PASO AL ÚLTIMO TOQUE EN LA PREPARACIÓN

PASO AL ÚLTIMO TOQUE EN LA PREPARACIÓN

Antonio Rodríguez

Macedonia ya es historia en nuestra preparación. Dos amistosos consecutivos y a la espera de la última cita, la última piedra de toque del Equipo Nacional en la matinal del domingo (12:00) en Zaragoza, ante la República Checa. Y Macedonia, por desgracia, fue historia en las dos segundas mitades de los dos encuentros consecutivos con los que nos hemos visto las caras. Las diferencias al descanso fueron tan notables (52-26 y 45-25) que deslucieron ambos enfrentamientos y como es lógico y humano, la tensión entre los seleccionados por Sergio Scariolo, no fue la misma. Probaturas con un poco menos calidad –normal por otra parte. 88-54 al final del último partido-.

Buscando aspectos positivos en los dos envites, decir que la mejor cara de la Selección ha estado en estos últimos ‘fascículos’ . Mucha tensión defensiva (nada que ver con lo visto en Burgos) y a partir de ahí, buscar la practicidad de una superioridad aplastante en la figura de Pau Gasol (26 puntos y 16 rebotes anoche). Y es que no tuvo rival que se le precie entre los macedonios. El tosco Pedrag Samardziski no era ningún obstáculo y Richard Hendrix era un “enanito” comparado con el pívot de Sant Boi. Con lo que, si damos por hecho que no hay un “5” en todo el Eurobasket como él, a su nivel, sí que tendremos que esperar hasta al menos el domingo con el “sevillano” Ondrej Balvin, para que tenga algún obstáculo y nuestros internacionales se familiaricen con un plan B cuando Gasol no esté cómodo.

Más cosas positivas. Si el quinteto titular se va perfilando en un Sergio Llull, Pau Ribas (o Sergio Rodríguez oficiando de base), Rudy Fernández, Nikola Mirotic (Felipe Reyes anoche no se vistió de corto) y Pau Gasol, la búsqueda de una segunda línea será importante. ¿En qué aspectos? Sobre todo en defensa. Y cuando Pau estuvo en el banquillo, hubo un grupo que sí aumentó el umbral defensivo y del que se puede echar mano en situaciones comprometidas. El trío Llull-San Emeterio-Aguilar, dos hombres de rotación en él, me pareció de una actividad muy destacable y a tener en cuenta. A las piernas, el uno contra uno defensivo y la presión al balón de Llull, la eficiencia de San Emeterio en muchísimas ayudas con rapidez y dinamismo, dificultando concretar muchas jugadas rivales, fueron complementadas con  un hombre alto de la rapidez de Pablo Aguilar, que corría detrás de tiradores pequeños, bloqueaba el rebote a grandes e impedía líneas de pase, utilizando su rapidez, dando entre el trabajo colectivo de todos buenos minutos.

Willy Hernangómez va encontrando comodidad en ataque. Conocer a Pau y cómo posicionarse mejor cuando está junto a él en cancha, es un trabajo silencioso que está viendo sus frutos. Eso, más la determinación de nuestros bases (incluyo aquí a Llull) para incrementar el ritmo y ser autosuficientes para anotar, hacen una disposición interior-exterior en muy atractiva para sumar puntos. Y con ellos, Rudy Fernández, del que necesitaremos su tiro exterior. Será fundamental.

A los lesionados (parece que leves) Pau Ribas y Víctor Claver por golpes –no más lesionados, por favor-, el toque negativo pudiese llegar en que las segundas ayudas, o sea, el tercer hombre que se incorpora a defender un bloqueo y continuación, sigue llegando décimas de segundo tarde. Como cierto temor tengo en la defensa ante equipos que sepan mover el balón bien para finalizar en lanzamientos exteriores. Los italianos, por ejemplo, son unos maestros en eso. Será una prueba de fuego frente a ellos.

A la espera del último encuentro, se ha ido viendo una progresión muy evidente desde el primer choque en Gijón. Seguir entrenando hasta el domingo, disfrutar de algún peldaño más en la progresión del Equipo Nacional, sería importante hasta el aterrizaje en Berlín. Veremos.