¡A SEMIFINALES!

¡A SEMIFINALES!

Antonio Rodríguez

España 73-71 Grecia

Y lo podemos gritar bien alto. Porque España, en un notable partido, logró ante la invicta Grecia, el pasaporte para unas semifinales que se pueden considerar un éxito, una vez visto el nivel y la tremenda igualdad del campeonato. Un pesado zurrón con dos derrotas, arrastrado desde la fase previa, arrebataba a la Selección Española el cartel de favoritos de cara a este enfrentamiento y acrecentaba muchas dudas entre los aficionados españoles. Pero con mucha meticulosidad en el juego y sabiendo cómo había que jugar ante los helenos, se ha logrado una victoria muy importante, por 73-71.
 

Pau Gasol lo cambia todo (Foto FEB).
Pau Gasol lo cambia todo (Foto FEB).

Pau Gasol lo cambia todo

Podemos estar en nuestro derecho de confesar que Pau Gasol es el jugador más determinante de Europa. Lo cambia absolutamente todo. Sin rastro de las preocupantes molestias ante Polonia, Gasol tiene la capacidad de cambiar el signo de cualquier choque a su favor. Veo como deberes obligatorios a cada aficionado instantes antes de un partido, quedarnos mirando cualquier póster que tengamos de la Selección Española donde aparezca él. Un minuto. Verle en el plantel posando, una y otra vez. Concienciarnos que juega con los nuestros. Porque es una enorme suerte que un jugador de estas características nos pueda representar.

Comenzó con dos tapones en minuto y medio, haciendo así una carta de presentación magnífica, de precioso membrete, para que los griegos no se olvidasen con quien se estaban enfrentando. Que la estatura de Koufos, Bourousis y Antetokounmpo hacen mucho daño. Pero en nuestro Equipo Nacional, está Gasol y Pau, una vez más, realizó una labor extraordinaria. En la primera mitad, supo defender como un maestro todas las acometidas rivales del bloqueo y continuación, basculando en una distancia prudente entre el pívot que marcaba y el hombre del balón, cerrándole el pase y negándole el entrar a canasta, para ofrecerle como única alternativa “…y si quieres, tira”. Su defensa tuvo una efectividad que no se ve en números, pero que en los primeros 20 minutos fue importantísima.

En la segunda mitad, en los peores minutos de nuestros ataques, supo sacar el carácter de líder para anotar un triple (en el preocupante 2/7 que se obtuvo en la 2ª parte) y combatir con las torres rivales por rebotes ofensivos y palmeos que mantuvieron el encuentro igualado. La falta personal que forzó tras tres esfuerzos, rodeado por cuatro rivales, arrancando finalmente la infracción a Bourousis, fue icónica de lo que representa su esfuerzo.

Y luego tuvo en los últimos minutos, la enorme inteligencia de saber salir descaradamente en las ayudas exteriores a Spanoulis, teniendo claro que pasara lo que pasara, el escolta sería quien se jugase los tiros. O sea, dicho con la socarronería de Camilo José Cela, “pasara lo que pasara, no la iba a pasar”. Y ayudó a que los fallase y no luciera cuando tenía que decidir. Pau Gasol es un manual de consistencia, determinación, talento jugando y liderazgo. Él cambia todo.

Víctor Claver, decisivo en los rebotes (Foto EFE).
Víctor Claver, decisivo en los rebotes (Foto EFE).

Excelente planteamiento de Sergio Scariolo

En Espacio Liga Endesa buscamos la lógica. Y cuando hicimos la previa presentando a los griegos y cómo ganarles, las claves eran obvias. Pero había que aplicarlas. Y aquí sí que tenemos que decir que Sergio Scariolo y su equipo técnico, hicieron un trabajo extraordinario. Los jugadores tenían muy clara la función particular de cada uno, sin dar lugar a la improvisación.

Hablábamos en el reportaje previo al enfrentamiento, de movilidad en el ataque. A los griegos no les puedes encarar con juego en poste bajo y poca circulación de balón. Porque para una vez que se hizo en la segunda parte, Pau Gasol recibió un tapón de Antetokoumpo en la ayuda, para salir luego a contragolpe. No era la receta para ayer. Y se jugó a la perfección. Gasol, en esta ocasión jugó al bloqueo y continuación, para generar precisamente ese constante movimiento que dificultaba a los griegos, que les daba problemas. Añadan a eso,  la  conexión fantástica del pívot de Sant Boi con Sergio Rodríguez, que trajeron en jaque a los hombres de Katsikaris.

Scariolo pidió constantemente a sus hombres exteriores que intentasen en defensa presionar lo más posible, para forzar a los rivales el iniciar los sistemas un par de metros más alejados, dificultando su ejecución, sobre todo en el pick&roll: más largo, más distancias, más tiempo para reaccionar nuestra defensa y menos efectividad por parte de su ataque. Y durante muchos minutos, salió muy bien.

La tranquilidad que hubo en pista y en el banquillo cuando en la segunda parte los tiros exteriores no entraban (2/7 en triples). Se siguió insistiendo en lo que se tenía fe y se había trabajado. Y funcionó.

