VERANO EN DENVER

VERANO EN DENVER
Juancho Hernangómez, un verano enfocado a vivir en la NBA

Antonio Rodríguez

Juancho Hernangómez, un verano enfocado a vivir en la NBA

 Fue una de las grandes sorpresas de la noche del draft. Y entre la sorpresa y el desconocimiento de sus aficionados, hubo en éstos ciertas caras de decepción cuando oyeron de boca de Adam Silver el nombre de “Juan Hernangómez”, sean los presentes en los aledaños de la Green Room, como los convocados en los cafés y sports bars a lo largo del estado de Colorado. Una elección nº 15. Pensándolo fríamente, es un éxito para el jugador y una apuesta para la franquicia de Denver Nuggets. Y si se toma una decisión así, es para pensar que formará parte de su plantilla, sin aventurarnos a predecir su protagonismo, que al margen de factores externos, depende en gran medida de él.

“Por supuesto que me gustaría ir a la NBA. A nada que haya la menor oportunidad, ahí estaré” confesaba Juancho en días previos a la ceremonia del draft, quizás sin esperar lo que el futuro le iba a deparar horas después. “Según qué equipos, algunos quieren que ingrese desde el primer día, otros prefieren que permanezca en Europa un año más”. Y fue el ‘bonito’ número 15 y eso da ciertas garantías como para pensar en la primera opción.

Juancho Hernangómez dando la mano a Adam Silver durante la ceremonia del draft (Foto EFE).
Juancho Hernangómez dando la mano a Adam Silver durante la ceremonia del draft (Foto EFE).

Para abrir boca, ayer fue presentado como jugador de la franquicia, junto a sus compañeros elegidos en primera ronda, Jamal Murray y Malik Beasley. El sueño continúa. Juancho intenta hacer las cosas con coherencia. Con antelación a que Sergio Scariolo diese la lista de 20 jugadores inicial de cara a los Juegos Olímpicos (en la que muy probablemente, hubiese estado incluido), él anunció a la Federación Española su particular decisión de prepararse este verano a la vera de los Nuggets, con la correspondiente petición de no ser incluido en la lista. Para empezar, entre el 8 y el 18 de Julio, formará parte del equipo de Colorado en el Summer League de Las Vegas (al que seguiremos con especial atención).

Pero, ¿podemos intuir por qué Tim Connelly, general manager de los Nuggets y por extensión, la franquicia, se ha decidido por Juancho en una posición tan alta del draft? Tenemos sus imágenes de los entrenamientos individuales, a los que se unirían los informes de seguimiento del jugador desde hace varios años ya. El ex barcelonista Arturas Karnisovas, actual asistente del propio Connelly, habrá facilitado favorables apuntes de sus agendas, alabando las aptitudes del madrileño de Movistar Estudiantes.

Ayer, antes de la presentación, tuvo la oportunidad de ver su nuevo vestuario (Foto Twitter Denver Nuggets).
Ayer, antes de la presentación, tuvo la oportunidad de ver su nuevo vestuario (Foto Twitter Denver Nuggets).

¿Nos aventuramos a cómo interpretar los apuntes en su agenda? Nada perdemos por intentarlo. Creemos honestamente, que la faceta que más ha gustado en Juancho, ha sido junto a su cartel de “energy player” con el que se gusta definir el propio jugador de cara a los medios estadounidenses, es la capacidad de mejora. Trabajo. En la NBA, algo que les entusiasma es que, a cada año, sus jugadores den algo distinto. Bueno, en NBA y en cualquier parte del planeta. Pero ellos lo subrayan en sus libretas con fruición. Juancho hoy es un tipo más mejorado que el que ya destacó enormemente en el Eurobasket sub-20 del pasado verano en la población italiana de Lignano Sabbiadoro, donde España quedó medalla de plata, siendo su máximo anotador con 14.2 puntos y reboteador, con 8.5 capturas por envite. El pequeño de los Hernangómez es mejor jugador en precisión y decisión en abrirse al exterior tras bloqueo (eso que ahora, de manera casi febril, llaman pick&pop), buenas manos para recibir el balón y mejor trabajo con los pies, preparados para atraparlo y tirar. Importantísimos pasos previos para ganar rapidez en la ejecución y el buen tiro a canasta. Porque en eso sí que ha dado un salto cualitativo: ya no abre tanto el codo del brazo tirador como antes en la suspensión y provoca mucha más fiabilidad y más acierto en su tiro de larga distancia.

Sigue ocupando buenos espacios y salvaguardándolos, en el rebote defensivo, en el que es un consumado especialista (sus números, en las primeras jornadas de Liga Endesa, cuando estaba pleno de confianza, fueron mareantes). Porque además tiene esa pizca de agresividad más que muchos de sus contrarios, como para hacerse con los rechaces, ayudado por su movilidad. De cara a rivales mucho más físicos que los acostumbrados en la Liga Endesa -que no es moco de pavo-, ese hambre por los balones suma mucho crédito entre sus técnicos.

Acostumbrado a los choques, al contacto, por ocupar posiciones más interiores en los estudiantiles que las que afrontará a partir de ahora, no le será nada extraño el tráfico de bloqueos, pantallas y la utilización del físico de los rivales para intentar imponerse. Lo podrán hacer por explosividad, pero no por intensidad. Se habituará a que haya jugadores que vuelen por encima de él, pero aprenderá a ser más rocoso aún ganando la posición y ocupando más espacio.

En Endesa Basket Lover no creemos ese sanbenito que los jugadores ‘internacionales’ están más preparados tácticamente que los estadounidenses. Pero sí tenemos claro que existen diferencias y mayor preparación, si les equiparamos a la edad de 19-20 años. Juancho es un novato, sí. Y cometerá pecados de novato, pero conoce el juego y lo leerá y asimilará con más facilidad que sus compañeros de promoción.

¿Puntos a mejorar? En defensa tendrá que vérselas con jugadores de claro oficio exterior. Y la NBA es un mundo de menos ayudas colectivas y más del “búscate la vida” que los recursos que pueda un entrenador generar en Europa para ayudar. En uno contra uno, le costará en un principio, aunque con el largoplacismo con el que trabajan allí, lo verán como algo ‘a trabajar’ sin que les suponga precipitación alguna.

Suponemos que deberá trabajar su potencia en las piernas, para que acabe dominando con notable pureza el recurso de la finta -que sea una finta de tiro creíble-, bote y suspensión corta, que ya hemos comentado en estas página, que le proporcionaría el asentamiento definitivo en la mejor liga del mundo, y más en la NBA, donde entrar hasta dentro se hace muy, muy caro.

No deja de ser un movimiento arriesgado el apostar por Denver, puesto que cabe la posibilidad que tenga que jugar en la Liga de Desarrollo (con un inferior carácter competitivo y de formación que la ACB). Sin embargo, tenemos una fe ciega en ese “energy player” y en el hambre que muestra por jugar, por aprender, por mejorar y predecimos -no sé si pesa más el deseo- que pocos viajes en autobús hará con plantillas de la D-League.

En definitiva, como él bien dijo en una entrevista radiofónica, intentará encontrar su horma dentro del equipo como un ‘hacelotodo’ desde la posición de alero. Y a vivir en una ciudad agradable, que como ya le han recordado, le espera a “very famous spanish restaurant” llamado “La casa de Lolita” (que nos suena más a tasca mexicana que a cocina realmente española. Pero ya lo descubriremos a través de nuestro protagonista, ya).

Juancho Hernangómez, un motivo más de ilusión entre los aficionados españoles por un español en la NBA. Sin prisas, con pequeños pasos, lo más importante es que no sabemos dónde está su techo.