GANANDO CRÉDITO

GANANDO CRÉDITO

Antonio Rodríguez

España 104-77 Turquía

La Selección Española se llevó una bocanada de credibilidad, tras derrotar con una inusual comodidad a Turquía, por 104-77. Porque ante el temor de los españoles a una segunda derrota y la congoja de muchos aficionados, el que a los aciertos de nuestro Equipo Nacional en los primeros minutos, no hubiese ningún atisbo de reacción por parte turca, más bien desidia, sí que fue inusual y bastante sorprendente.

Cortando por la línea de fondo hasta la esquinita, Sergio Llull abría el marcador con un triple. Ese yunque que eran las espaldas de nuestros internacionales, que aguantaron críticas y dudas sobre el tiro exterior de este combinado, tras el paupérrimo 3/19 ante Serbia en nuestro debut, descansaba con ese triple. Porque luego le acompañó otro, y otro y otro, hasta llegar a tener en un momento de la primera mitad un 7/10. En este equipo hay buenos tiradores y muchos se preocuparon por el azar –que a veces, eso es el acierto en el tiro, incluso a excelsos tiradores- más que por dolencias corregibles.

(Foto FEB).
(Foto FEB).

Cambiando el quinteto titular respecto al primer día, con Llull como base titular, Pau Ribas, Rudy Fernández, Gasol y Mirotic comenzaron jugando cómodos, entre otras razones porque en este plantel hay implícito muchas dosis de seguridad, que “en peores plazas hemos toreao”, como para pensar que una derrota en el debut es la debacle. Sergio Scariolo ponía especial énfasis en el marcaje al base estadounidense (nacionalizado turco) Bobby Dixon (nacionalizado, Alí Muhammed), que estuvieran siempre muy encima de él, que haya relevos automáticos en nuestra defensa para no darle ni un respiro y que al final, como sucedió, acabase frustrado y lanzando tiros sin ningún criterio, para terminar con la cabeza gacha en el banquillo.

Pau Gasol, que acabó con 21 puntos en 24 minutos de juego, comenzó desde las primeras jugadas siendo protagonista, sobre todo aguantando los golpes y embestidas de Semih Erden, con el que tuvo una batalla particular, pues a cada acción del turco, Pau le respondía con un, llamémosle folleto de baloncesto. Cuando Erden empujaba hasta la saciedad por la posición en defensa, Gasol recibía el balón, fintaba y la hacía un mate en sus narices. Cuando Pau era empujado por Erden en la lucha por el rebote y salía despedido, segundos después el turco recibía un soberano tapón del de Sant Boi. Folletos de baloncesto. “Así sí”. Sergio Rodríguez, desde el banquillo, aportaba agresividad y entradas a canasta, que al “Chacho” no se le puede defender con medias tintas. O se es duro, o va a hacer la bandeja.

(Foto FEB).
(Foto FEB).

Sergio Scariolo quiso probar armas con su plantel en este partido, en el que había que emplearse ya con todo. Y contó con la salida en contragolpe con el ala-pívot en pista, como hombre punta y finalizador. Y salió de perlas. Primer Nikola Mirotic y a continuación, Felipe Reyes. Era como recuperar el espíritu de Andrés Jiménez en el Equipo Nacional. Y es que exactamente hace ahora 30 años, Antonio Díaz Miguel vio que a un tío alto, si lo tenemos rápido, sería complicado seguirle y pararle en contragolpe. Claro, éramos privilegiados de contar por aquel entonces con un fenómeno como Andrés Jiménez (extrañamente e injustamente en un segundo plano en nuestra historia respecto a los grandes). Hoy día, los físicos y las habilidades atléticas son más equiparables. Por ello hay que ayudar a la circunstancia con un empujoncito táctico. La defensa zonal, como decía Pepu Hernández en los comentarios televisivos, que se probó en la primera mitad, permitía una colocación apropiada para, una vez capturado el rebote, salir corriendo, que para eso nos pintamos solos (tres calles perfectamente definidas).  Al igual que cuando se probó la defensa en zona 1-3-1, en la punta se situaba al ala-pívot (muy coherente la decisión), por ser grande para tapar líneas de pase y luego estar preparado para el citado contragolpe. Lo que no esperábamos era la falta de mentalidad para bajar a defender de los turcos, que al segundo contragolpe que corrían hacia atrás, ya ni se miraban a los ojos para pedir responsabilidades, como si cada uno sumiese su culpa, sin ponerle remedio, por otra parte.

(Foto FEB).
(Foto FEB).

Ante las molestias en la espalda de Rudy Fernández –gestos de dolor en la espalda-, el que Fernando San Emeterio tuviese un partido brillante, es muy de agradecer. En el segundo cuarto (tras un 24-18 a la finalización del primero), con una entrada del propio San Emeterio, se llega a un 45-28 y subiendo. Al descanso se llegó con 54-38, tras una máxima de 53-30 con triple de Sergio Rodríguez –concretamente, el 7/10. Luego, se llegó al descanso con un 7/12-.

Un parcial de 10-0 en la reanudación hizo que Ergin Ataman, seleccionador turco, pidiese tiempo muerto. Solamente se llevaban disputados dos minutos. Pero claro, el 64-38 causaba sonrojo. Lo suyo era un grupo de jugadores con los brazos caídos. Excepto Ersan Ilyasova y arranques de jóvenes como Mahmutoglu, no aportaron nada. La treintena de puntos fue la tónica en esta segunda mitad, con un último cuarto en el que Willy Hernangómez (11 puntos) vio su momento para lucirse. Y esa treintena de puntos se rompió con un triple turco en los últimos segundos, para el con el marcador final de 104-77.

Día de descanso previo a encarar a Italia, que si ha dado una malísima imagen en los dos choques disputados (derrota en la prórroga, precisamente ante los turcos. Victoria agónica ante Islandia), sobre todo por su nula actitud defensiva, a sus tiradores y a sus espacios se les debe prestar mucha, pero que mucha atención.

 

ESTADÍSTICAS DEL PARTIDO