a lo suyo: rebotear y correr en transiciones (¿sabían que es el máximo reboteador, taponador y ‘ladrón’ de balones en la historia de su universidad, St. Mary’s, la misma que la de Dellavedova y Patty Mills?). Cumplidor Simpson, como siempre.

El duelo Simmoms-Ingram

                Eran la gran atracción de la segunda jornada de la liga de verano: Philadelphia 76ers-Los Angeles Lakers, o lo que es lo mismo, el emparejamiento entre el nº 1 y el nº 2 del reciente draft, Ben Simmons y Brandon Ingram, se verían las caras. Y el Thomas & Mack Pavillion, el pabellón grande (donde suele jugar sus partidos como local Nevada Las Vegas), estaba repleto como un partido de la universidad, como jamás lo había visto así en esta competición. Y al margen de los pobres guarismos de ambos en este enfrentamiento (Ingram: 7 puntos, 3/12 en tiros de campo y 4 rebotes. Simmons: 8 puntos, 3/8 en tiros de campo, 6 rebotes), sí contaremos nuestras conclusiones:

- Brandon Ingram es un excelente jugador. En su primer encuentro de esta liga de verano, ante los Pelicans, tuvo una aportación excelente: 12 puntos y 5/9 en tiros de campo. Ingram hace cosas tan fantásticas porque tiene un dominio absoluto del bote. Y por ello se va de sus pares, siendo más pequeños casi siempre, en uno contra uno, por ese dominio, junto  a su coordinación para la estatura que posee. Parece un base y de hecho, en sus dos primeros partidos con Duke de temporada, Coach K lo usó como base titular. Frente a Lakers, jugaron la baza de ser muy físicos con él y con la permisividad arbitral que suele haber en las summers leagues -si no hay sangre, no hay falta-, se despacharon a gusto con él y de ahí, sus malos porcentajes. Aunque eso es algo en lo que debiera habituarse para su futuro próximo si quiere sobrevivir y brillar en la gran liga. En definitiva, Brandon Ingram hace exactamente lo que domina.

- Ben Simmons es una maravilla física. Es increíble que con esa corpulencia, sea tan condenadamente rápido y ágil. Ver en directo al australiano debe ser justificación más que de sobra para pagar una entrada. Posee un equilibrio en el aire asombroso y su uno contra uno, al menos en universitarios, era imparable. Pero ahora estamos en Las Vegas, en las ligas de verano y Ben Simmons, por la enorme expectación creada, por intentar mostrar a todos, se está dedicando a hacer cosas que no domina. Y por ello, Larry Nance Jr. defendiendo, le arrebató en uno contra uno tres balones delante de sus narices y con esas, perdió hasta 7 balones, muchos de ellos “errores no forzados” que se diría en tenis. Demasiados. Aunque bote bien, lo sentimos, no tiene un dominio del dribling como para hacerlo delante de jugadores pequeños NBA, que tienen manos supersónicas. Nance Jr., que es un hombre teóricamente alto, se aprendió el cuento y le aguó la fiesta dando el zarpazo oportuno. El pase: no hay necesidad de buscar de manera permanente ‘el pase del partido’. Tuvo dos asistencias sensacionales a una mano cuando un compañero cortaba por línea de fondo, de quitar el hipo, de los que salen en los ‘highlights’. Pero el artificio innecesario le valió perder posesiones de gratis. Si como confiesa, es fan de Lebron James, que repase los vídeos del propio Lebron en su liga de verano como rookie y la sobriedad de sus pases (que se mostró como un gran pasador aquel verano del 2003). Cuando Lebron hizo florituras, era porque se necesitaban. Pero al día de hoy, Simmons no está para pedir a sus compañeros que se vayan al lado débil para jugársela en un aclarado, con tipos NBA, porque -aún- no está. Siete pérdidas. Y sus porcentajes de tiro, que ya venían de la liga de Utah deficientes con un paupérrimo 4/17, ante Lakers, 3/8. En el momento de escribir estas líneas, no ha jugado ningún partido más. Estaremos pendientes de su evolución. Pero no son tiros inteligentes, muchos de ellos en entradas a canasta, cambiando el balón de mano, sin sacar el rendimiento que pudiera tener con su capacidad de salto y su fuerza.

Ben Simmons, todo potencia, fuerza y coordinación.
Ben Simmons, todo potencia, fuerza y coordinación.

Queda mucho por hablar de esta liga de verano. Y lo haremos en los siguientes días. Porque Las Vegas, da mucho juego.

QUÉ NO DEBES HACER EN LAS VEGAS: Si decides buscar sitio entre las gradas, nunca, jamás, lo hagas cercano a un personaje famoso, que los hay a docenas -ya sean jugadores actuales o históricos-. Lo único que verás y que te impedirá ver el juego en pista, es una riada de aficionados ávidos en tener su autógrafo o su foto, colocados en fila india. Es increíble cómo a la pobre estrella en cuestión, a los cinco minutos de estar en un sitio, no le dejan ver nada, porque tan sólo firma y firma. Y sonríe, por supuesto. ¡Qué paciencia! A cualquiera de nosotros se le abrirían las carnes viendo la cantidad de gente que se agolpa a su alrededor. Debe ser un ejercicio de psicología el pensar que muchos de esos ceros de su cuenta corriente vienen de la hilera de esos chavales con ojos como platos, boli y papel en mano. Si quieres disfrutar del partido, no lo hagas.