ANÁLISIS DE LAS SELECCIONES DEL EUROBASKET: UCRANIA, OTRO DRAMA POLÍTICO

ANÁLISIS DE LAS SELECCIONES DEL EUROBASKET: UCRANIA, OTRO DRAMA POLÍTICO

Antonio Rodríguez

Nos sonaba a otra época. A ‘guerra fría’, o mejor dicho, al final de ella. Desmembramiento de la antigua URSS, la guerra de los Balcanes o boicots en Juegos Olímpicos. Sin embargo, otro drama político-deportivo ha sucedido en los últimos meses y en este Eurobasket, hemos sido testigos de ello. La selección ucraniana que ha disputado el Eurobasket 2015, ha sido la sombra de su figura reflejada sobre el suelo, como si hubiese pasado una guerra nuclear y hubiese dejado tan triste y única huella. Nada queda de lo que estaban construyendo.

Kyrilo Fesenko, único jugador destacado en la Ucrania de este Eurobasket (FIBA/Ciamillo-Castoria / Dackus)
Kyrilo Fesenko, único jugador destacado en la Ucrania de este Eurobasket (FIBA/Ciamillo-Castoria / Dackus)

Su candidatura a este preciso campeonato ya era un hecho cuando contrataron los servicios del prestigioso entrenador –de 64 años por aquel entonces- Mike Fratello. Fratello, tras casi cinco años sin entrenar (recuerden que el último equipo al que dirigió, fueron los Grizzlies en los que militaba Pau Gasol, durante la temporada 06/07), tenía una red de seguridad en su ex pupilo Alexander Volkov, presidente de la Federación Ucraniana y entrenado por Fratello en aquella experiencia de 2 temporadas en Atlanta Hawks tras la apertura de deportistas en la antigua URSS (entre 1989 y 1991). Junto a Fratello, llegaron Brian Hill y Ed Pinckney. Desconocedores del baloncesto FIBA, lo que para el entrenador de origen italiano parecía un gran reto, no pasaron de la primera fase en el Eurobasket de Lituania. Sin estrellas, pero con mucha juventud, se llevaron la grata noticia meses después (en diciembre, concretamente de ese 2011), que albergarían el Eurobasket 2015. La máquina no solamente estaba en marcha, sino que cogió aceleración.

Para la cita eslovena en el Eurobasket’2013, junto a los campeones, Francia, créanme si les digo que el mejor baloncesto que tuve ocasión de ver entre las 24 selecciones, fue Ucrania. Mike Fratello, repitiendo casi los mismos hombres, con Pooh Jeter como base nacionalizado, conjugó una mezcla maravillosa de baloncesto de tiempos modernos y ‘old school’ del que mamó y aplicó. Sergio Scariolo de hecho, recuerda con gran cariño, que uno de los primeros clinics a los que atendió, fue a uno de Fratello, al que desde entonces consideró un maestro.

Daba gusto verles jugar. Utilizaban los postes para juego de pases, con triangulaciones (aquello del ‘triángulo ofensivo’ que usaba Phil Jackson, vamos), apoyándose en los postes que eran importantísimos, sobre todo Slava Kravtsov, que si parecía torpe, era una delicia verle pasar el balón e imponerse a sus rivales cuando tenía uno contra uno claro en poste bajo. Utilizaban el lado débil con movimientos simples, pero fascinantes. Y de todo ello, quienes más se beneficiaban, eran los aleros. Prodigios tácticos sacados de libros que por desgracia, han guardado mucho polvo durante años, todo ello mezclado con la velocidad de un base, como el ex ACB Pooh Jeter, dominador del pick&roll actual y una manera actual de entender el juego. Para la plantilla absolutamente desconocida en el concierto internacional (quizás Serhyi Gladyr, por haber pasado por España, era su jugador más conocido), quedar clasificados en sexta posición, era un verdadero prodigio. Ello les valió el pasaporte para la Copa del Mundo en España, donde su buen juego quedó muerto en aspiraciones, cayendo derrotados por los pujantes finlandeses y apartándoles de los cruces.

Mike Fratello, el alma en la construcción de un interesante proyecto (Aitor Arrizabalaga).
Mike Fratello, el alma en la construcción de un interesante proyecto (Aitor Arrizabalaga).

Ahora llegaba la hora de la verdad. 2015 era la cita, la gran cita. Un país convulso en los últimos meses a nivel político y sobre todo a nivel militar, con graves problemas entre la población y miembros del gobierno pro-ruso y la pro-nacionalista, tambaleó todos los cimientos del país, incluyendo el deportivo, lógicamente. El Eurobasket, no se celebraría allí. Para ese momento, Alexander Volkov ya había dejado de ser presidente, con lo que la renuncia de Fratello era un hecho, así como sus asistentes y la de Pooh Jeter, conjuntamente. El trabajo bien hecho durante más de tres años, tirado por tierra.

Y así fue realmente. Ver a Ucrania en este campeonato era echarse las manos a la cabeza. De aquel orden, de aquel extraordinario juego, no queda absolutamente nada, se ha perdido absolutamente. A pesar de recuperar al obeso Kyrilo Fesenko, jugador que para Fratello no contaba, que sí ha tenido notables actuaciones en la sede de Riga, el juego implantado por el actual seleccionador Evgeny Murzin, no tenía mucho sentido, francamente. Vale que Gladyr no estaba, ni el mencionado Kravtsov, ni el otro pívot Natyazhko, que hacían un buen trabajo. Tampoco ha podido reclutar a Alex Len o los veteranos Pecherov y Lishchuk, jugadores a los que no han echado de menos, porque no han sido seleccionados en los últimos años, por diferentes motivos. No es una cuestión de nombres, sino una manera de jugar, en las que nunca aprovechaban sus opciones para sacar el mejor partido de lo que tenían, sobre todo un huérfano Fesenko, que a pesar de su barriga y que tenían que sentarle en más ocasiones de lo habitual para que descansara, tiene mucho más baloncesto del que le han brindado hacer. Jugadas con pases sin mucho sentido, demasiado individualismo y poco criterio en la figura del base estadounidense Julius Randle, y una única alegría, en forma de victoria ante los anfitriones, Letonia, que llevarse a la boca, ha sido todo lo que hemos visto de ellos.

Una decepción terrible, que con el trabajo a largo plazo programado, cuya culminación iba a ser este verano en casa, ser testigos del final de este ciclo, duele verlo. Y visto lo visto en este campeonato, exceptuando los grandes, ninguna otra selección ha cogido el testigo y la osadía de hacer un buen baloncesto a imagen de los ucranianos en 2013, para escalar posiciones, algunas más de las que inicialmente les corresponderían, por potencial y por previsiones. ¡Ay, amigo Fratello!, cómo te echamos de menos también a este lado del Atlántico.

 

ESTADÍSTICAS ACUMULADAS DE UCRANIA EN ESTE EUROBASKET