HERBALIFE GRAN CAMINO

HERBALIFE GRAN CAMINO
Herbalife Gran Canaria, otra oportunidad de ser histórico en Europa.

Antonio Rodríguez

Herbalife Gran Canaria, otra oportunidad de ser histórico en Europa.

Como si fuera un trance o estado de éxtasis. Como si una losa insoportable que acaba por ceder piernas y fuerzas. La inspiración que muestra Herbalife Gran Canaria en estas eliminatorias de la Eurocup cuando inicia una eliminatoria en cancha contraria, ya sea en octavos ante Limoges (65-82) o cuartos ante Zielona Gora (82-93), hace flaquear a sus rivales como para dejar sentenciada en la ida tal viaje. De hecho, los grancanarios han perdido en casa ante tales rivales en la vuelta (que no les sirvieron para remontar, por supuesto), cuando recuerdan que ellos son los que “oficialmente” tienen el cartel de Euroliga, el de grandes equipos.

 (ACB Photo / M. Henríquez)
(ACB Photo / M. Henríquez)

Puede ser la enorme responsabilidad que unos superan y a otros entierran. Puede ser que la sangre fría, el estado de calma de nuestros representantes inspirada desde el banquillo, sea definitoria. Puede ser que... Herbalife Gran Canaria es un gran equipo, ¡qué demonios! Impresionados todavía por el enorme choque que tuvimos ocasión de disfrutar el pasado domingo ante el Laboral Kutxa, con su victoria (93-90) ante otro equipo de Euroliga (y de los grandes, tal y como está jugando), el grupo dirigido por Aíto García Reneses se enfrentará esta tarde en Estambul (19:00 horas, Eurosport 2), al equipo más potente -al menos en plantilla- de los que restan en Eurocup: Galatasaray.

Dependientes de su línea y juego exterior, frenar la creación de sus bases Errick McCollum (hermano de C.J., el actual jugador de los Blazers de Portland) y Curtis Jerrells, así como el daño que se propongan causar partiendo desde fuera, el enorme talento del serbio Vladimir Micov y los estadounidenses Caleb Green y Blake Schilb, son un péndulo al que se agarra Ergin Ataman. En esta Eurocup han disfrutado de rachas inspiradoras en tiro como de tardes funestas que enterraban todas sus posibilidades. La defensa sobre ellos será muy importante, al igual que se nos antoja que el poderío físico y la agresividad de Pablo Aguilar, Xavi Rabaseda y Brad Newley, como la polivalencia de Báez, necesarios baluartes como “stoppers”. Porque en el juego interior, los españoles gozan de más poderío. Los ‘otomanos’ disponen de poco arsenal y livianos: Stephane Lasme y Chuck Davis, atléticos, brazos largos, pero delgados. Alen Omic deberá mostrar hoy la confirmación a ojos de todo el continente de lo que está realizando esta temporada.

 (ACB Photo / M. Henríquez)
(ACB Photo / M. Henríquez)

Y es que lo del pívot esloveno el pasado domingo, fue cosa seria. La progresión adquirida desde inicio de temporada en todos sus gestos, las manos que tiene para atrapar cualquier balón, incluso en las situaciones más complicadas para un dinosaurio como él, -léase- las de contragolpes, muestran un virtuosismo y una capacidad para recibirlos, marcar pasos y anotar, “rara avis” en hombres tan altos. Y si pensábamos que hace daño en poste bajo, que lo hace, en Basket Lover siempre fuimos declarados confesos de su continuación al bloqueo en el dos contra dos. Que nos parecía que era lo mejor que sabe hacer y las acciones exhibidas en la matinal del domingo, cortejan este idilio que tenemos con él.

El festival anotador en el que nos vimos sumergidos en el Gran Canaria Arena hace 3 días, incita a todo lo mejor para el club isleño. Que Sasu Salin siga desacertado desde la línea del triple no significa que su labor ofensiva siga siendo positiva (16 puntos, al margen de acumulado 37/38 de tiros libres en la Liga Endesa, 97%). Pangos a lo suyo, anotando, mientras Albert Oliver sostenga el papel de más director. Dejando de lado individualidades, es esa suficiencia ofensiva de plantel de élite que tanto inspira, o que nos da confianza y optimismo ante el rival y la cita que va a encarar.

 (ACB Photo / M. Henríquez)
(ACB Photo / M. Henríquez)

Laboral Kutxa, en el punto ofensivo

No negamos que Velimir Perasovic estuvo largamente disgustado por acciones defensivas de sus jugadores, malas transiciones que propiciaron canastas cómodas de los grancanarios el pasado domingo. Perfecto. Sin embargo, los baskonistas estuvieron en el punto, cuando de atacar se trataba. Que en esta ocasión fuese Mike James el que sobresaliera de su pareja de bases (21 puntos en 29 minutos, 15 de ellos en el último cuarto), con la apostilla que tuvo en sus manos la posibilidad del triunfo con un triple sobre la bocina que hizo la corbata al aro y se salió, o el mariscal Bourousis al mando de las operaciones (19 puntos y 11 rebotes, junto a lo de mandar, reprimir, dirigir, sonreír malévolamente a los árbitros…todo el repertorio Bourousis, ya saben), como argumentos ya conocidos.

Aún visto los encuentros de esta temporada, me sigue impresionando la aportación de Adam Hanga, consagrado como pilar importante (más aún el domingo, ante la ausencia de Fabien Causeur). Temple y carácter en un chico que hace dos campañas en la capital alavesa, pasaba por un saltarín de highlight, protagonista casual y poco más. ¿Más noticias agradables? Sin lugar a dudas, un arma más del que no esperábamos aquí mucho rédito esta temporada: Darko Planinic. Lo que hace la confianza y los minutos, oigan. Buena y oscura labor en Moscú y ante el F.C. Barcelona en Euroliga (aún sin pasar de los 10 minutos), en Liga Endesa ante el Herbalife Gran Canaria, la confirmación (17 puntos en 15 minutos). La seguridad de lo que es capaz de hacer, de esperar a que desaparezca aquel compañero que cortaba por la zona para tener claro y aclarado el uno contra uno (que solía ser con el mastodóntico Omic), para que con pivote y una finta, sortearle y anotar con la veteranía del que se sabe superior. Tirón de orejas a algunas de sus transiciones defensivas, pero es bonito ver afianzarse como puntal más, ahora que todos los extras que le puedan llegar a su entrenador, son ‘agua de mayo’.

 (ACB Photo / M. Henríquez)
(ACB Photo / M. Henríquez)

No fue ni muchísimo menos el bajón ante Unicaja, en una nebulosa dispersa que provocó los éxitos y la responsabilidad en Europa. Aquí fue estar entonados, pujantes por una victoria que no cuajó por salteadas acciones defensivas que les hicieron encajar 93 puntos. Imagen notable, en definitiva, de cara a la responsabilidad que se le viene en próximas fechas.