El añadido de Víctor Claver. Ayudando en defensa en todas las facetas donde había problemas, fue dispuesto a ayudar a los compañeros con problemas, colocado en sitio donde podía llegar a todas las ayudas, sobre todo en el rebote defensivo, en los que hubo marcados  problemas (permitimos 13 rebotes ofensivos de los griegos). Con él en pista, se lograron muchos rechaces (y no son los 8 que capturó, sino los que ayudó a que sus compañeros acabaran controlando). Comentamos que el rebote defensivo era determinante. Y Claver ayudó a que fuese así…hacia nuestros colores.
 

El increíble mate de Mirotic ante Antetokounmbo (Foto EFE).
El increíble mate de Mirotic ante Antetokounmbo (Foto EFE).

Una gran labor de equipo

Hablamos de las excelencias de Pau Gasol, pero todos los jugadores en cancha realizaron un excelso trabajo. Desde quienes la acompañaron en el quinteto titular (Pau Ribas, Rudy Fernández, Nikola Mirotic y Sergio Llull) hasta el último jugador que estuvo en cancha, todos estuvieron magníficos. Felipe Reyes tuvo una actuación excelsa, sobre todo en los minutos en los que no estuvo Gasol en pista, contando por ejemplo esos 5 puntos consecutivos para abrir el último cuarto: cogiendo rebotes, forzando faltas y anotando en su batalla con Kosta Koufos, mucho más alto que él. Lo más curioso es que Koufos no recibía ayuda de sus compañeros en su marca, a diferencia de cuando marcaba a Pau. Se suponía que el jugador NBA, con el pívot cordobés, podía. Pues miren, que le cosió. Poder pasar del 55-57 con el que se acabó el último cuarto a estar por delante 62-57, fue mucho culpa de Felipe…y de Nikola Mirotic. Niko anotó en los momentos oportunos, sobre todo ese mate en contragolpe delante de Antetokounmpo, que dejó petrificado a todos los aficionados presentes en este inmenso recinto y ha dejado la firma como una de las mejores canastas del campeonato.

La dirección y la decisión para anotar de Sergio Rodríguez, con la consolidación de esta conexión Chacho & Pau, el que Llull fuera ese que achuchaba a los bases griegos en la petición de Scariolo del “defiende más adelante. Más adelante”, los rebotes de Víctor Claver que daban la vida, las ayudas en defensa de Rudy Fernández, como aquel triple de Pau Ribas culminando una extraordinaria circulación de balón, para de un cerrojazo acabar con los miedos en atacar su defensa, son piezas de importancia para conformar un equipo, que ya está en semifinales.

El Equipo Nacional. A semifinales (Foto EFE).
El Equipo Nacional. A semifinales (Foto EFE).

Un partido igualadísimo con un final de infarto

Desde que con un parcial de 6-0 lograron los griegos empatar a 8, el electrónico siempre estuvo igualado. El primer cuarto acabó con 14-14, que dio paso a un segundo, con los mejores minutos del Equipo Nacional. Fueron los del triple de Mirotic (27-20), los del mate de Gasol en contragolpe a pase certero del ‘Chacho’ (39-30), que ya ponían distancias importantes, para llegar al descanso con 39-32.
El arranque de la segunda mitad fue el momento más difícil para los españoles. Vasilis Spanoulis comienza con un triple, llega el tapón de Koufos a Gasol y Antetokounmpo que culmina el contragolpe y fuerza falta personal, acelerando así el ritmo de partido como perseguían los griegos, para sacar partido de su jugador NBA de origen nigeriano (que acabó con 12 puntos y nada menos que 17 rebotes, 8 de ellos ofensivos. Fue su baluarte y quien les mantuvo hasta el final). Grecia volvía a parecerse a Grecia.  España comenzó  a tropezar con su racha de tiro exterior fallida, para situarnos de un 42-37 a favor a un 42-46 en contra. Dando un respiro el último minuto del tercer cuarto a Pau, se mantiene una remontada que llevó del 55-57 en el minuto 30, al 66-60 a falta de 03:33 y un 68-61 casi definitivo con dos tiros libres transformados por Mirotic, cuando se entraba en los dos últimos minutos.

Como no podía ser de otra forma frente a Grecia, hubo que sufrir y mucho en esos 120 últimos segundos. Donde la inocente pérdida de balón de Sergio Rodríguez que daba el 68-65, al tiro libre agónico de Pau Gasol que finalmente acaba entrando,  más el triple de Nick Calathes (70-68) a falta de 15 segundos, así como otro triple de Sloukas (72-71) a falta de 4 segundos, nos tuvo con el corazón en un puño. Pero dos tiros libres finales de Pau Gasol, con el segundo errado –creo que pretendía anotarlo, y no lanzar a fallar como algunos sugerían hacer-, dio al final el apretadísimo 73-71, que da un histórico pase a semifinales. ¿Histórico? Es paradójico que así sea, cuando en lo que respecta a torneos de Eurobasket, es algo ya más que habitual, que desde 1999 se lleva repitiendo. Pero sí, esa reiteración hace de la Selección Española 16 años sin bajar peldaño. Algo que entra en la leyenda del baloncesto continental. Parece que este grito cada vez nos gusta más: “¡A semifinales!”

ESTADÍSTICAS DEL PARTIDO