DE CUANDO EL CIELO NO ES CELESTE, SINO BLANCO CELESTIAL

DE CUANDO EL CIELO NO ES CELESTE, SINO BLANCO CELESTIAL

Antonio Rodríguez

Final Liga Endesa 2015: 3º F.C. Barcelona 85-90

 

                Lo primero de todo: el Real Madrid es campeón. Y eso hay que destacarlo de manera clara. Porque han quedado campeones de todo. De todo.

  • Campeón de la Liga Endesa.
  • Campeón de la Euroliga.
  • Campeón de la Copa del Rey
  • Campeón de la Supercopa.

Exceptuando el título de pretemporada, los otros tres llevaban sin conquistarlo desde 1974. Llevaba un equipo sin materializarlo desde que el F.C. Barcelona lo consiguiera en 2003. Seguimos:

  • Campeón de España categoría infantil.
  • Campeón de España categoría cadete.
  • Campeón de España categoría junior.

 

Ya lo ven. De todo.

Nunca un club había conseguido, como adelantaba acb.com hace unas fechas, las tres competiciones en categorías inferiores. En definitiva, nunca en la historia del baloncesto español se ha dado lo que el Real Madrid ha conseguido en esta temporada 14/15. Por ello, reiteramos: el Real Madrid es campeón.

El conjunto dirigido por Pablo Laso ha mostrado una cara ganadora en las fechas más decisivas de la temporada: sea en Copa del Rey, Euroliga o final de la Liga Endesa, un carácter ganador forjado a base de jugadores ganadores. Como tanto se ha cacareado a lo largo del año, ya sea la columna del equipo más las nuevas adquisiciones, todos han rayado a un gran nivel en los partidos calientes. Para este tercer choque en el Palau Blaugrana, el que Sergio Rodríguez, Sergio Llull y Felipe Reyes (más los dos tocados Rudy y Ayón, que aún sin brillar, sí ayudaron), estuviesen respaldados por un banquillo que sumó 53 puntos de los 80 finales, dice mucho de una plantilla de campeones.

Las miradas previo al inicio del partido entre los jugadores madridistas. Como un encantamiento en el que estaban destinados a no perder nunca este encuentro, fue lo que más me impresionó. Y lo demostraron cuando saltaron en el último cuarto, tras encajar un parcial de ¡16-0!, salvaje, terrorífico, con 7 canastas consecutivas y dos triples de Alex Abrines portentosos, para poner el recinto a rugir como en muy pocas veces se les ve y un marcador de 67-62 cuando menos de cinco minutos antes, relucía un 51-62.

Quizás Marcelinho Huertas sabe de sensaciones, de pálpitos. Cuando Sergio Rodríguez logró un triple desde 9 metros para cerrar el tercer cuarto, en plena vorágine azulgrana y dejaba el resultado en 67-65, levantando las manos y agachando la cabeza, quizás Marcelinho intuía lo que se venía. Que el Real Madrid volviera a levantarse y reaccionar –con un parcial de 2-11 impulsado por triples-. Parecía una historia escrita o la mirada de convencimiento que no se iba a perder allí.

El equipo dirigido por Pablo Laso jugó perfecto, lo que tenía que hacer en la dosis que había que hacerlo. Apoyados en su lanzamiento exterior (su embriagador 7/10 en triples al descanso fue alzado por un 6/7 en el segundo cuarto), sabían cuando tenían superioridad al poste bajo y forzar los unos contra uno, ya fuesen de K.C. Rivers, de Nocioni o de Jonas Maciulis. En el segundo cuarto, el bombardeo de Rodríguez y Carroll, con tres triples consecutivos y el 28-42 al descanso, que parecía mostrar el camino. Pablo Laso da la sensación que pidió defender muy fuerte el lado de balón, para evitar las continuaciones de Ante Tomic, los cortes, las entradas de Satoransky, Oleson o Marcelinho. Dejó un poco más liberado el lado débil, sin ninguna repercusión, puesto que el porcentaje de 3/14 en triples al descanso de los de Xavi Pascual, no ayudó en nada.

Ante Tomic intentó hacer lo indecible. Con la adversidad de una buena defensa que le prohibía el pick&roll, jugó al poste bajo y lo bordó. Sus números están ahí: 29 puntos con 14/15 en tiros de campo. Una de las actuaciones más impresionantes en la historia de las finales, quedó en un segundo plano por el papel del Real Madrid.

Jonas Maciulis tuvo en la estadística +/-, un +23. Lógico y normal. El lituano fue otro jugador destacadísimo, que todo lo que hizo, fue para sumar. Luchar lo indecible por los rebotes, ir a las ayudas en las entradas de los rivales –denegaron las penetraciones a los locales-, anotó triples importantes y en definitiva, mostró una raza encomiable. Jaycee Carroll, máximo anotador blanco, con 19 puntos, tuvo un +/- de +18. No fue casualidad  ninguno de los dos.

Añadan a Andrés Nocioni, anotando dos triples decisivos en el último cuarto, al igual que Sergio Rodríguez, que abrió el último cuarto y la vereda expedita hacia el título-, con otro triple, como cerró el tercero. Y poniendo baldosas, así se construye el pavimento para la tierra de Oz. Para lograr el título. Todos los títulos.

Real Madrid, brillante campeón de la Liga Endesa. 3-0 y para la historia. Como lo fue aquel título del 94, donde Sabonis dijo que se quería ir a pescar a su tierra y que había que acabar pronto. Como lo fue en el título del 2001, donde Pau Gasol quería llegar a tiempo a New York para la ceremonia del draft. Fueron los dos jugadores que quedaron para el recuerdo. En esta ocasión, pasará a los libros Sergio Llull, MVP de la final, toda una exhibición de acierto, poderío y raza en un jugador sin precedentes. Enhorabuena al Real Madrid, porque ha hecho que el cielo se vuelva blanco, muy blanco. Hasta celestial.