WILL THOMAS DE CUENTO

WILL THOMAS DE CUENTO
El pívot de Unicaja protagonizó una de las historias más épicas de la NCAA

Antonio Rodríguez

El pívot de Unicaja protagonizó una de las historias más épicas de la NCAA


“Nosotros debemos visualizar lo que sería ganar el torneo. Que veáis la celebración”. Jim Larrañaga, entrenador de la universidad de George Mason, incitaba a sus jugadores que fantaseasen con sus sensaciones si quedaran campeones. Y eso era algo incierto e impredecible. Muy impredecible.

March Madness en Estados Unidos significa locura absoluta. Por los emparejamientos, por los partidos, por el evento en sí. Un tanto por ciento muy elevado de los aficionados en aquel país, al deporte en general,  insinuarán que no hay nada igual. Que ni la Superbowl, ni eso que empieza a calar entre ellos de los mundiales de fútbol, ni los playoffs NBA. Nada. Por espectacular y peculiar. Y tiene circunstancias tan pintorescas como la frase que encabeza el artículo. Porque en 1983, un loco charlatán de descendencia italiana, Jim Valvano, que contaba tanto para ganar el título con su universidad como en nuestro fútbol una Ponferradina o un Cornellá quedasen campeones de la Copa del Rey, pidió a todos sus jugadores en el primer entrenamiento de la temporada, que se subiesen a una escalera y cortasen las redes de la canasta, a modo y manera del rito para quienes quedan campeones. Y sí, North Carolina State se proclamó campeón, porque por un instante, aquellos jugadores pudieron fantasear/creer que podían quedar campeones.

(ACB Photo).
(ACB Photo).

Hace 10 años, Larrañaga dirigía al equipo de baloncesto de una universidad llamada George Mason. Y Jim Larrañaga jamás había ganado un partido del torneo final de la NCAA. Con algo más de 30.000 matriculados, no era una universidad pequeña, aunque muchos lo pensasen. Pero sí su programa de baloncesto. Procedente de una modesta conferencia, la Colonial Athletic Asociation, entraron en el torneo final practicando un buen juego y con un buen puñado de victorias…ante equipos pequeños. Entre aquellos Patriots de George Mason, se encontraba como pívot de segundo año, Will Thomas, roca bajo los tableros que paliaba su falta de estatura, con lucha constante y tablas bajo canasta (ni de lejos poseía el tiro exterior que hoy día luce). “Jim Larrañaga hacía que todo aquello que nos gustaba, los entrenamientos, la preparación para los partidos, resultase divertido”, declara el hoy ala-pívot de Unicaja. El 26 de Marzo de 2006 cambió la vida de Will, de todos sus compañeros y la del torneo de la NCAA. Ellos, partiendo como número 11 de su grupo de 16, se enfrentaban al número 1 del cuadro, Connecticut. ¿Comparar a Will Thomas con Rudy Gay, la estrella de Connecticut? En ese 26 de Marzo, la sensación más profunda y decisiva, era el deseo por ganar. Y a lo largo de su carrera, Rudy Gay, fantástico atleta, coordinado y elegante jugador, no ha mostrado mucho de ello, francamente.

(rushthecourt.net)
(rushthecourt.net)

“Los medios decían que la clave era ganar en la primera mitad” recuerda Jim Larrañaga. “Nosotros estuvimos por detrás al descanso en los tres enfrentamientos hasta aquel ante Connecticut. Pero también sabíamos que ante ellos, Marcus Williams -ex base de Unicaja también- era el único jugador de la plantilla con un ratio positivo en asistencias/pérdidas de balón. Así que sabíamos a quién había que reducir la efectividad. Que su pívot Josh Boone tenía un pobre 55% en tiros libres y que el propio Rudy Gay tenía también ese 55% en los últimos 5 minutos de partido”. Estudiosos hasta la meticulosidad más exagerada, tras ir 12 puntos por debajo en la primera mitad, ésta la acabaron con un 43-34. Forzaron la prórroga en un final agónico y en ella, tres canastas decisivas, de Will Thomas, Jai Butler y Folarin Campbell, lograron ir por delante en el marcador siempre, hasta la victoria final por 86-84. En el Verizon Center de Washington, D.C., en la capital de la nación. George Mason, aquellos de la CAA (Colonial Athletic Asociation) se convirtieron y se autodenominaron los “Connecticut Assasins Asociation”: eran equipo de Final Four. La mayor gloria. El mayor milagro. “Yo creía en ello. No diría que tuve un sueño, porque mi meta era llegar a la Final Four” confesaba Jai Butler. Para aquella temporada 05/06 retornaban 7 de los 8 máximos anotadores del equipo la campaña anterior y todos pensaban que aquella, iba a ser un gran año. Acabaron con un récord de 15 victorias y 3 derrotas en su conferencia, 22-6 en el global de aquel curso. Y tan notable fue que entraron en el torneo final ‘a dedo’, por invitación, por méritos propios, porque en las eliminatorias por el título de la CAA, cayeron en semifinales ante la universidad de Hofstra (en conferencias ‘mid-majors’, todas aquellas que no son grandes, raramente se clasifica para la “March Madness” alguien que no sea su campeón).

