VOJDAN STOJANOVSKI, UN “YUGOSLAVO” DE LOS DE ANTES

VOJDAN STOJANOVSKI, UN “YUGOSLAVO” DE LOS DE ANTES

Antonio Rodríguez

Precisamente quiero decirlo esta semana, porque estoy convencido de ello, porque en Espacio Liga Endesa no queremos ser ventajistas. Porque Morabanc Andorra no brindó un encuentro brillante en Fuenlabrada ante Montakit, cayendo derrotado por 78-72 y porque la aportación de nuestro protagonista, estadísticas en mano, no fue para tirar cohetes (9 puntos y 2/8 en tiros de campo). Quizás, cuando más alejado está de ser destacado, es cuando nosotros aprovechamos y lo decimos: Vojdan Stojanovski es una de las joyas escondidas en nuestra Liga Endesa.

Foto 1: (ACB Photo).
Foto 1: (ACB Photo).

Que esté en un club con un récord actual de 1-3 intentando vadearse de las plazas de descenso en la competición, no resta para que seamos conscientes de la capacidad anotadora y sobre todo, los clínics que da a cada gesto en pista el alero macedonio. Era todo un disfrute verle hace un puñado de años cuando le descubrimos defendiendo los colores de su selección. Hablamos de unos 5-6 años, cuando Macedonia jugaba pre-europeos o bolos durante los veranos de preparación de las selecciones. Y ahí estaban los dos hermanos, gemelos ellos, Vojdan y Damjan, jugando para su equipo nacional. Y uno destacaba más que el otro. Al tal Vojdan se le veían unos movimientos de mucha clase. Sus fintas engañaban de verdad, su primer paso en arrancada era académico, su parada y equilibrio en el tiro eran de tal perfección, que sin tener unas piernas muy poderosas, dejaba clavado en el parquet al defensor más pintado. Consultas posteriores en Google y observabas que pertenecía a un club macedonio de nombre raro del que nunca habías oído. “Si defendiera un poquito, sería la pera”. Claro, su actitud defensiva no es mala. Sin embargo, era al nivel de Liga Adriática, por acercarnos a un ejemplo claro. Nada que ver con las que se ‘cocían’ en la Liga Endesa. Y verano tras verano, te quedabas con esa clase y atractivo cuando veías a Macedonia.

Stojanovski anotando una bandeja en pretemporada (Foto FCBQ).
Stojanovski anotando una bandeja en pretemporada (Foto FCBQ).

Pues tras su periplo por Alba Berlín, recaló la pasada temporada en un equipo necesitado de brújula anotadora, como Morabanc Andorra. En la jornada 20, un 7 de Febrero pisó nuestras pistas por primera vez. Dos jornadas después, lograba ante Manresa, rival directo, 24 puntos en 28 minutos. Y le siguieron 18, 17 puntos... En la actualidad, en la campaña 15/16 promedia casi 11 puntos en 23 minutos por partido, intentando acoplarse a una plantilla en la que las importantes incorporaciones de Shermadini y Shawn Jones buscan ubicarse, contando con la importancia de David Navarro, Betinho o Luka Bogdanovic.

El pasado domingo, en Fuenlabrada, Joan Peñarroya acabó desgañitándose con unos jugadores que defensivamente, le llevaron por la calle de la amargura. Ahí perdieron el choque los del Principado. Sin embargo, los atisbos de mejoría ofensiva, el momento en que más complicaciones dieron a los madrileños, fueron liderados por Vojdan que anotando y forzando faltas (provocó hasta 6) con sus delicias en las fintas de tiro, en sus penetraciones en busca de la canasta, insuflaron un oxígeno que para los andorranos no fue suficiente, a pesar de la colaboración de Luka Bogdanovic (otro lujo, si de baloncesto hablamos), con 13 puntos.

Gestos estéticos y precisos (ACB Photo / Albert Martín).
Gestos estéticos y precisos (ACB Photo / Albert Martín).

Sigue siendo muy atrayente ver a este tipo jugar, con un baloncesto de los que ya se ve menos, de la academia, de la repetición reiterada hasta conseguir la perfección. De aquellos baloncestos de la Yugoslavia de antes, de Perasovic (eso sí, con la marcada diferencia que Velimir quería el balón para sí, para decidir, para ganar, por encima de todo lo demás), de Naumoski, de Sretenovic… de aquellos secundarios maravillosos que daban los grandes equipos para reinar en otros tiempos, el viejo continente. Quizás un poquito de esa esencia ganadora de Perasovic le vendría muy bien para destacar, para que esté en boca de todos, para que se descubra algo más que ser uno de los lujos escondidos de los que posee la Liga Endesa.