EL ARTE DE VOLAR

EL ARTE DE VOLAR
Tipos donde el hambre a ganar y el amor al juego, les hacen volar.

Antonio Rodríguez

Tipos donde el hambre a ganar y el amor al juego, les hacen volar.

Sergio Rodríguez y Sergio Llull, Ante Tomic o Tomas Satoransky, Ioannis Bourousis y  Marko Popovic, Fernando San Emeterio y Adam Waczynski. Mindaugas Kuzminskas y Alex Mumbrú. El cartel promocional de la inminente Copa del Rey o las estrellas de la Liga Endesa que salpican a otros equipos. Justifican entradas porque nos preparamos para ver un espectáculo. Ellos mismos, por sí solos, lo son.

Sin embargo se ven rodeados por otro tipo de jugadores, los que llaman “de equipo”, los que anhelan un escalafón más en el grado de atracción del aficionado, aunque ya les tienen en sus corazones. Los que luchan y si hace falta, vuelan por conseguir un balón más, una posesión más para los tuyos. Que en vez de disfrutar de 128 posesiones, sean 129. Una más respecto al rival. Ese ahínco por conseguir ese balón, por incrustarlo en el aro para hacer crecer a los tuyos, nos regalan instantáneas maravillosas y vuelos asombrosos. El arte de volar y la pasión por ganar.

Adam Hanga (ACB Photo / I. Martín).
Adam Hanga (ACB Photo / I. Martín).

Observen el mate de Adam Hanga, que un desafiante pase de “alley-oop” le obligó a estirarse como nunca, lograr la torsión necesaria con el cuerpo para dejar el balón más arriba del aro, intentando hundirla, aunque sea de espaldas. Los aficionados baskonistas y todos en general, agradecimos ese derroche de explosividad, físico, coordinación para lograr amarrar ese balón tan arriba y el equilibrio para introducirlo en el aro. Una maravilla.

“Mi trabajo es defender” comunicaba a su parroquia Sadiel Rojas cuando aterrizó en España en UCAM Murcia. En uno de los enfrentamientos de las primeras jornadas, “en el primer rebote, se lo quité a mi compañero (Augusto) Lima. Luego, me quitó él uno a mí. Es bueno que pase eso. Nos reímos mucho con ello”. La malgama de jugadores luchando por un rebote, poner a prueba el salto vertical de cada uno.

Sadiel Rojas (ACB Photo / Aitor Arrizabalaga).
Sadiel Rojas (ACB Photo / Aitor Arrizabalaga).

Augusto Lima no tiene secretos de cuál es el hábitat por encima del aro. Está más que familiarizado con él. En Murcia saben mucho de eso y tras su fichaje con el Real Madrid, a nada que tuvo ocasión en su debut en Manresa, un enorme tapón y el mate que vemos en la acción, fueron dos lascas que dejó por el camino de una piedra preciosa como él. Augusto Lima es la atracción del baloncesto: espectáculo, reto, disputa y esa sonrisa eterna que nos recuerda, que en definitiva, aunque se trata de ganar, esto no deja de ser un precioso divertimento.

Augusto Lima (ACB Photo / J. Alberch).
Augusto Lima (ACB Photo / J. Alberch).

Shawn Jones evoluciona por la pista mientras baja a defender. Palpa al tipo del que debe responsabilizarse en tal tarea, seguro, sin temores y con la intención de imponerse. Lo sorprendente es que vemos que en la gran mayoría de los casos, su rival le saca la cabeza. Y asombra, por la gran diferencia de condiciones entre uno y otro, al menos en estatura. Cuando ayuda a capturar el rebote defensivo de un compañero, sabiendo cerrar a su hombre, sube al ataque. Y recibe el balón. Pivota sobre un pie mientras encara el aro y a su marca, finta un tiro hasta que con un primer paso explosivo, se encamina hacia canasta. Dos pasos y…esa parca estatura no cuenta a la hora de volar, de ser mucho más pequeño que el tipo que le reta a que no anote. Shawn Jones es el pívot más bajo de nuestro baloncesto hoy día, pero ¿qué más da cuando sabe tanto baloncesto, cuando sabe hacer lo que vemos en la fotografía?

Shawn Jones (ACB Photo / Albert Martín).
Shawn Jones (ACB Photo / Albert Martín).

Nuevas generaciones se agolpan en nuestro baloncesto. Es la máxima expresión del hambre. El joven con deseos de hacerse un sitio y un hueco. Seguramente han leído aquellas historias de Juan Antonio San Epifanio, cuando se machacaba en la oscuridad del Palau, en su soledad, para conseguir ser el mejor. Santiago Yusta intenta en Santiago de Compostela hacerse un lugar entre los dioses. Y a golpe de jugadas como las que retratamos, lo está consiguiendo. Buscar minutos, hacerse un hueco en el plantel es lo que busca el canterano del Real Madrid. Si no se tiene miedo a Marcus Landry, se tiene mucho ganado.

El arte de volar como resultado del afán por triunfar, por hacerse un nombre en esta liga, por ver ganar a tu equipo, por disfrutar y hacer disfrutar de ello. La competición en su máximo punto, la espectacularidad en su más alta expresión. El arte de volar como conducto, como resultado final para que el baloncesto nos siga cautivando.

Santiago Yusta (ACB Photo / L. García)
Santiago Yusta (ACB Photo / L. García)