DOMINION BILBAO BASKET Y EL PREMIO DE LA COPA

DOMINION BILBAO BASKET Y EL PREMIO DE LA COPA

Antonio Rodríguez

Era mañana importante en Bilbao la del domingo. Y aunque en los aledaños de Miribilla el ambiente era el habitual, según se iba acercando el momento del encuentro ante Río Natura Monbus Obradoiro, la tensión se iba acrecentando, porque se respiraba día grande. Una vez más, el premio a una notable primera fase, podía cristalizarse con una victoria en casa. Que como ha ido la Liga Endesa y los equipos implicados, eso es mucho. Y estaban en disposición de ello.

Y más viendo los primeros minutos del encuentro, cuando Dominion Bilbao Basket mostró sus mejores armas. El orden y la capacidad que han tenido desde la llegada de Sito Alonso de ser unos virtuosos en el juego del lado contrario al balón, cómo hacerlo llegar con la mayor velocidad posible dentro de la eficacia máxima, les valió para unas importantes rentas que sirvieron de pasaporte a la Copa coruñesa, a pesar que en la segunda mitad el equipo de Moncho Fernández pusiera orden en su defensa, desmontando la zona que tan poco entendimiento tenía entre sus dos líneas y llegaron a poner el enfrentamiento en un puño.

Dominion Bilbao Basket se ha metido en la cita copera por méritos propios. Este año con más mérito si cabe, sufriendo lo que llegó a parecer un mal fario en casa, con cuatro derrotas en las seis primeras jornadas disputadas en su recinto. Había que obviar eso y seguir ganando. Por eso damos tanto mérito a la primera mitad del pasado choque dominical: porque fue un muestrario de las lindezas y argumentos de este equipo. De por qué es divertirlo verles jugar y por qué son una apuesta bastante segura en victorias. Por qué son capaces hacer el lío a cualquiera (y al F.C. Barcelona lo podrán hacer en el emparejamiento de cuartos de Copa del Rey, también) y cómo su sencillez y su acierto en el tiro exterior (17/37 en lanzamientos triples), puede poner el lazo a este regalo. Bueno, realmente el lazo lo pone Alex Mumbrú, que con 24 puntos lideró de nuevo la contienda y jugó para hacer ganar.

Mirza Begic observaba desde el banquillo, con su mano vendada, cómo se iban cumpliendo todos los aspectos del guion de Sito Alonso y cómo se fue complicando a partir de los últimos minutos del tercer período, a pesar de su ausencia, desperdiciando 23 puntos de renta tras un arranque tan brillante. La ausencia de un hombre alto como él, que también lo será en las próximas jornadas, el referente interior según Sito Alonso, es un obstáculo más al que deberán enfrentarse los vascos.

Pero eso es echar la vista hacia adelante, obligación del equipo y cuerpo técnico. Desde aquí, como aficionados, nos gusta echar la vista atrás, hacer un recorrido a lo largo de esta temporada y valorar lo que el club ha conseguido de nuevo y cómo lo ha conseguido. Debieron ganar sus últimos tres enfrentamientos, en Zaragoza, en Manresa y rematarlo ante los obradoiristas, tarea nada fácil. Y lo han hecho. Y lo hemos disfrutado, como a buen seguro todos sus jugadores. Porque jugar a este baloncesto tan atractivo, debe gustar, eso por descontado. Y ahí les tienen, representados por la figura de J.J. Davalillo (que uno es un clásico y quedará así para los anales), en el sorteo de Copa.

A seguir compitiendo y dando alegrías en Europa. “La luz de alarma por la falta de nuestro referente interior, aún no se han apagado” reconoce Sito Alonso. Entre 6 y 8 semanas será el largo proceso de recuperación de Mirza Begic, mientras buscan un sustituto “con las posibilidades que el club cuenta”, aunque como reconoció en el programa de radio especializado en baloncesto ‘Tirando a fallar’. “Fui muy difícil reponernos a la derrota en casa ante Iberostar Tenerife. No podíamos fallar a partir de ahí y los jugadores han estado muy bien y han cumplido en las tres últimas jornadas, donde sólo había una en casa”. A la importante lesión de Axel Hervelle y ahora Begic, descarta la vuelta del ex pívot bilbaíno Shawn James. “El que deja el club, no tiene que volver en la misma temporada. Teníamos un plan de inicio con él, decidió irse a Olympiacos, a otro equipo competitivo, a otro nivel, y esa decisión al final tiene sus consecuencias. No va a volver”.

Hoy les toca la difícil papeleta de visitar un equipo de Euroliga, Bayern Munich. Duro pico para seguir escalando posiciones en la Eurocup. Pero eso es otra historia. Al día de hoy, son equipo de Copa del Rey y eso es de respetar, ensalzar y sobre todo, deleitarse viéndoles jugar. Porque todo es muy fácil cuando lo hacen ellos.

 

Fotografías (ACB Photo / Aitor Arrizabalaga).