SELECCIÓN ESPAÑOLA: DE LAS PRUEBAS EN SANTANDER AL SUSTO DE BURGOS

SELECCIÓN ESPAÑOLA: DE LAS PRUEBAS EN SANTANDER AL SUSTO DE BURGOS

Antonio Rodríguez

Para empezar, hay que recitar, como si fuera una oración: ‘España tiene un gran talento ofensivo’. Eso hay que valorarlo de cara a buenos partidos, donde pueda brillar y encandilar, pero sobre todo en los malos, en los que esa facultad pueda sacar las castañas del fuego en situaciones comprometidas. Eso lo debiéramos recitar previo a cada enfrentamiento, a cada análisis.

Pues con esas, tenemos la imagen de un mal partido ante Venezuela de nuestra Selección. Y quizás lo que más culpemos a nuestros ídolos es que si no hay muchos encuentros de preparación -ni mucho tiempo tampoco-, salgan ante los ‘vinotinto’ sin la tensión que se necesita para ir cumpliendo plazos hasta el pistoletazo de salida de este Eurobasket. Las emociones que viviremos en Berlín desde el primer día, no dan lugar a choques que no se tomen con la trascendencia requerida. Pero repito, eso es la última imagen, la más fresca que tenemos. Hagamos un repaso de este fin de semana también, comenzando por lo que sucedió en Santander.

España71-64 (¡viva Washington!)

Marcin Gortat estaba motivado. Y se notó. Si me parecía un tipo alto muy productivo en el bloqueo y continuación hace unos años, viéndole en directo nuevamente, su juego de espaldas al aro lo ha trabajado hasta lograr que sea más que satisfactorio. Con Pau Gasol delante, quiso dejar claro lo que sabe hacer y ofreció repertorio. La globalización es una particularidad de este siglo XXI, donde lo raro era ver a dos niñas en la grada enfundadas con las camisetas oficiales de Gipuzkoa Basket y Bilbao Basket (vale que ahora les acompañan sponsors. Pero no en las camisetitas reseñadas), junto a un par de críos que vestían las de Washington Wizards, más habitual entre el público. Estos chicos no desfallecían. Marcin les crea pasiones y era un “Marciiiiiiin, Marciiiiiiin!!” durante el partido sin éxito. El tema se zanjaba, viendo su inoperancia, con un “¡Viva Washington!”, grito último que, al menos desahogaba.

A España le falta mucho trabajo. Juego inconstante que viene dado por la falta de timing en sistemas de juego estático. Pau Gasol referente ofensivo, pero exceptuando en acciones individuales, aún no se saca partido del hecho que el balón pase por sus manos. Excesiva circulación exterior sin que haya mayor ataque a la canasta que tiros exteriores…que por otro lado, no entraban.

Defensivamente, problemas para frenar el bloqueo y continuación central. Por los cambios de asignación, por las recuperaciones, por lo que sea, aún cuesta. Lo bueno de la preparación es que utilizamos el comodín del “aún”. ¡Ah! Que me gustó cómo protegían la canasta Willy Hernangómez y Nikola Mirotic, entre las continuas rotaciones y probaturas entre los interiores de Scariolo. Para cuando Pau Gasol no esté, me parece muy interesante y positivo.

A la relajación de la primera parte, un poco de apretar los dientes, robar balones y correr un poco más en el tercer cuarto, dieron pie a ganar ante los –aún, ya sabes-, rocosos polacos.

España 96-49 Senegal (a correr toca)

Los senegaleses son un rival diferente y estaba bien amoldarse a ellos: qué hacer ante jugadores tan altos como ellos. El año pasado en Madrid, fueron complicados. En esta ocasión, la lectura por parte de Sergio Scariolo y el cuerpo técnico, acertaron en una consigna muy concisa: ellos son altos, pero no botan bien el balón. Cargan la zona, pero no pasan interiormente, sino que hay mucho de suspensiones. Así que Sergio ordenó a los nuestros que puntearan los tiros con convicción, que no iban a penetrar. Y por supuesto, que en los bloqueos suyos, hubiese cambios automáticos en nuestra defensa. Que para puntear una suspensión, da igual medir 1.90 que 2.10, sea el base o el pívot, a su pívot o a su base. España ahí ganó muchos enteros.

El tiro exterior cuenta mucho en nuestra Selección. Con los excelsos tiradores que tenemos, intuyo que los días malos no serán desastrosos. Pero necesitamos mucho de ello. Entre las probaturas, con dos bases, con dos ala-pívots sin “5” nato, con Aguilar y Mirotic o Claver, se crean muchos espacios para que los pequeños penetren. Avispado Pau Ribas y contundente San Emeterio, es un terreno a explorar. Me gusta. Preocupante la fascitis plantar de Alex Abrines, que debiera ser uno de nuestros puntales.

Los ‘Gortat lovers’, por cierto, se trajeron una pancarta con una leyenda en polaco, supongo que algo así como “te cambio tu camiseta”. Marcin, un gran tipo, se acercó a ellos, charló, cogió el móvil y fue él el encargado de hacer el selfie. Un fenómeno.

España 82-80 Venezuela (el último sorbo de Felipe)

Hay que estar muy convencido de sus posibilidades, para que un tipo con el reloj casi a cero, lance algo parecido a un tiro desde medio campo…sabiendo que tienes un compañero que va a palmear, porque siempre llega. Felipe Reyes no lo hizo una vez, sino en dos ocasiones, hasta asegurarse que el balón entraba sobre la bocina final y dar un triunfo agónico a la Selección Española. Triunfo, eso sí, que ha creado muchas dudas.

La actuación en la abarrotada plaza de toros de Burgos no gustó. Era como hacer los deberes por obligación, a regañadientes. Y hasta que no vieron en la segunda parte que los venezolanos son un buen equipo, que el Anthony Pérez las metía de todos los colores, que son un equipo rodado y sabedores de todas sus interioridades, que podían ganar, no se defendió con rabia y se ambicionó la victoria. Y aun así, costó lo suyo.

Defensivamente hubo muchas lagunas. Muchas. En uno contra uno en multitud de ocasiones no se aguantó ni el primer bote del rival, que encaraba la canasta con demasiada facilidad, donde entraban en juego la presencia de nuestro grande, en este caso Pau Gasol. Sin él, un problema y demasiado desprotegida la zona. Y en ataque sigue habiendo una grieta imaginaria de una primera opción de Pau Gasol. Si no consigue nada, a otra cosa, sin que haya una continuación al daño inicial que él pueda hacer, que cualquier otro pueda sacar tajada. Hubo acciones muy precisas y bonitas pasando a los cortes de Felipe Reyes. Pero vimos tan poquitas de ellas...

Trabajo y más trabajo que se hará estos días hasta la llegada de la próxima cita, el sábado, en Madrid. Poder palpar que la sincronización en todas las acciones sea mejor para tener más ritmo ofensivo. Poder tener la sensación que la defensa no son deberes, sino el flujo de un todo que de oportunidad de anotar más fácil.