RADIOGRAFÍA DE UN CAMPEÓN

RADIOGRAFÍA DE UN CAMPEÓN

Antonio Rodríguez

Tres cero en una final liguera es un resultado lógico cuando se finaliza una temporada perfecta. Es lo que cerró el Real Madrid en el Palau Blaugrana el pasado miércoles. Llegar en el mejor momento precisamente en los meses finales, no es nada fácil. Que se lo pregunten a estos mismos jugadores que hoy celebran, hace 12 meses. Eso queda ya muy lejos. Ahora, lo que prima, es el éxito de haber conseguido los cuatro títulos.

En Espacio Liga Endesa opinamos sobre este equipo campeón, nos preguntamos e intentamos dar una respuesta, individualizando en sus protagonistas, del por qué este cambio que ha culminado con este éxito. Es relativamente sencillo apreciar que la proyección de la temporada completa ha sido diferente. Quizás también se necesitó para llegar a esto, los parabienes de la campaña 13/14, con ese baloncesto hasta el mes de Abril-2014 que encandilaba al público, que terminó por convencer al aficionado madridista que tenía que acudir en masa al Palacio de los Deportes entonces, actual Barclaycard Center actual. Que los jugadores se sintieran durante muchos meses invencibles y que, llegados a este punto, llegaran con las fuerzas justas para tener que claudicar, arrodillarse y tocar con las manos la árida arena de los no-triunfos. Quizás hasta fuese necesario.

Por eso, este nuevo ejercicio 2014/15 se fue caminando poco a poco, sin ser el huracán de doce meses atrás, pero tampoco perdiendo. Mirando los fríos recuadros de victorias-derrotas, se andaba muy a la par, aunque las sensaciones no eran las mismas. Pero se seguía la hoja de ruta. Tras aquel convulso mes de Diciembre, con el que se zanjaba aquella maratoniana sesión a domicilio de Barcelona-Málaga-Belgrado-Andorra, todo cambió. Pablo Laso tenía la disposición clara de sus fichas y sabía cómo encararlo. Por eso, el Real Madrid ha tenido el éxito que ha tenido.

Vamos con sus protagonistas:

SERGIO LLULL

Una de las mayores atracciones de la temporada. Haciendo el papel de siempre, pero dando un poquito más: más intensidad, más velocidad, más protagonismo en la anotación, más liderazgo. Todo ello sería palabrería si no hubiese conseguido el MVP en la final. Con el trofeo en la mano, ratifica todo ello. Él junto a Felipe Reyes han sido los encargados de poner el umbral de intensidad en todos los partidos. Y todos tenían que seguir a ese ritmo, claro está.

¿Qué ha cambiado respecto al año pasado?

Su seguridad a la hora de dirigir se ha contrastado por mayor amenaza en el tiro exterior y en la ofensiva en general. La pasada temporada lanzaba 7.3 tiros por partido. En esta 14/15, se fue hasta los 10. En playoffs, duplicó el número de intentos triples hasta llegar a 8 y subir su porcentaje hasta un 40% del 34% que obtuvo en liga regular.

SERGIO RODRIGUEZ

Uno de los líderes del equipo, aunque en esta temporada haya deslumbrado menos. Pero su genialidad ha seguido latente, así como tiros decisivos, por lo que ha sido uno de los pulmones de la plantilla. Si la filosofía de Pablo Laso sigue siendo ‘ganar anotando más’, que el Real Madrid deba ser un equipo que anota, él sigue siendo su máximo exponente. Hubo partidos en los que los blancos los ganaron por talento individual de su plantel. Y ahí lució el “Chacho”.

¿Qué ha cambiado respecto al año pasado?

En los mismos minutos de juego, menos protagonismo en anotación, pasando de un 12.7 puntos de promedio en la pasada, a un 9.9 puntos en la actual. El reclamo de nuevas incorporaciones le hizo descender, aunque como hemos podido apreciar, en absoluto en detrimento del equipo.

FELIPE REYES

El gran beneficiado/ganador de esta temporada, indiscutiblemente. El ocupar plaza de titular le concedió más minutos y como si de una ecuación matemática se tratara, sus estadísticas también lo han hecho en proporción. 12 puntos y 5.5 rebotes en 20 minutos de promedio.  Tan destacado ha sido este nuevo papel que ha sido nombrado el MVP de la temporada regular en la Liga Endesa. Sigue teniendo gusto por esa ingrata rutina de fajarse bajo tableros como el que más.

