FRANCIA, EL PASAPORTE A LA GLORIA

FRANCIA, EL PASAPORTE A LA GLORIA

Antonio Rodríguez

Tal cual. Ganar a Francia supone un éxito mayúsculo, sería una alegría inenarrable, una parada más en la ya vasta travesía de jornadas gloriosas marcadas por esta generación. Como el calendario parecía subrayar desde un principio, el camino de baldosas amarillas nos llevaba a Lille, a este día 17 de Septiembre y a un rival: Francia. Y aunque digamos que la Selección Española ha sufrido más torbellinos de los deseados, que la bruja mala del Oeste ha estado porfiando por el fracaso de los nuestros en forma de lesiones y sinsabores, al final se ha llegado a esta estación programada, en las mismas puertas de la ciudad de Oz. Ahora, toca traspasarla.

Francia es la favorita. También invicta, pero sobre todo favorita.  Y es la actual y vigente campeona, eso no lo debemos olvidar. Su baloncesto ha detallado punto por punto por qué lo es. Exceptuando el día ante Polonia (69-66), no ha tenido mayores problemas y ha justificado su cartel. Su enorme y profunda plantilla, así como el festín que se organiza en las gradas alrededor de esta selección (recuerden los 27.000 aficionados que les apoyarán en el estadio de Lille), les ha hecho llegar a esta jornada remarcada, como los abanderados en el desfile triunfal en pos del oro.

Desde 2008, donde no se clasificaron para los Juegos Olímpicos de Pekín, tras el descalabro que les supuso caer en cuartos de final ante Rusia, en el Eurobasket español un año antes (ya ven, unos rusos que no aspiraban a mucho), nos hemos enfrentado a ellos en 7 ocasiones. En seis añitos, todos y cada uno de ellos, incluso doblando como en el 2011, tocaba Francia (aunque a decir verdad, realmente en ese Eurobasket lituano del 2011, España se enfrentó una vez a ellos: en la final. En aquella pantomima de partido previa a los cuartos, por decisión suya, ni estaban ni se les esperaba). O sea que, lo que se dice presentaciones, como también sucediera en los 80 (desde el 83 al 89, hasta en 8 ocasiones nos vimos las caras), no hacen falta.

Y como ya nos conocemos todos, se sabe del enfrentamiento estelar entre los dos jugadores más determinantes del continente: Pau Gasol y Tony Parker. De cara a la mercadotecnia, el enfrentamiento soñado. Ellos por sí solos, capaces de monopolizar este choque, esta competición si cabe, son el póster promocional perfecto para la cita continental. Y en ellos dos estarán puestas todas las miradas, porque tienen el poder para desequilibrarla. Dentro de excelentes plantillas, parece que ambos tienen el poder para cambiar los designios del destino en un momento determinado. Aun así, hablemos del rival de hoy, más en colectivo.

Francia es el equipo que mejor pasa el balón de todo el campeonato. No solamente es Tony Parker, sino que son un grupo de jugadores que se recrean con su baloncesto cuando ven circular el balón como ellos creen conveniente. Y estoy seguro que entre la tensión de la rivalidad y el odio deportivo que les tendremos durante dos horas, quedará un resquicio para maravillarnos con alguna de sus jugadas, porque son orfebrería. Y hoy como siempre, quien mejor pasa el balón, tienen muchas probabilidades de ganar. Y es que junto a Tony Parker, cuentan con el fenómeno de Boris Diaw, mente clarividente a la hora de ver baloncesto. Y lo más destacado es que, a la nitidez de uno en leerlo a ocho metros del aro, el otro lo ve transparente a dos metros. Tener dos focos en los que pueden explosionar cualquier defensa, desde dos puntos tan distantes, les hace ser tan peligrosos. Y no solamente es Diaw su único pívot que pasa bien, sino que Joffrey Lauvegne puede ser otra pieza importante circulando el balón. Como Nando de Colo puede serlo también desde el exterior, acompañando a Parker.

La mayor diferencia respecto al año pasado, pueda ser en la progresión que ha transformado a Rudy Gobert en un jugador más peligroso. Su planta (2.13 y un asombroso 2.35 de envergadura) y condiciones físicas son las mismas que se pasearon por la pasada Copa del Mundo en nuestro país hace 12 meses, pero tiene más lecciones aprendidas que aquel Gobert, en tan escaso periplo de tiempo. Sabe ir al tapón en el momento más oportuno y ha adquirido un conocimiento más experto de cómo continuar los bloqueos. En definitiva, sabe cómo optimizar el talento físico que atesora.