Tan buen récord, sin embargo, no les llevó a una buena posición en la ubicación de los emparejamientos por el título, pues en su región, fue etiquetado como nº 11 de los 16 que la encuadraban, debiendo enfrentarse en 1ª ronda al nº 6, nada menos que Michigan State, con los ex Baloncesto Sevilla Maurice Ager y Paul Davis, junto al espectacular ex NBA Shannon Brown. Con 8/8 en tiros de campo de Folarin Campbell, derrotaron a los Spartans (75-65), pasando a segunda ronda ante North Carolina, vigentes campeones, donde los novatos ‘Psyco T” Tyler Hansbrough y Danny Green esperaban. Quizás fuese aquel baile despectivo del ex obradoirista Reyshawn Terry cuando North Carolina iba 16-2 por delante en el electrónico. Quizás una fuerza interior excepcional producto de aquella canción “Kryptonite” que ponían en el vestuario antes del partido (porque decían que los de North Carolina eran ‘Superman’, ya ven). El caso es que vencieron 65-60 en una remontada ‘centímetro a centímetro’ , que dejó en ‘shock’ a la nación.

(mydaytondailynews.com)
(mydaytondailynews.com)

“Trabajamos muy duro aquel verano, en la pretemporada y luego durante el trayecto de la misma” recuerda nuestro protagonista, Will Thomas. “Pero sentimos el apoyo de todo el campus y de los alrededores para llegar a la Final Four”. Es cierto. A su vuelta al campus, tras clasificarse para el Sweet 16, en las Semifinales Regionales, fue la locura con el equipo de baloncesto. Y máxime cuando podían soñar con algo más, puesto que el rival era otra de las ‘cenicientas’, otra gran sorpresa del torneo, como Wichita State. George Mason supo volver a reaccionar y vencer 63-55, ya en la capital estadounidense, para encarar al nº 1 de su región, Connecticut, con el resultado ya comentado en el inicio de este artículo. Eran Final Four.

La aventura acabó en la semifinal nacional, ante los que se proclamaron finalmente campeones, Florida, que con un gran baloncesto dirigidos por Billy Donovan, consiguieron lo que desde los tiempos de UCLA no se había logrado en la NCAA: ganar el título dos años consecutivos. Al Horford, Joakim Noah, Corey Brewer, Lee Humphrey y Taurean Green interrumpieron el sueño de George Mason en semifinales (63-55).

“No creo que la gente fuese capaz de entender lo unidos que podíamos estar como equipo” reconoce con toque nostálgico Jai Butler. “Nos divertíamos dentro y fuera de la pista”. Aquellos Tony Skinn, Folarin Campbell, Gabe Norwood, Jai Butler, Darryl Monroe, Dre Smith, John Vaughn, Jesus Urbina…y Will Thomas, por supuesto. “Tenemos un grupo de chat en el que hablamos casi a diario. Con otros, como Skinn, Lewis o Norwood, nos vemos además en verano”, exclama orgullo nuestro protagonista, foco de toda una nación durante tres semanas. Málaga vibra con Unicaja, hace sentir a sus jugadores foráneos como si estuvieran en casa. No bajen el listón en su apoyo, porque algunos como Will Thomas, venían precedidos de una de las historias con más luces y brillantes de la historia baloncestista norteamericana. Mírenle con todo el respeto que da su profesionalidad y con la admiración de su pasado. Lo merece.