LA SELECCIÓN, UNO A UNO

LA SELECCIÓN, UNO A UNO

Antonio Rodríguez

Una vez logrado el éxito, la medalla de oro menos esperada de los últimos años, toca hacer balance y analizar la actuación individual de cada uno de nuestros protagonistas. Vamos allá:


PAU GASOL
Comenzar por el mejor jugador del torneo es duro para los que vienen después, puesto que el pívot de Sant Boi ya deja el listón alto. En fin, es lo que hay, aunque ninguno desmereció para la conquista del oro. Pau ha sido el mejor jugador del campeonato porque no ha habido nadie que, actuando como líder, haya hecho tanto para llevar a su selección a la cima como él ha hecho. Sobre todo se necesitaban puntos y él aportó todos los que hicieron falta. 25,6 puntos y un 57,5% en tiros de campo, es una absoluta barbaridad  (aunque la mayor locura fue su 66% en triples: 10/15). Pero Gasol ha sido algo más que puntos. Él fue el primero en asumir que su hermano no estaba, que tenía que ser un “5” dominante, no solamente en ataque, sino también en defensa. Y supo aportar su papel de tipo intimidador bajo el aro, con 2.3 tapones reflejando sus dotes, variando tiros, protegiendo la canasta. Además, como gran conocedor de este deporte, puso su brillante inteligencia a disposición de este juego como nunca. El día que había que jugar al poste y desequilibrar desde ahí, como ante Francia y ante Lituania, era imparable. Que había que jugar como un pívot de pick&roll frente a Grecia, lo fue. Y para colmo fue la exhibición ante Polonia, en la que tenía que decidir desde fuera sin mucho trajín, pues su gemelo no daba para mucho. Siempre anotó las canastas para no dejar descolgado al equipo y siempre imprimió el carácter para que los demás el siguiesen. Su campeonato más perfecto. NOTA: 10.


RUDY FERNÁNDEZ
Lo ha pasado fatal con la espalda, pero no por ello rehuyó ser titular en la mayoría de las ocasiones y jugando más de 23 minutos de media. No dejó de sacrificarse en defensa ante rivales mucho más altos y fuertes que él, en un combate desigual, cargado de dolores. Rudy Fernández se emocionó durante la celebración de la final, asumiendo el esfuerzo que había hecho y todos los que a su alrededor, se encargaban de sus cuidados. De él vino la primera canasta de la Selección en este Eurobasket, con una entrada, que fue su mejor firma. Porque sus dolencias le hicieron tener un nefasto porcentaje de triples (4/24, un 16%). Su defensa desde el lado débil, las ayudas e interceptaciones a los pases rivales, han vuelto a ser su sello de identidad. Nota: 6.


SERGIO RODRÍGUEZ
Ser componente del quinteto ideal, por encima de Tony Parker en la posición de base, es un reconocimiento a la labor del “Chacho” durante este Eurobasket. Empezó inestable en defensa y sobre todo fallón, como el resto del equipo, desde el lanzamiento exterior. Pero él supuso el paradigma de la Selección a lo largo de su trayecto. Frente a Grecia realizó un partidazo y a partir de ahí, hasta el cielo. Su importancia creció desde el momento en que se consideró como un hombre que debía hacer mucho daño en penetraciones hacia el aro. Con decisión y mucha valentía, fue un fenómeno en esa faceta. 9,9 puntitos y 4,3  en 24 minutos de promedio, lo dicen todo. Si no hubiese sido por el triple de Batum en el tiempo reglamentario, su entrada a canasta para colocarnos con el 63-66 a favor, hubiese sido más histórica aún de lo que fue. Que ya lo fue. Nota: 8.


WILLY HERNAGÓMEZ
Su participación en el Equipo Nacional, por ser el pipiolo del grupo, quedó en 6 minutos de media en los 6 primeros partidos, como sustituto de Gasol en el segundo cuarto. Cuando Scariolo tiró de veteranía a la hora de la verdad, lo relegó al banquillo. Sin embargo, algunos de sus arrebatos en pista, nos hicieron fantasear con que puede ser un pívot de garantías en el futuro. Frente a Italia mostró condiciones, leyendo la defensa y anotando con facilidad en la continuación al bloqueo, francamente bien. Sabe cuándo y dónde moverse y eso demuestra conocimiento del juego. El madrileño está bien enseñado. Además, se hace más grande en pista de lo que realmente es. Ocupa mucho espacio. Su comunión en los minutos que estuvo compartiendo pista con Felipe Reyes, fue magnífica. Va por el camino correcto. Nota: 5.


