LOS CROMOS VINTAGE DE LA LIGA ENDESA (III)

LOS CROMOS VINTAGE DE LA LIGA ENDESA (III)

Antonio Rodríguez

1.- Maceo Baston era uno de los del club “Volando voy”. En Badalona, parecía que cuando Baston saltaba, todos los aficionados del Olimpic saltaban con él. Fue maravilloso disfrutar su talento en la Liga Endesa, previo a dar el paso al Maccabi Tel Aviv, donde empezó a ganarlo todo, como protagonista de uno de los equipos más impresionantes de la historia del baloncesto europeo.

2.- Este chavalín era el rey en categoría cadete de toda Europa. De Macje Lampe, el Real Madrid se enamoró de él desde bien pronto. Aquí le vemos en algunas de sus primeras actuaciones en España. Desde esta imagen, un abucheo en la Green Room por parte de los aficionados de los Knicks en la ceremonia del draft, Suns, Hornets, Khimki…y volver a la Liga Endesa en Vitoria. La suspensión que le dio un título al F.C. Barcelona el año pasado, para el recuerdo.

3.- Kornel David era un húngaro que a los desconcertados aficionados de los Bulls, en aquella minipretemporada tras el lockout de 1999, fue el máximo anotador de los Bulls, mientras que en la ciudad se seguían llorando las ausencias de Jordan y Pippen. ¿Un húngaro? ¿De dónde salió? Pues llegó a Vitoria. Y un tipo tan alto, con su talento ofensivo, fue compañero perfecto de Luis Scola y escapa anotador para los quintetos de Dusko Ivanovic.

4.- Brent Scott era de aquellos del “¿…que por aquí no paso? ¿Quién lo dice?” Uno de los pívots más fuertes allá donde jugaba, ya sea Vitoria, Real Madrid, Penya o Murcia. Sin ser un enorme talento, el hombre era todo profesionalidad, esfuerzo y dedicación. Nunca, nunca se amedrentaba ante pívots mucho más grandes. Si se quería solidez bajo los tableros, hubo un tiempo en que se pensaba en él.

5.- Rafa Vidaurreta era un gladiador. Él asumía que pisar una pista de baloncesto era una batalla por la supervivencia. Aquí le vemos aguantando el más que probable “meneo” de John Thomas, otro de los de “oda al músculo”. Este zaragozano venía de Wake Forest, con todo el colorido que da jugar en los pabellones de su conferencia, para lucir su “armadura” en el equipo estudiantil.

6.- Marcus Goree fue una sorpresa para la isla. Recién llegado de todo un Maccabi Tel Aviv, con todo el caché que eso suponía. En Las Palmas le recordarán como un americano de gran talento ofensivo, movilidad y mucho, mucho espectáculo. Era todo un fenómeno en uno contra uno a campo abierto. Ahí, volvía loco a cualquier rival. Su amor por el baloncesto está fuera de toda duda: con casi 38 años, sigue dándole por los pabellones de nuestro planeta.

7.- Cromos con estética. Pues esta estampa de Michael Wright. A Granada trajo su corpulencia y su talento. Que este llegó a una final NCAA y a otra final de cierto Mundial junior donde un tal Navarro, Raül López, Gasol… Casi 17 puntos de promedio y más de 7 rebotes que lució en la temporada 02/03. Por desgracia, un complicado embarazo de su pareja le tuvo en vilo como para no estar centrado y dar las prestaciones que se esperaban.

8.- Y acabamos con un mago del balón como no ha habido en la historia de la Liga Endesa.  Sergio Rodríguez ha sido exponente del mayor espectáculo que se puede dar en baloncesto. La imagen de cromo parece que Sonko maldice el que otra vez se le ha escapado. “¿Cómo lo hará?” Y es que este chico tiene magia. Siempre la tuvo. La fantasía y el artificio del patio interior de la casa, trasladado a un pabellón de 12.000 espectadores. Para él, es lo mismo.