LUCES EN GUADALAJARA

LUCES EN GUADALAJARA
Sin grandes estrellas, sí vimos jugadores interesantes en el torneo

Antonio Rodríguez

No ha sido un torneo de notable nivel esta edición del Campeonato Endesa Junior. No hemos visto equipos descollantes, aunque sí un puñado de buenos bloques. Buen nivel en los equipos de arriba, pero lo justito para los que se espera de sus nombres. Tan justito que han tenido problemas con clubes un peldaño por debajo de ellos, que siempre muestran tablas en estos torneos.

Cojamos un racimo de los jugadores que nos han gustado. No han tenido por qué ser todos estrellas de este campeonato, aunque la gran mayoría sí. Pero nos han gustado por diversas facetas. Aquí les tenéis:

Álvaro Sanz (1,85. Base. CAI Zaragoza): Un base que muy pronto pudiera tener minutos habituales en la Liga Endesa (ya ha debutado). Nos cautivó inicialmente su dominio de balón. Excelso. Y crean que no hemos visto un dominio así fácilmente en este campeonato. Bote corto, centro de gravedad bajo, muy flexionado, era el primer capítulo para arranques explosivos apoyado en sus potentes piernas. Rival superado y ahora a buscar la canasta. Y aquí logró los mayores “¡oooh!” de la parroquia. Con su corta estatura, era capaz de proteger el balón en sus entradas a canasta e incluso no perder el equilibrio cuando chocaba con los mastodónticos pívots rivales. Su tiro en suspensión es seguro, aunque prodigado algo menos, así como sus tiros libres, de los que arrancó un buen puñado. Si fuese algo más entregado y menos ‘puñetero’ en defensa, tendría un futuro brillante. Sea su creatividad en la pista partiendo de lo que pueda desajustar su uno contra uno y su mayor implicación defensiva, depende el mayor o menor brillo en un futuro.

 

Álvaro Sanz, CAI Zaragoza (Foto FEB).
Álvaro Sanz, CAI Zaragoza (Foto FEB).

Dani García (1,82. Base. C.B. Hospitalet): No pertenece a ningún club de la Liga Endesa, aunque sí de una escuela con mucha tradición en nuestro país. Que el Hospi es el Hospi, oigan. Dani ha mostrado no ser menos que ninguno de los bases que hemos visto en este Campeonato de España. Ninguno. La potencia de sus acciones, su carácter y liderazgo a la hora de arrastrar a sus compañeros, le han aupado a un caché que -quizás- no tenía antes de iniciarse el torneo. Convicción, lectura rápida en el ataque de su equipo y una potente entrada a canasta para romper defensas, le han alzado hasta una posición de admiración y expectativas a un brillante futuro. Veremos cómo continuará su carrera, pero el chico promete.

Saulo Román (1,86. Base. Gran Canaria): Venía precedido de fama a nivel nacional y lo ha confirmado. Saulo se convirtió en base sobrio, de los de equipos grandes, de los que tenía que colocar a su Gran Canaria en los puestos de arriba. Otro jugador de buena presencia y aptitudes físicas, entregado en defensa, con buen lanzamiento exterior. Muy eficaz y buen jugador de equipo.

Saulo Román, Gran Canaria (Foto FEB).
Saulo Román, Gran Canaria (Foto FEB).

Ignacio Ballespín (1,91. Escolta Real Madrid): Nos ha vuelto a encantar. Lo incorporamos aquí sin que haya sido una de las estrellas del campeonato. Nunca destacará ni será objeto de focos. Tampoco sabemos si podrá llegar a la Liga Endesa (al día de hoy, no lo parece. Pero al día de hoy. Habrá que ver su evolución). De hombre de rotación en años precedentes a fijo en el quinteto titular. Lo que le define desde su posición de escolta, es la pasión por este juego. Entenderlo y quererlo. Y por eso iba en la presión al dos contra uno, con esa convicción. Y por eso se jugaba el tiro, ya sea suspensión o entrada a canasta, cuando su grupo sufría problemas. Disciplinado y sacrificado, líder en la sombra. Llegue donde llegue en el mundo del baloncesto, nos gustaría que lo siguiera disfrutando. 

Ignacio Ballespín, Real Madrid (Foto FEB).
Ignacio Ballespín, Real Madrid (Foto FEB).

Nenad Dimitrijevic (1,85. Base. FIATC Joventut): Talento y carácter balcánicos de este base macedonio, todo ímpetu en la pista. Buena visión de juego, buen dominio de balón y buen tiro. Pero aún está demasiado tierno y tiene más locura de joven de la templanza de un base que el año que viene, será senior. Visión de juego con la que arriesga en demasía y da pases muy forzados que acaban perdiéndose, dominio de balón muy correcto, pero sin ser como el de Álvaro Sanz para sacar ventajas de él, y buen tirador exterior, pero no al calibre -todavía- de los tiros exteriores que fuerza. Nos gusta mucho su tiro corto por elevación, que muestra habilidad innata en el chico. Interesante proyecto, pero a seguir trabajando.

Domions Kurucs (2,03. Ala-pívot. F.C. Barcelona Lassa): Nunca había tenido oportunidad de verle en directo hasta esta competición. Tras una grave lesión, el letón solía saltar desde el banquillo. Y en la primera acción que le vimos, salta desde la línea de fondo, corriendo hacia fuera, recibiendo a seis metros del aro y aprovechando bloqueo, pivota y fija su cuerpo sobre ese pie y lanza una suspensión, en un gesto, todo él acompasado, todo él armónico, perfecto. Con finura, clase y eficiencia. Hay que seguir evaluándole, pero a partir de ahí, tenía nuestro reclamo. A este chico le han enseñado.

Felipe Dos Anjos (2,18. Pívot. Real Madrid): La torre de esta competición y quizás el jugador más decisivo. Máximo exponente para que el Real Madrid llegase a la final, fue un bastión para sus rivales en defensa. Ha ganado en movilidad, lo que hacía más complicado encararle, pues si se le superaba en uno contra uno, llegaba a taponar con sus interminables brazos casi cualquier situación. Valladar en rebote y en intimidación. En ataque ha mejorado. No tiene movimientos clásicos de pívot, pero sí le han enseñado y ejecuta con facilidad una efectiva suspensión corta y equilibrada cuando recibía pases bombeados, que con su estatura, solamente podía atrapar él. Me crean dudas sus manos, eso sí. Su evolución en categoría senior es un interrogante, aunque tiene la garantía de sus 2.18 de estatura y su movilidad. Sin ser un enorme talento ofensivo, los blancos se basaron en él y sacaron buenos réditos.

Felipe Dos Anjos, Real Madrid (Foto FEB).
Felipe Dos Anjos, Real Madrid (Foto FEB).

Pa Mor Diene (2,08. Ala-pívot. Gran Canaria): Una de las circunstancias que más me llama la atención de los jugadores africanos -sobre todo pívots- que cada vez más afloran en las diversas categorías inferiores de nuestro baloncesto, son las manos. La mayoría tienen buenas manos, pero también a la mayoría, les falta ‘touch’, la sensibilidad para lanzar el balón en tiros cortos con la fuerza justa. Eso que jugadores como Tim Duncan parecen poseer de manera innata, que aunque parezca que sueltan un melón, la pelota entra o casi. Nunca hay las típicas ‘pedradas’. Pues bien, de entre los africanos, Pa Mor Diene es quien me ha parecido que tiene mejor ‘touch’, que con su estatura y sus interminables brazos, habrá que seguir trabajando porque tiene movilidad y buenos pies.