PAU RIBAS
Una de las sorpresas más agradables de la Selección. Acabó por convertirse en el mejor lanzador exterior de nuestro combinado (53.8% en triples).  Y ahí se hizo importante. No fue titular el primer día, pero rápido Scariolo se dio cuenta que debía serlo. Desde brillar en el debut ante Serbia, ya el camino fue destacado. Cuando había que desatascar, en momentos puntuales de partidos, lo hizo. Se le notó indeciso en la semifinal ante Francia, donde tanta responsabilidad aún pudimos pensar que le vino grande para su debut con la elástica española. Sin embargo, en la final volvió a mostrar el desparpajo habitual. Su trabajo defensivo fue oscuro, pero tengan la seguridad que se fue acrecentando en la fase de Lille, como la del resto del equipo. Deberá ser un fijo en próximas convocatorias. Nota: 7.


FELIPE REYES
El lugarteniente de Pau Gasol. A lo largo de sus carreras –paralelas- en la Selección Española como en la actualidad, lo sigue siendo. ¿Ello quiere decir que sea el segundo jugador más destacado? Pues posiblemente. Su trabajo, plasmado en 19 minutos, 7.2 puntos y 3.9 rebotes en la faceta numérica, fue magnífico. Recuerdo cómo en el debut, cuando Gasol descansaba, Radulica no podía con él, o aquella sesión de canastas en las que pedía el cambio, exhausto, pero como el juego no paraba, seguía anotando. Recuerdo cómo para frenar a Tony Parker, él era el jugador que saltaba a ayudar y denegar que el pequeño base galo entrar a canasta y nos masacrase así. Recuerdo rebotes ofensivos que nos dieron posesiones de oro frente a Grecia. Creo sinceramente, dentro del incremento defensivo generalizado, que él fue el ‘clic’ para que todo funcionase a la perfección. Su movilidad, el llegar a todas las situaciones de ayudas, ha sido determinante. Tras su ausencia y su ostracismo en el banquillo en los dos últimos años, su reentré ha sido magnífico. Joven eterno. Nota: 8.


VÍCTOR CLAVER
Pudiésemos definirle como la revelación de la Selección. Tras la preparación, poco esperábamos de él desde una posición clara, la de “3” en la que Scariolo le iba a encomendar. Y aunque alguna aportación tuvo en la fase previa, su salto cualitativo se dio en Lille. Y ese fue el gran mérito y acierto del cuerpo técnico: encontraron su sitio y gracias a él, completaron un engranaje defensivo excelente. Con Pau desasistido en defensa en la zona de medio rango (3-5 metros) como se vio ante Italia, con la imposibilidad de salir a puntear tiros exteriores, la solución pasaba por un nuevo guardián que protegiese el aro, que cogiese los rebotes cuando Pau no pudiese hacerlo, que intimidase y taponase también. Y tal solución fue Claver, porque hizo todo eso. Inteligentísimo en defensa, era el hombre que flotaba y hacía una radiografía de lo que se necesitaba, para prestarse en el momento oportuno. Todo un descubrimiento el que se convirtiese en una pieza tan importante. Además, capturó rebotes ofensivos y nos dio posesiones claves (Grecia). En proporción, fue el mejor reboteador de la Selección Española: 4.9 en 13 minutos de media, anotando 3,9 puntos. Nota: 6,5.


FERNANDO SAN EMETERIO
Fue quizás, el sacrificado de Sergio Scariolo, sobre todo tras la irrupción de Víctor Claver. Ante la baja de Abrines, pensábamos que Fernando tendría más protagonismo en este equipo. Sin embargo, tras ser hombre de rotación en la fase de Berlín, se vio relegado al banquillo en Lille. Hubo dos encuentros en los que no participó. Aun así, 16 minutos cuando participó, se habla de un hombre importante en el engranaje del equipo. 3,6 puntos fue su media de anotación. Nota: 5.


