SERBIA, EL BUSCADO ÉXITO PASA POR UN BUEN DEBUT

SERBIA, EL BUSCADO ÉXITO PASA POR UN BUEN DEBUT

Antonio Rodríguez

Nuestro rival para el debut es la selección serbia. Panorama que ya debiera sonar a los españoles, pues han sido numerosas las ocasiones en las que hemos abierto un campeonato con ellos como primer examen. Desde 1973 hasta la actualidad, en cuatro ocasiones como Yugoslavia unificada, salimos con derrota. Lógico fue perder con ellos en el citado 73, en nuestro Eurobasket barcelonés –quedaron campeones-, como en Ostende en 1977 –volvieron a quedar campeones-, así como en su última cita antes de la disgregación en 1991 -¿se lo imaginan? Pues sí, quedaron campeones-. Menos lógica tuvo la derrota en 1985, donde ellos en una etapa de transición y España con la medallita de plata de los Juegos de Los Angeles’84 sobre el cuello, volvieron a ganarnos, entre otras cosas porque no pudimos superar aquella fobia llamada Drazen Petrovic. Con la acepción de Serbia o Serbia y Montenegro, les sorprendimos en 2005 dándoles una buena lección, precisamente en el campeonato organizado por ellos, el inicio para que acabaran como ‘el rosario de la aurora’,  y mucho más reciente está aquella decepción del 2009, en la que iniciamos el torneo de una manera horrorosa en Varsovia, perdiendo ante el conjunto entrenado en ese momento por Dusan Ivkovic…para acabarlo quedando campeones y curiosamente, volviendo a enfrentarnos a ellos en la final.

Como ven, lo de debutar frente a los balcánicos en los últimos 42 años, como que no se nos ha dado muy bien, aunque esto no quite para tener todas las esperanzas en el pistoletazo de salida en Berlín.

¿Cómo son los serbios de hoy?

Pues francamente, muy parecidos a los que nos encontramos en la pasada Copa del Mundo, en la que lograron un brillantísimo segundo puesto. Aleksandar Djordjevic sigue manteniendo el bloque y una manera de jugar que les identificó por toda nuestra geografía el verano del 2014. Siguen manteniendo al líder, Milos Teodosic como vereda para ir por el camino correcto. Su carisma en la Selección se hace mucho más latente que en su club y eso arrastra a sus compañeros.

Djordjevic ha implantado un juego estático de muchos pases, con lo que su juego, de cara al aficionado, es terriblemente atractivo. No vamos a decir lo de la clásica cantinela de los pases para los tiradores, que como serbios que son, son fantásticos, porque no es cierto: ya no tienen excelsos tiradores. Los hay notables, como Nemanja Bjeliça, o la clara mejoría de Bogdan Bogdanovic, pero exceptuando el citado Teodosic, como que no. Por ello aprovechan la circulación de balón, para que al menos tiren en las posiciones más cómodas posibles.

Sus pívots no tienen un juego dominante en absoluto, aunque son durísimos en el rebote. Es verdad que Djordjevic ha traído en esta ocasión más cincos natos que nunca, tres en total (Raduliça, Kuzmic y Milutinov), pero no tienen un papel preponderante. La lucha y brega de Raduliça, el titular, junto con lo el partido que saquen de sus continuaciones a los bloqueos, puede ser lo más destacado. Estén atentos a Milutinov. Joven de 21 años y 2.12, que hace ya tres años nos llamó poderosamente la atención como junior, puesto todo lo que hacía era de una corrección académica, aunque le faltase cuerpo. Ahora lo tiene y está llamado a ser el center principal del equipo en los próximos años.

Destaca su defensa. La presión al balón que ponen indistintamente Markovic, Nedovic, Bogdanovic y Kalinic es muy a considerar. Son terriblemente físicos, de gran potencia en las piernas y puede hacer que entre los nervios del debut y esta defensa, nuestro ataque estático pueda resultar pastoso. No les importa cambiar en los bloqueos para ser más pegajosos, debido a la calidad atlética de la mayoría de sus componentes.

Claves para ganarles:

  •  opino que atacar mucho la canasta en tiros en la zona, sea en entradas o jugando con nuestros pívots. En la lucha bajo tableros deberá haber dureza porque por ahí se les puede ganar la partida.
     
  • Ser agresivos en la defensa del lado débil, a donde pueden acabar bastantes de sus posesiones para un tiro exterior, será otra de las órdenes que mandará Scariolo.
     
  •  Y ser físicos y duros con Teodosic, que al menos juegue con incordio e incomodidad.