Con Tony Parker en sus filas a diferencia de pasado año y la ausencia de Thomas Heurtel por decisión técnica, el resto de componentes es muy similar al que –y todavía escuece decir esto- nos eliminó de la pasada Copa del Mundo en cuartos de final. De nuestro Mundial (apunten como clave para hoy eso tan español, como es el resquemor). Nicolas Batum es el lugarteniente perfecto de Parker en importancia del equipo, es la otra estrella y pieza de referencia, por sus condiciones y porque juega en una posición de “3” de la que andamos más desguarnecida. Como sucediera ante Grecia, Víctor Claver puede ser una positiva alternativa, aunque aquí hay una marcada diferencia respecto a Antetokounmpo: Batum posee una calidad técnica muy superior al griego como principio. Y además, Batum ha sido compañero de Claver en los Blazers, y para él, el valenciano es ese chaval que a caballo entre el banquillo y la Liga de Desarrollo, intentaba ganarse unos minutos donde el francés era titular indiscutible…en su misma posición. Ahí el factor psicológico puede ser importante.

La defensa francesa es muy destacada. Precisamente ante brazos tan largos, ante jugadores con tal intensidad y cualidades físicas, es realmente difícil jugarles, porque son explosivos y se anticipan a los pases a una velocidad como ningún otro equipo tiene en este campeonato. Además, con la figura de Gobert en la zona, varían el juego y las opciones de tiro en la zona por completo. Para empezar a atacarles, lo primero hay que estar muy convencido de ello, de que se les va a atacar.

Y luego, como principio y como final, tienen a Tony Parker. La capacidad de este pequeño base para entrar a canasta, para bombardear una defensa partiendo del pick&roll, para correr contragolpe, es como para coronarse en la estrella mundial que es. Un jugador ya veterano, que comenzó ganando desde junior –al igual que Pau Gasol- y que sabe muy bien lo que es ganar en la mejor competición del mundo, es garantía para los suyos. Es una maravilla. Aún con estas, no son imbatibles. Ni mucho menos. Y la selección que está más cerca de ello, es España.

Claves para derrotarles

    - Opino firmemente que en esta ocasión, sí Pau Gasol deberá hacerse fuerte en poste bajo. Al igual que ante Grecia se buscaba movilidad, el insistir hoy en focalizar el peligro en ese punto, con alguien de la categoría de Pau, que por veteranía puede combatir a Gobert –y por supuesto, cualquier otro defensor-, será primordial. Porque no creo que entre en la filosofía francesa el utilizar ayudas y dos contra uno por sistema contra el de Sant Boi.

    - Se me antoja que hoy Sergio Rodríguez será más importante que nunca. Los franceses tienden a dar espacio a sus rivales (en este caso su base) para que se acerquen y se acerquen en la zona, confiados en que la intimidación que tienen en ella les sacará de cualquier papeleta, personalizado en la figura de Gobert. Digamos que es como una defensa de embudo. Invitan al rival a entrar hasta que no tiene salida. Hoy Sergio Rodríguez deberá tomar ese espacio que le concedan, porque pocos bases hay con su talento y su calma para, estando en el epicentro de la defensa rival, sepa levantarse en suspensión con su efectividad así como dar el pase apropiado a cualquiera de sus compañeros, aunque en ambos casos esté rodea de contrarios. Por eso mencionábamos el hecho de jugar con extrema convicción en lo que se hace.

    - Primordial y fundamental será vigilar las líneas de fondo. Los franceses vuelan muy por encima del aro. Cuando menos lo esperas, un bloqueo ciego o alguien que corta por línea de fondo desde el otro lado y saltan muy arriba para atrapar el pase bombeado y que acabe en un mate en “alley-oop” que machacan psicológicamente.

    - Sea por la vigilancia de la línea de fondo o por el peligro que genera Gobert recibiendo pases bombeados, hoy Pau Gasol deberá estar muy pendiente de esos pases por encima del aro, por lo que es posible que esté muy cerca de él (miren, ahí sí que será importante Víctor Claver). Y ahí deben ser sus compañeros que estén muy pendientes en defender la zona y el área de 4-5 metros (Felipe Reyes y Nikola Mirotic, máximos responsables) que en condiciones normales, suele ser terreno de Pau.

    - Tiro exterior. Nuevamente será decisivo. Y hoy puede ser un día en el que tras haber conseguido la primera meta de las semifinales, pueda soltar un poco más a todos. Esperemos que a los tiradores. Si individualizamos, un hombre alto como Mirotic, si estuviese acertado en esa faceta, sería clave.

    - El juego de sus pívots: los pases de Boris Diaw y las suspensiones de Lauvegne. Tanto para lo uno como para lo otro, máxima presión defensiva. Quizás cargar un poco más de lo habitual la defensa sobre el lado-balón para que les entorpezca el que haya más tráfico, con el consiguiente riesgo que eso conlleva.

    - El ambiente. Hace dos días fueron más de 22.000 los espectadores. Hoy puede llenarse el recinto. Eso es un aliciente para el equipo local…como un acicate de enormes proporciones para los rivales, que se mentalizan mucho más. Como dijo Pau Gasol tras la victoria ante Grecia, “hemos venido a ganarles en su casa”.