SERGIO LLULL
Un fenómeno. Se confirmó como el base titular de la Selección en la búsqueda de roles que decían que el “Chacho” se sentía más cómodo saltando desde el banquillo. Sergio, al fin, se sintió cómodo en el equipo, aportando lo que se espera de él. Aportó agresividad, aceleró el tempo casi siempre para no dejar un respiro –ni pensar- a los rivales, y su papel en defensa fue determinante, siendo el mejor en uno contra uno en ese papel. Magnífica su actuación ante Tony Parker. Su única pega, el 29.7% en lanzamientos triples. Pero como todo lo demás lo hizo de maravilla, sus entradas a canasta, su tesón constante, pues quedó minimizado. Anotó 9,4 puntos en 29 minutos, con un 37.3% en tiros de campo. Nota: 7,5.


PABLO AGUILAR
Con 10 minutos en pista en todo el campeonato, dos tiros a canasta y un rebote, poco podemos juzgar la aportación del granadino. Sin embargo, tuvo momentos brillantes durante la preparación y es probable que se siga confiando en él para el futuro. Nota: Sin calificar.


NIKOLA MIROTIC
Valorar a Niko es difícil. Es el jugador más complicado, de hecho, en hacerlo. Significaba su debut en la Selección absoluta y ha sido el ala-pívot titular e indiscutible. Sus números son buenos, con 24 minutos, 12.7 puntos y un 53.4% en tiros de campo. Son de tío importante. Segundo máximo anotador y soporte a la hora de atacar, por el peligro que daba su tiro exterior y los espacios que creaba a Pau Gasol. Sin embargo, con él en cancha, se multiplicaban los problemas defensivos y de rebote en el quinteto en pista. Acentuado este año en los Bulls, su tendencia era defender excesivamente alejado del aro, dejando desguarnecida la zona a expensas de Gasol o Reyes, muy desconcentrado, escasas ayudas y fuera de sitio. Y en ataque, nos hubiese gustado (porque se necesitaba), que hubiese tenido más mordiente de atacar la canasta en ocasiones. Él era más rápido que muchos de sus rivales y les pudiese haber rebasado. Pero se quedaba en la finta, paso atrás y suspensión. Cinco rebotes en los últimos tres encuentros, los decisivos –precisamente por esa tendencia a defender tan alejado del aro-, se nos antojan escasísimos para un ala-pívot. Aun así, como tiene un carácter extraordinario y buena ética de trabajo, estamos convencidos que irá mejorando. Nota: 6,5.


GUILLEM VIVES
Junto a Pablo Aguilar y Willy Hernangómez, es el jugador que menos minutos ha aportado a la Selección: 5 minutos de promedio en los 5 partidos que jugó. Difícil evaluar su buena actitud defensiva. Claro, que su futuro es de lo más prometedor. Nota: Sin calificar.


SERGIO SCARIOLO
Cuando quedas campeón, todo son alabanzas. Porque se ha de tener muchas virtudes para llegar a serlo y los defectos, quedan minimizados o solventados para llegar a ser eso: campeón. Su labor ha sido extraordinaria. Sobre todo, acentúo el título obtenido, cuando quien ganó fue una selección que exceptuando el día de Turquía (que para nada fue de los más trascendentes), no tuvo apenas tiro exterior. Claro, que tenía a Pau Gasol. Pero Sergio y su equipo técnico supieron leer a los rivales y saber de qué manera se debía utilizar a Pau. Digamos que el Gasol-sistema tiene muchas versiones y elegir la errónea te puede echar al traste todo su esfuerzo y el del resto. Se inventó el puesto de Claver como la pieza que faltaba para completar un buen círculo, en este caso defensivo. Supo ver que Sergio Rodríguez estaba más cómodo desde el banquillo y le instó a creer que lo necesitábamos creando cerca del aro contra ciertos rivales. Todos los problemas que nos fuimos encontrando en Berlín (desajustes defensivos, problemas para defender el pick&roll central, rotaciones, crear variantes ofensivas), fueron arreglándose debido a su pericia –y a la de su cuerpo técnico, repetimos-. Siempre con el miedo permanente que nuestra rotación quedaría corta. Él apostó claramente por un grupo, y le salió bien. Un campeonato extraordinario el suyo. Nota: 9.