25-0

25-0

Antonio Rodríguez

Tan explícito y expeditivo como este titular. 25 victorias consecutivas impresionan. Si son de arranque, o lo que es lo mismo, sin una sola derrota, mucho más. Valencia Basket partió de una pretemporada fuerte, pero pretemporada al fin y al cabo. Ahora, tras intentar digerir la sorpresa que supone ganar y volver a ganar, parece que no puedan perder. “¿Y si no volvemos a perder nunca?” sería la pancarta perfecta en la grada. Así están, tras derrotar al PAOK Salónica anoche en su Fonteta (78-62). 25 a 0. Casi nada.

 (ACB Photo / M.A. Polo).
(ACB Photo / M.A. Polo).

Lo que más me fascina de todo este ambiente, es que entre los jugadores y la afición valenciana, “no sabemos a dónde nos puede llevar esto. Pero estamos ganando”. Y me fascina porque tienen una gran cautela. El 20-0 inicial del Pamesa 99/00 de Miki Vukovic que bien alto dejó el listón, cayó en la final de la Copa del Rey, en cuartos de final de la Copa Saporta y de la Liga Endesa (ante Kinder Bolonia y Estudiantes, respectivamente). Viendo los resultados finales, no son para tirar cohetes. Por ello lo de la cautela, lo del “no sabemos a dónde nos puede llevar esto”. Ellos van a lo suyo, que victorias sin títulos, no significan nada. Y ahí les tienen, a pico y pala, pico y pala, defendiendo los 40 minutos, haciendo su trabajo y dejándose llevar por sus aciertos y su diversión. Porque en Valencia Basket se divierten.

 

Intensidad defensiva

Tras la locura de encuentro que supuso la doble prórroga en Bilbao, o sea, en los últimos 13 enfrentamientos, han encajado 69.6 puntos de promedio. En 7, los rivales no han llegado a los 70 puntos y en 2 de ellos, ni tan siquiera a los 60 (UCAM Murcia, con 54 y Venezia, con 58). La defensa está siendo la madre del cordero –y de la que poco se habla- de esta racha tan triunfadora. Exceptuando John Shurna, con un papel más específico, todos los componentes de la plantilla son notabilísimos y contrastados jugadores en defensa. La tortura para el rival es encontrar líneas de pase. Su defensa en ese aspecto, ya sea hombres interiores o exteriores, está siendo sensacional. Defensas de anticipación, a tres cuartos, presión…da igual. No ver líneas de pase. Y su valor radica, entre otros, porque lo ejecutan durante los 40 minutos.

(Foto Valencia Basket).
(Foto Valencia Basket).

El triple desde la mayor situación de ventaja

24.6 en Eurocup. En Liga Endesa, 23.5 por encuentro. Esos son los intentos triples por partido. En la Liga Endesa, son séptimos en tal clasificación (para que se orienten un poco qué lugar dan esos intentos). Sin embargo, son los mejores en porcentaje, con un 42% de sus intentos. El plus que da respecto a cualquier otro club (o por ejemplo, el 2% más respecto a su última gran temporada, la 13/14 en la que quedaron clasificados en segundo lugar en liga regular), viene dado por la velocidad en las transiciones. Para empezar,  tienen que todos sus pívots pueden tirar muy bien de tres.

Al margen de la marcianada del porcentaje de Luke Sikma, hay que decir que son el cuarteto de pívots más triplistas de la Liga Endesa (es que tiran hasta los centers con buenos porcentajes). Si retomamos el comentario que hemos hecho anteriormente de las transiciones rápidas y lo hilamos con este cuadro de los pívots, sacamos la conclusión que Valencia Basket es el equipo que más saca partido en la (des)colocación de sus rivales en transiciones defensivas. Lo más difícil de defender en una transición rápida (no hablamos de contragolpes fulgurantes, sino de rapidez en un cinco contra cinco), es la defensa a los pívots cuando no están en posiciones interiores, porque estos, habitualmente suelen ir a los mismos sitios. Cuando no están ahí, ya toca buscarles y defenderles en una defensa generalmente, aún por colocar. Valencia Basket está consiguiendo que tras cruzar la línea de medio campo, con dos rápidos pases, uno de los pívots está tirando de tres en muy óptimas condiciones. Tal amenaza, en cualquier otro equipo, no vendría de los pívots. Y si es así, de alguien en concreto, no de los cuatro. Y puede ser que alguno no tenga el día (miren ayer, ante PAOK Salónica, el 0/3 de Justin Hamilton, en su intento de sacar de posición a Sokoklis Schortsianitis), pero otro acabará solucionándolo. Ahora sumen los porcentajes de jugadores exteriores.

 

Responder ante las lesiones

Como en todo hijo de vecino, lesiones han tenido. Pero casi les han fortalecido en confianza, o si no, que se le digan a Guillem Vives. Las más notorias han sido las de Sam Van Rossom (aún convaleciente) y Antoine Diot,  a principios de competición. De los tres, siempre han tenido dos disponibles. Y entre el francés y el belga, siempre con la seguridad del español, se las están arreglando. Vives promedia 22 minutos, 6.9 puntos, 5 asistencias y 0.9 recuperaciones. En la pasada 14/15, 18 minutos, 5.9 puntos, 2.4 asistencias y 0.6 recuperaciones. En las asistencias sobre todo, está la prueba palpable de su seguridad.

(ACB Photo / M.A. Polo)
(ACB Photo / M.A. Polo)

Y algo que también me ha gustado mucho es el entendimiento de aplicar este juego rápido ya descrito anteriormente, que da sus buenos frutos, por parte de Antoine Diot. Un base inteligente como él, sabe disfrutar de la carrera hasta medio campo y se comienza a jugar, pero sin dejar respirar al rival.

Como ven, hemos sacado tres puntos. Pero pudiéramos sacar muchos más. De la confianza ciega en el tiro de Rafa Martínez, del que ya publicamos un artículo hace poco, de la confianza en no perder que vimos en los ojos de Fernando San Emeterio en las dos prórrogas en Bilbao, con la tranquilidad del que veía imposible salir arrodillado, nos dejará como recuerdo este 25-0, algo insólito hoy día, de una clara alternativa a ganarlo todo, como es Valencia Basket. Y sin embargo, ellos aún no saben hacia dónde van en este viaje.