¿Qué ha cambiado respecto al año pasado?

Felipe Reyes es un jugador que no entiende de edad cuando se trata de mejorar. En esta ocasión, apreciamos que el gancho en suspensión tras pivote lo ha subido de nivel a tal calibre, que ya ni es necesario que tenga el pie apoyo en perfecto equilibrio con el cuerpo para saltar. Incluso con inestabilidad de éste, sabe sacarlo equilibrando su cuerpo en el aire. Sigamos sumando: su salto cualitativo más notorio ha sido el entendimiento con otro pívot –Gustavo Ayón en este caso- como no había pasado con otro pívot en el Real Madrid.

RUDY FERNÁNDEZ

Menos lesiones, más tranquilidad en ese aspecto, que le ha dado más regularidad en su juego y por lo tanto, mayor aportación. Rudy sigue siendo junto a Sergio Llull, el termómetro defensivo de la línea exterior, algo clave en los sistemas de Laso. Además, con la marcha de otro gran defensor como fue Dontaye Draper, ha acatado ese plus de intensidad que se debían repartir entre todos. Sigue siendo de los mejores defendiendo el lado débil. Y sus virtudes defensivas son el añadido, pues su 37% en triples en la temporada regular, se vio acompasado por un 36% en el playoff. Y sobre todo, las faltas personales que arranca en sus entradas a canasta.

¿Qué ha cambiado respecto al año pasado?

Sobre todo, el llegar fresco al playoff, sin verse aquejado de la espalda hasta el segundo partido de la final. No teniendo esa rémora ha cumplido como siempre. Compararlo con las dos temporadas anteriores, ha sido una auténtica bendición para él. Lograr casi los mismos puntos en el playoff (12 por los 12.1 de la campaña pasada) tirando casi en 4 ocasiones menos, es un plus muy importante.

K.C. RIVERS

Muecas de dudas cuando se le fichó y una explosión de carácter, sobre todo a la hora de la verdad, mostrada en la recta final. Si evaluamos las semifinales que tuvo en la Final Four de Euroliga, con su acierto en los triples, más la soberbia actuación en la final, le dan una etiqueta de sobresaliente. Fundamental nos pareció la defensa a uno de los hombres más enchufados en los azulgranas cuando llegó la final: Deshaun Thomas. El denegarle por completo el juego al poste y mostrarlo en los cinco primeros minutos de la final liguera, comenzaron a marcar un bosquejo de lo que pudiera ser ésta.

¿Qué ha cambiado respecto al año pasado?

Lógicamente, Rivers no militaba en club la pasada temporada. Pero cierto  es que con su inclusión se han asegurado una de las piezas más importantes de las que adolecía el equipo en la etapa de Pablo Laso: la defensa a los “3” altos. Esto, sin contar su mayor concentración y su capacidad ganadora a la hora de la verdad: el que en playoff su porcentaje de triples, el tiro que más ejecuta, haya subido a un 45% de un 37% que tenía en la liga regular, dice mucho de él.

JAYCEE CARROLL

Extraordinario en la recta final de temporada. 15/22 en tiros de campo en la final. 80% en sus tiros de dos puntos, esos que suponen entradas a canasta en su mayoría. Cuando él logra puntos en la zona, el Real Madrid funcionaba. Ha estado excelso en el tramo final de la competición. Humilde y trabajador como siempre, ha sabido satisfacer los paladares más exigentes desde el mes de Mayo.

¿Qué ha cambiado respecto al año pasado?

Pues la propia dinámica del equipo. Si sus porcentajes eran parecidos, la mayor constancia de esta temporada (jugados 33 encuentros de la liga regular y solamente dos esguinces de tobillo le prohibieron disputar un par den encuentros en el playoff), sin lesiones, así como su fortaleza mental más que conocida habilidad para saber salir y anotar, que es lo que se le pide, se ha visto favorecido en su actuación.

