A VALENCIA

A VALENCIA
La serie semifinal entre Real Madrid y Valencia Basket cambia de sede

Antonio Rodríguez

La serie semifinal entre Real Madrid y Valencia Basket cambia de sede

Gustavo Ayón muestra sus poderes. Rudy Fernández, su huella silenciosa. Luke Sikma mira paciente los partidos y Rafa Martínez salta a jugar porque no quiere ni oír hablar de una mano entablillada. Real Madrid vence por 2-0 en la eliminatoria de semifinales. Los blancos piensan que de las 9 ocasiones en las que las han ido encabezando (al mejor de 5 encuentros) por 2-0, han ganado las 9. Valencia Basket piensa que de esas 9, en 3 ocasiones sus rivales le han empatado 2-2 la eliminatoria. Que luego, ya verán.

(ACB Photo / V. Carretero).
(ACB Photo / V. Carretero).

Gustavo Ayón es el señor apellidado “25 de 26” en el Playoff. Algo así como “Mr. Infalible”. Es mucha tela eso del 25/26 en tiros de campo en cinco encuentros. Verle cómo entra a canasta desde poste bajo, cómo pivota una y otra vez girando sobre su pie, hasta que hace volar al contrario, en ser Mr. Infalible, es muy gratificante para un buen aficionado al baloncesto. Digamos que eso no lo hacía -ni por asomo- en su etapa de Fuenlabrada. Y a pesar de no haberlo pasado muy bien en su periplo NBA, su salto de calidad técnica, congratula al amante de este juego con él. ¿Saben en cuántas ocasiones Gustavo Ayón ha conseguido esta temporada en Liga Endesa un porcentaje mayor del 80% en tiros de campo? En 15 ocasiones. Una barbaridad. Su comodidad y acierto provoca amenaza y en ello vertebra el Real Madrid muchos de sus ataques.

                Rudy Fernández va cogiendo ritmo de partidos según estos transcurren. Sigue siendo una pieza clave en el engranaje particular de Pablo Laso. Es como una huella silenciosa. El mayor trabajo que realiza para sus compañeros, apenas se percibe a ojos de un aficionado. Sí a ojos del compañero. Pablo Laso sigue apostando por los cambios defensivos, que los altos se asignen en defensa a pequeños, que los pequeños aguanten a los grandes. Y como en física, todo tiene un límite. Por ello, el Real Madrid insiste en ese tipo que está atento en la ‘zona de riesgo’ cuando el desajuste es peligroso, para estar allí, para molestar, para ayudar. No se muestra abiertamente, sino que espera. En eso Rudy Fernández, llegando desde el otro lado de la parcela defensiva, es un maestro. En ello está insistiendo Laso y, cuando todos cumplen, los resultados son notorios. Quizás demasiado notorios para el entrenador, a cuando no se hacen. Encajar 97 puntos de media en los dos primeros enfrentamientos ante UCAM Murcia, no gusta. La ‘conjura defensiva’ provoca que en el tercer y definitorio encuentro de cuartos, más el primero en semifinales ante Valencia Basket, esos 97 puntos se transformen en 64,5. ¿Es posible que haya un escalón entre la actitud defensiva que se quiere y la que no, de 22,5 puntos de diferencia? Lo es. En el segundo envite ante los valencianos, la agresividad defensiva no fue la misma. Ganaron, pero se volvió a las andadas (88 puntos), contando con que los taronjas tuvieron un enorme acierto desde la línea de 3 (10/19, 53%).

(ACB Photo / V. Carretero).
(ACB Photo / V. Carretero).

Luke Sikma daba consistencia bajo tableros. Adelante y atrás. En defensa era duro, ayudaba en el rebote y sobre todo, oxigenaba a Hamilton o a Dubljevic en tales labores. En ataque, balón que pasaba por sus manos, balón que salía de ellas con peligro. Un enorme pasador que hacía que todo lo de su alrededor tuviese sentido. No es un hombre que viva de las estadísticas, sino de los ‘piropos visuales’ que le regalan sus entrenadores cuando ven tal gama de recursos. Sikma no está en este Playoff y se nota. La alternativa que se dio a su sustituto, Travis Peterson, en el primer enfrentamiento de semifinales, saliendo de titular, tuvo que ser abortada, porque la ansiedad del ex obradoirista por hacerlo bien, le fue zambullendo en un pozo de errores. De hecho, en el segundo choque, ni salió. Grieta en la zona que se nota.

                Rafa Martínez es un fenómeno. Saltó como un jugador más en la 2ª parte el pasado sábado, con el dedo fracturado. No arriesgaba a meter la mano en sitios problemáticos en su defensa, tenía cierto temor a recibir balones fuertes y complicados. Pero jugó, anotó tiros libres y siempre dio la sensación que sus dolencias no pasaban a mayores. Luego se vio que sus lesiones tienen los límites más marcados que su resistencia al dolor. Y si los hombres dirigidos por Pedro Martínez se sintieron alzados por su valentía,  quizás no tanto a partir de hoy. Fernando San Emeterio se exhibe en un estado extraordinario (11 puntos en 23 minutos del segundo partido. Y mucho compromiso), pero quizás no sea suficiente. En tiro exterior, deberá ser ayudado por Shurna, por Lucic y Steffanson.

(ACB Photo / V. Carretero).
(ACB Photo / V. Carretero).

Bojan Dubljevic promedia 16 puntos en 20 minutos, durante estas semifinales. De locos. Es el verdadero baluarte y en él se encomiendan a partir de esta tarde. Real Madrid lo hace en Jaycee Carroll (14.5 puntos y 10/13 en tiros de campo) y Sergio Llull (16 puntos y 10/17) para seguir sumando victorias. Veremos cuáles son las tonalidades en La Fonteta esta tarde. La emoción de las semifinales, espera.