PROMESAS QUE VIENEN (2ª PARTE)

PROMESAS QUE VIENEN (2ª PARTE)

Antonio Rodríguez

Tras haber presentado ayer las excelencias de Juancho Hernangómez y Santiago Yusta, hoy seguiremos en nuestro recorrido entre algunas de las futuras promesas de nuestro baloncesto. Jugadores que este verano han dado muestras de lo que pueden proyectar en el futuro, que está en sus manos. En la Selección Española en sus diferentes categorías U-18, U-19 o U-20, de alguna manera u otra, han destacado. Gotas de esencia de calidad, posibles bolas de cristal que nos hacen vaticinar el futuro. Seguimos.

MARC GARCÌA                 Escolta                 1.98       F.C. Barcelona

                Marc Garcìa será un anotador allá donde vaya. Porque tiene fundamentos. De hecho, posee los mejores fundamentos técnicos en un jugador exterior que hayamos visto en nuestro país en los últimos años. Con un balón en las manos, cualquier detalle o gesto que ejecuta, es perfecto: su tiro en suspensión, su entrada a canasta, su bote tras arrancada, su equilibrio en el aire para lanzar a pesar de recibir algún golpe…es un jugador de manual de baloncesto. Tal cual.

                Comenzó la Liga Endesa la pasada temporada en Manresa con 18 años y Pedro Martínez le dio minutos y responsabilidad. En las primeras 5 jornadas, su promedio de minutos  fueron de 19. Cuando el camino del entonces La Bruixa d’Or comenzó a torcerse y estaban peleando por evitar las plazas de descenso, sus minutos bajaron hasta 7 de promedio en las últimas 5 jornadas. Situación normal, como normal y excesiva era la presión de un equipo que no podía cargar en exceso sobre esta joven promesa.

                ¿Detalles a destacar? Cualquier cosa con un balón en las manos. Tiene un uno contra uno magnífico. Es alguien que te puede matar de mil maneras, en cualquier situación. Pararse para lanzar desde exterior tras bote, no tiene secretos para él. Recibir y lanzar tras bloqueo, también lo domina, apoyado en su capacidad de salto, porque es muy notable lo que se eleva para tirar, lo que obstaculiza mucho el taponarle o puntearle de manera efectiva. Entra a canasta como una estrella. Cuando lo hace por la derecha, su primer paso es potente y marca los dos pasos como los mejores. Pasos amplios, con lo que recorre mucho espacio y protege el balón como un neoyorquino de playground. O le atizas fuerte y cometes falta, o es complicado quitárselo. ¿Si hubiera que buscar algún “pero”? Pues precisamente que en sus entradas a canasta, en ocasiones “se come” el balón, pues cuando se es físico con él y se le empuja para alejarle de la canasta, le falta la templanza para poder leer y dar un pase efectivo en semejante situación. Nada que no cure la edad y más partidos.

                Es buen defensor, sobre todo desde lado débil, donde tiene una gran capacidad de anticipación y robando balones, donde corre como un demonio y vuela para finalizar la canasta. Y aunque parezca un jugador frío en la pista, créanme que es capaz de aguantar aguerridos marcajes sin perder la concentración. Ha habido ocasiones en el que le han “molido a palos” y el seguía a lo suyo. Repetimos: un anotador. Porque en los últimos años, siempre lo ha sido y con cargo de responsabilidad en todas las selecciones de categorías inferiores en las que ha militado. Acabará triunfando y si no lo remedian las lesiones, quizás sea el joven en la actualidad que más claro tenga su camino a la Selección Española absoluta a no mucho tardar.

PABLO PÉREZ                    Base      1.86       18 años                                Valencia Basket

                Pablo Pérez fue el jugador más joven en debutar en la historia de Valencia Basket. Este conquense lo hizo con 16 años en la temporada 13/14. Expectantes estamos por ver su aportación en el próximo Eurobasket U-18 a disputar en Grecia, donde quizás sea el base titular de la Selección Española. Pablo es un base rapidísimo, que utiliza esa velocidad no solamente en contragolpes, sino también para acelerar el ritmo normal de juego, causa de encontrar más fácil el error defensivo del rival. Es el más tierno de esta lista de jóvenes promesas que analizaremos. Aunque le falte físico, es un jugador listo y apuntaremos al detalle todas las mejorías que podamos verle en un futuro. Es buen tirador exterior y poco a poco irá encontrando la decisión de saber cuál es la posición clara y cuándo tirar.

                En las situaciones de bloqueo y continuación, le gusta ser agresivo, ser él la amenaza para entrar o tirar, que la defensa le tenga pendiente como primera alternativa. Precisamente es un chico avispado, que puede ser mortal en suspensión en ese momento del dos contra dos en el que está liberado, porque su defensor está pinchado en el bloqueo y el  hombre alto aún no ha llegado a amenazar. Le falta algo de decisión –por su juventud, nada más. Porque es muy descarado-, pero buscar ahí los tiros, le puede dar muchos réditos ofensivos en su inminente futuro.

                Posee buena lateralidad  aunque no sea muy potente de piernas –pero sí es rápido- y lee bien las situaciones defensivas a nivel individual. Simplemente le falta saber cuando “le toca” en situaciones de juego. Las irá ganando. Decisión para entrar a canasta, para lanzar cuando esté liberado sin tener la presión de ejecutar el sistema que corresponda a cada momento. Pablo Pérez es un jugador habilidoso, piensa más rápido que los demás, sobre todo en contragolpes  y debe aprovechar ese talento. Aportará mucha frescura a la Liga Endesa.