ANDRES NOCIONI

Para muchos, la clave de esta temporada. Andrés salía del túnel de vestuarios tras el tercer partido en el Palau y algunos aficionados le aclamaban. “Andrés, pareces incombustible. Cada vez más joven”. A lo que él replicó “si tú vieras mi cuerpo por dentro…”. El sobreesfuerzo al que se vio sometido en el pasado curso en Laboral Kutxa no está ya para alguien como él. Pero sí jugar 20 minutos en el Real Madrid. 18 minutos en liga regular, 19 en playoff concretamente. Muy lejos de los casi 29 que disputó en la 13/14. Con esa dosificación, Nocioni ha volado. Literalmente. Voló en la final de Copa del Rey a pesar de su esguince, para lograr esos tapones y voló en la final de liga. Se dice que ha sido el salto de calidad, el secreto de este Real Madrid porque él ha sabido estar a la altura –y una altura muy, muy alzada- en los momentos importantes. Ahí, el equipo ha dado un paso más y quizás el responsable de todo ello sea este argentino que ya cuenta sus saltos como en un amargómetro de la “mili”: va tachando los que le quedan. Sin embargo, los que restan, son de mucho nivel.

¿Qué ha cambiado respecto al año pasado?

Pues quizás haya sido eso: un carácter ganador que no tuvo tan acentuado el Real Madrid en la pasada temporada. Ver sus dos triples en el último cuarto en el Palau, son una clara expresión de lo que estamos contando. Y ese ‘click’ que él ha pulsado entre sus compañeros, ha dado títulos. Así de claro.

GUSTAVO AYÓN

Otro de los baluartes de por qué el Real Madrid ha ganado todos los títulos. Al mejicano le costó, lógico y normal por otra parte, adecuarse a los sistemas ACB, en este caso los del Real Madrid. Venir de la NBA, donde está mucho más marcado el sentido de táctica individual por uno mucho más colectivo, necesita un proceso. Y él lo pasó. Y cuando llegó el momento de la verdad, cumplió con creces. Además, ha sido muy agradable ver su excelente conexión con Felipe Reyes, cómo compartían el balón, cómo ocupaban los puestos de postes, alternándose y siendo capaces de ‘montar el circo’ ellos solitos. Ha sido contundente, reboteador, anotador en transiciones y en las continuaciones de los bloqueos. Además, no se amedranta con nadie. Su movilidad ha sido una joya para Pablo Laso.

¿Qué ha cambiado respecto al año pasado?

Pues el hecho que Pablo Laso  -no es una confesión, sino lectura de su juego- haya estado mucho más cómodo creando sistemas con un “5” de la movilidad de Ayón. Contundente para defender, rápido y sabiendo ocupar muchas posiciones en el campo a la hora de atacar. En la era-Laso, ni Bourousis ni por supuesto Begic, han dado eso.

JONAS MACIULIS

La sorpresa del final de temporada. Su papel de complemento a lo largo de esta 14/15 no ha pasado de un trabajo discreto y oscuro. Algunos triples, defensas y un poco de rebote. Llegó la semifinal ante Fenerbahçe de Euroliga y se destapó con sus triples. Y a partir de ahí, nunca se ha bajado del carro de la suficiencia, de rayar a muy buen nivel. Verle en la final liguera ha sido una delicia, cómo se ha peleado por los rebotes ofensivos, cómo con ello daba más posesiones al Real Madrid, cómo ha leído cuando él era superior a sus rivales y los llevaba al poste y cómo un tanque físico como él corre y culmina contragolpes. Inteligencia y contundencia en un jugador que ha rayado a un exquisito nivel.

¿Qué ha cambiado respecto al año pasado?

Pablo Laso no quería tener más problemas en la posición de “3” en la pretemporada. Eso lo dejó bien claro. Llegaron Rivers, Maciulis y hasta en un momento puntual, Andrés Nocioni, aunque ya no es el que era. Y el lituano ha dado todo lo que quería y pretendía Laso. Sumar en el rebote, sumar como hombre alto y fuerte en las transiciones, apoyar el rebote en ataque y los triples abiertos. En todo, todo, ha satisfecho las pretensiones de su entrenador.

IOANNIS BOUROUSIS

El gran perjudicado de la plantilla blanca esta temporada. Y hemos de reconocer que nos apena, pues mostró ser el mejor jugador en la Final Four de Milán el año pasado y el mejor jugador y más duro en la pasada final de liga 2014. Sin embargo, con la inclusión de Ayón, el hecho que Pablo Laso prefiera otro baloncesto, le ha ido restando minutos poco a poco hasta llegar a no contar con él.

¿Qué ha cambiado respecto al año pasado?

Pues que el año pasado era importante en la plantilla y este año, no. Tan simple.

FACUNDO CAMPAZZO

Con el lío de los pasaportes, quien finalmente se vio afectado fue él, con lo que le excluyeron para jugar el playoff. Tercer base tras la marcha de Draper, chispa e imaginación en ataque es lo poco que pudo mostrar el bueno de Facundo que, eso sí, siempre fue un ejemplo de integración dentro de la plantilla, jugase o no.

