KRISTAPS PORZINGIS, SEVILLA-NEW YORK-SEVILLA

KRISTAPS PORZINGIS, SEVILLA-NEW YORK-SEVILLA

Antonio Rodríguez

Recién elegido el rookie del mes en la Conferencia Este de la NBA, galardón que no ya los escépticos no auguraban, sino ni los más optimistas. La hostilidad y las sentencias de las gradas del Madison Square Garden, no daban pie a pensar en ello. Pero ahí le tienen. Ídolo de unos hambrientos fans, a quien ya han puesto el ojo para eso de soñar. Porque en aquellos asientos, lo que más se cotiza del –permítanme la expresión- pastizal que se paga, es el derecho a soñar. De hecho, llevan cuarenta y tantos años soñando. Con Cartwright, con King y con Ewing, con Starks y Sprewell. Siempre soñando. Y ese derecho, ahora lo otorga, ya ven, Kristaps Porzingis.

NBA Photo
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Pues les aseguro que el Porzingis por el que allí quedan fascinados, es el mismito, mismito que hace un puñado de meses, jugaba en el San Pablo sevillano. De verdad. Aunque al cruzar el Atlántico “digan” que ha crecido 5 centímetros (¿de verdad dicen que mide 2.21?). Es el mismo. “Es un claro caso de rookie del año” declara el veterano base NBA, Jarrett Jack. “Y lo creería así, aun con todos los mal-agoreros que hay, porque sale a la pista y juego duro al baloncesto”, confesaba al New York Post.

Radiografía de Lionel Hollins: “Es alto, atlético y puede hacer muchos movimientos. Nada me sorprende en él. Es un jugador de baloncesto. Él fue elegido en el draft por una razón y Phil es uno de los grandes, así que sabes lo que vio definitivamente en él. No hay que tomárselo a la ligera”.

Foto tomada de cajistas.wordpres.com
Foto tomada de cajistas.wordpres.com

Pues eso. Que lo que hablábamos de él –ya en el 2014- no era de regalo, sino que él era el regalo para la vista. El segundo año de Aíto García Reneses en Sevilla, temporada 13/14, con la libertad que otorgaba a sacar ventajas del uno contra uno que tenían la mayoría de sus jugadores, fue una delicia. Si tienen opción de recuperar los dos últimos partidos del playoff de cuartos de final de aquel año frente a Valencia Basket, háganlo, y comprobarán que hacía y dominaba lo mismo que hoy día en NBA. Con unos cuantos kilos menos –y a juzgar por ellos, con menos centímetros también-. El parquet de la Fonteta no brilla tanto como el impoluto y reluciente con el logo de “Knicks”, no tiene el glamour de la Gran Manzana, pero sus triples, sus cambios de ritmo, sus transiciones en contragolpes, acompañado de sus mates, vuelvo a reiterar hasta hacerme pesado, son los mismos.

                Ya lo ‘vendíamos’ como algo grande. Y un desperdicio para el aficionado al baloncesto no aprovechar sus acciones cuando sacamos aquí el megáfono a paseo, para vender las excelencias de un jugador. Porque aquí no mentimos. Que por desgracia, si no pertenece a ciertos puntos de nuestra geografía, parece que si los megáfonos fuesen menos y en casos como los de Porzingis, debieran ser sonoros. Casi tan sonoros como los cientos de artículos que abarrotan la red con adjetivos sobre el letón.

(ACB Photo / Tolo Parra).
(ACB Photo / Tolo Parra).

Pues tengan a bien pensar que la Liga Endesa ofrece atractivos como Porzingis (tres añitos). Como lo fue el primer Pau Gasol que deslumbró. Como lo fue Sabonis y tantos y tantos. Y los que quedan por llegar –y por irse-. Porque si hablamos en la actualidad de Luka Doncic, no es por regalar los oídos a nadie, sino por una necesidad imperiosa de decir que “este chico es muy bueno”. Y que nos apresuremos a verle.

Pues eso. Sigamos disfrutando de la maravillosa trayectoria que se le augura en la tierra de Oz de la NBA, pero echemos también un vistazo a nuestra Liga Endesa, preparados así para ser conscientes de quién será la próxima maravilla.