MIRIBILLA ES CAMPO GANADOR

MIRIBILLA ES CAMPO GANADOR

Antonio Rodríguez

Parecía premonitorio que en Espacio Liga Endesa nos despidiéramos la pasada semana con un artículo sobre la maravillosa longevidad deportiva de Alex Mumbrú, como reconocimiento a sus dos choques anteriores y previa a lo que iba a suceder ante Unicaja. Si debiésemos confesarnos qué partido preveíamos ante la racha de Unicaja, con franqueza, nunca nos aventuraríamos a apostar por lo que finalmente fue, con el casi benévolo 88-70 final para los malagueños, que llegaron a ir 25 puntos por debajo (65-40). Y es que Alex Mumbrú hizo saborear a sus rivales la hiel de lo que es no jugar duro ante tipos como él, que juegan siempre con la máxima pasión, de la que emana todo.

Nada más que añadir tras lo visto en Bilbao en la tarde del domingo (ACB Photo / Arrizabalaga).
Nada más que añadir tras lo visto en Bilbao en la tarde del domingo (ACB Photo / Arrizabalaga).

Sí, Alex Mumbrú puede estar enamorado del baloncesto (36 años de idilio permanente) y lo que ustedes quieran, pero la pasión no tiene por qué implicar compromiso y dureza a cada segundo de juego. Y él lo hace. Ejecutando los atractivos sistemas de Sito Alonso, repletos de bloqueos para liberar a los tiradores desde el lado de la pista donde no está el balón, sale Mumbrú para recibir. Y al hacerlo, una vez más Unicaja aprendió ante el internacional que, o se le marca de frente y convencido, o si se crean dudas del “que este no era el mío, pero ya me quedo” y no tener las piernas colocadas enfrente de él en potente posición básica defensiva y prevenida, o se va a pasar mal. Muy mal. Porque Mumbrú, 205 centímetros de alero, le gusta de entrar a canasta con toda la intención de anotar, con todo el peso del ‘quien no esté interfiriendo en mi camino ahora, que se abstenga de ponerse’, aprovechando una veteranía que le ha enseñado cómo hacerse sitio y proteger el balón con su corpachón. Y no se le para, ¿eh? Por cierto, de la opción del tiro exterior (3/6 y el regalo de uno de ellos alejado, bien marcado y bombeadísimo), hablamos otro día si quieren.

Jamar Smith tiene clase por los cuatro costados. Pero cuando Shawn James intimida así, ha que sacar mucha, mucha clase. Excelsa defensa de Bilbao (ACB Photo / Arrizabalaga).
Jamar Smith tiene clase por los cuatro costados. Pero cuando Shawn James intimida así, ha que sacar mucha, mucha clase. Excelsa defensa de Bilbao (ACB Photo / Arrizabalaga).

Miribilla no es lugar para perder y perder. Y perder y perder, dos jornadas consecutivas (y una tercera si contamos la derrota ante el Nanterre en Eurocup), era lo que habían hecho hasta este momento, en una racha extraña, como declaraba Raül López al final del partido. Y así llegó Unicaja a Bilbao, todavía con el gesto de chocar las manos y sacar pecho por lo conseguido ante los turcos del Darussafaka. Y como reconoció su entrenador, Joan Plaza, que eso no podía ser. Y así les fue. Unos con ganas de dar la primera alegría y otros enseñando un escudo al que no hacían más que sacar brillo. Y como esto es la Liga Endesa y aquí todos son muy capaces (más aún un equipo de rango europeo como Dominion Bilbao Basket), aconteció el carro de puntos que se llevaron unos para el sur y otros, poder das las gracias a unos huéspedes de lo más fieles a los multicolores asientos del Bilbao Arena.

Repetimos que esto es la Liga Endesa, y tenemos el lujo de disfrutar con algunas acciones de Mindaugas Kuzminskas, que nos regaló una canasta pivotando en poste bajo, aprovechando la inercia del choque previo con un rival y anotar, de una elegancia y una categoría que asombra. Y los 10.000 huéspedes, que son entendidos y señoriales, pues se pusieron a aplaudir, como lo hicimos nosotros desde sus casas. Hay jugadores especiales, pero lo del alero lituano…es que tiene cosas que debiéramos grabar en nuestras retinas para siempre, porque son asombrosas (el más destacado de los suyos, con 17 puntos y 9/10 en tiros libres).

Alex Ruoff también formó parte de la fiesta (ACB Photo / Arrizabalaga).
Alex Ruoff también formó parte de la fiesta (ACB Photo / Arrizabalaga).

Pero contrarrestando al 2/12 en triples en las primeras jornadas, Dairis Bertans se destapó, liderando la tempestad de los ‘hombres de negro’ en la primera parte, con 4/9 en triples –y 18 puntos en total-, para recuperar sensaciones demasiado tiempo adormecidas. Y Georgios Bogris, que tirado al suelo para recuperar un balón que acabó en canasta, para sacar la raza griega por la que le habían fichado.

Bilbao fue a ser el escenario habitual, el que celebra triunfos, el de aplastar gallitos en Europa, el que ve cómo dos adolescentes, Mumbrú y López, se retiraban entre risas y alegría a los vestuarios con la satisfacción y el placer del deber cumplido, como solían hacer habitualmente…sólo que 17 años después, esta vez en su nuevo hogar.

Todos exultantes (ACB Photo / Arrizabalaga).
Todos exultantes (ACB Photo / Arrizabalaga).