¿Qué ha cambiado respecto al año pasado?

La marcha de Dontaye Draper escoció, aunque el club reconoció que lo que el jugador pretendía era, exactamente eso: jugar. Y se acató su decisión. El argentino Campazzo llegó por primera vez al baloncesto europeo y eso se notaba en su acoplamiento, sobre todo aterrizando en una entidad con las exigencias que tiene el Real Madrid. Sin embargo, lo de “ver, oír, callar” y aprender de este mundo nuevo, lo cumplió con toda la humildad.

SALAH MEJRI

10 minutitos de promedio ha sido lo que ha disfrutado el tunecino en esta temporada, que se rebajaron a 7 en playoff, como tercer pívot nato de la plantilla. Y como siempre, Salah tiene esas habilidades de llegar donde parece que no llega nadie, de correr la pista como hombre alto a la velocidad a la que él lo hace, de intimidar en los tiros cortos, que siempre es válido entre el banquillo blanco.

¿Qué ha cambiado respecto al año pasado?

Menos importancia, aunque manteniendo casi el mismo rol en la rotación. Todos saben lo que puede ofrecer. Eso sí, si se esperaba un salto de calidad, no lo ha dado.

MARCUS SLAUGHTER

Curioso el caso de Marcus, “el hombre que nunca se fue” como lo definía el comentarista en los encuentros de TVE, Oscar Quintana. Apartado de la alineación final en muchos encuentros de la liga regular, utilizado para Euroliga en momentos esporádicos y con los rumores que le acompañaron durante todo el invierno del “me voy, no me voy”, al final se quedó y con un gran rendimiento. De un 2.6 en los choques que disfrutó de liga regular en rebotes, a un 3.9 en playoff, casi en la misma proporción de minutos, manifiestan un gran acoplamiento. Él fue icónico en el “small-ball” que Pablo Laso utilizó en el segundo y clave partido de la final, defendiendo y saliendo a muchas ayudas, a muchos cambios de asignación, para que la defensa se pudiera mantener perfecta. Y de un 29% en tiros libres en liga regular ha pasado a un 50% en playoff. ¿Qué más quieren?

¿Qué ha cambiado respecto al año pasado?

Pues confianza. El hecho de quedarse en el club tras los rumores de su marcha, le han impulsado a jugar con mayor intensidad si cabe, en este final de temporada.

PABLO LASO

No sabemos si este es el equipo que quería Pablo Laso. Pero por lo visto en pista, se le parecía mucho a las pretensiones que pudiera demandar. Porque lo visto en la pista era de una ejecución casi perfecta. Comprobar y como aficionado al baloncesto, disfrutar de la perfección defensiva del equipo, en conjunto a la agresividad mostrada por unos hombres con mucho hambre de éxitos, es para pensar que desde la dirección técnica también ha funcionado todo. Buscar la titularidad de Felipe Reyes para que siempre fuese el ala-pívot, añadir así más minutos y más protagonismo, ha sido un acierto. No olvidemos que la excelsa temporada de Sergio Llull tiene un punto de inflexión en el Real Madrid, cuando Pablo fue quien se empecinó en que fuese el base titular. Lo que sumaba desde ahí era mucho más que lo que pudiera dar en otra posición o sus virtudes optimizaban las del resto desde la dirección.

Planificó la campaña de manera diferente y así todos llegaron al 100% en el momento clave. Supo lidiar con una difícil eliminatoria en cuartos de Euroliga, supo gestionar la presión que daba intentar ganar una Euroliga en casa tras tantos años de sequía y tener todos preparados tácticamente para abordar como Atila en tierra hostil a los enemigos con los que se enfrentara en playoff. Tan sólo el 2º encuentro en casa ante Valencia Basket, fue el resbalón en la postemporada. Todo un logro.

¿Qué ha cambiado respecto al año pasado?

Pues la dosificación de la plantilla, como dato más notorio. Que el momento crítico del equipo fuese en Diciembre y no en Mayo, es algo a valorar. Que la movilidad de todos sus hombres ha flexibilizado opciones tácticas hasta hacer un baloncesto de mucho, mucho nivel. Para llegar a la excelencia con este equipo, con todos los egos que acarrea un equipo campeón como éste, hay que tener capacidades. Pablo Laso lo ha ganado todo y eso le encumbra.