RAFA MARTÍNEZ, EL BRAZO ARMADO DE LA LEY…DEL INVICTO

RAFA MARTÍNEZ, EL BRAZO ARMADO DE LA LEY…DEL INVICTO

Antonio Rodríguez

Es impresionante ver esta temporada las actuaciones de Rafa Martínez en la Liga Endesa. Todo el mundo en la grada, en la directiva, en las tertulias frente al pincho de tortilla en el bar, acaba con la misma reflexión: “Me alegro”. El nativo de Santpedor, que una vez respondió a Manuel Llorente,  ex presidente de Valencia Basket con un “esto no es fútbol” cuando a modo de broma, le pidió que pusiera su rúbrica en una servilleta del restaurante de Sabadell donde se citaron para su fichaje, es humilde. Y por eso gusta. “Siempre he sido una persona honesta y noble”. Y se retira al banquillo sin hacer ruido. Y salta a la cancha sin hacer ruido también, hasta que calienta su brazo, claro.

El aro como objetivo (ACB Photo / I. Ferrera).
El aro como objetivo (ACB Photo / I. Ferrera).

Lo de esta temporada de Rafa Martínez está siendo una auténtica locura individual dentro de un bloque perfecto. Al añadido de un colectivo que es el único invicto en Europa (que dispute competición europea, claro), con 14 triunfos desde el pistoletazo de salida en el Barclaycard Center nada menos, se unen unos números que dan escalofríos. Rafa Martínez, tras su enorme actuación ante el Retabet.es el pasado fin de semana, en el que sumó 3 triples convertidos de 4 intentos, tiene un 53% en lanzamientos triples. Estamos hablando que esto supondría más de un 70% en tiros de campo para cualquier otro jugador. Porque lo bueno de Rafa Martínez es que 3 de cada 4 intentos de tiros a canasta, son de triples (un 75.3 % exactamente). Una auténtica locura.

                “Nos está sorprendiendo incluso a nosotros”, confesaba su director deportivo, Chechu Mulero, con sus 14 puntos de promedio en 26 minutos. Y eso es decir mucho. Todo el mundo conoces las capacidades del escolta de Valencia Basket. Pero su concentración para ir manteniendo esos porcentajes un partido, y otro y otro, nos parece sublime. Siguiendo con los generosos números que nos ofrece www.baloncestostatsacb.com, hay que decir que, contando con el nivel de excelencia que el equipo ha desplegado durante esta temporada, con Rafa en pista mejoran. Los taronjas anotan casi 11 puntos más que sin él (124.21 por 113,73), si computamos este valor por cada 100 posesiones. Y mirando con esta lupa, también encaja menos puntos (100.63 por 110.01), con lo que también hemos de ensalzar su actitud defensiva, algo que siempre se ha hecho, pleno de voluntad en el bien común. Generoso y precavido, su ratio de 3.5 asistencias por cada balón perdido, también es de los más altos de la liga.

La intensidad por bandera (ACB Photo / I. Ferrera).
La intensidad por bandera (ACB Photo / I. Ferrera).

“Nunca imaginas unas cifras así” reconocía nuestro protagonista en mitad de este victorioso camino. Y es que ni una palabra más alta que otra, incluso en los momentos de más éxito, como asaltar la ‘casa blanca’ en la primera jornada liguera: “No hay una regla de tres que diga, que si ganas al Real Madrid, a los demás equipos les vas a ganar por veinte puntos”. Por eso es querido por todos.

                Rafa disfruta el momento, día a día, olvidando que tuvo momentos más negros, como el convulso arranque en la pasada temporada, donde Velimir Perasovic decidió dar mayor peso en la plantilla a Pau Ribas, en su detrimento, sin continuidad en minutos como para ver efectividad en sus lanzamientos. Aun así y repetimos, jamás una mala palabra, jamás un mal gesto. Rafa Martínez es un profesional del baloncesto que se dedica a esto. Lo curioso es que también se olvida de los grandes momentos, como aquel triple que sirvió para tumbar al F.C. Barcelona de la manera más épica, porque él es así. Como el hecho de ser el máximo anotador de la historia del club en Europa, “estas cosas se digieren mejor cuando estás retirado”.

                Esfuerzo, efectividad, confianza y puntería definen a este escolta que en 2008 llegó a Valencia con muchas ilusiones y ya lo ven, sigue cumpliendo expectativas. De hecho, las supera.

 

“El futuro es impredecible. A lo mejor firmo el contrato y luego, con 34 años, estoy mejor”. (Declaraciones acompañadas por una sonrisa, cuando renovó con Valencia Basket por 2 años, en verano de 2014).

Pues en ello está.