LA REVÁLIDA DE RUDY FERNÁNDEZ

LA REVÁLIDA DE RUDY FERNÁNDEZ

Antonio Rodríguez

Rudy Fernández aguantó un leve choque de un rival por la espalda, para proteger el balón. Dio un par de botes y anotó una suspension para inaugurar el marcador en la primera jugada de la segunda mitad: 52-31. Tras el primer período perfecto en el segundo encuentro, se reiniciaba golpeando. Sin embargo, lo que realmente golpeó a Rudy tras la canasta, resultó ser un pinchazo en la espalda, en la zona lumbar, acompañado por un gesto de dolor mientras bajaba a defender. Habían transcurrido 21 segundos tan sólo y no iba a permitirse el lujo de pedir el cambio a esas alturas, ni tan siquiera dar pie a una minima sospecha por su estado físico. Rudy Fernández tiene una voluntad tal, que aquejado por esa molestia, evitando subir rápidamente a una transición rápida poco después, sí fue capaz de anotar un triple. Cuando a falta de cinco minutos y medio para la conclusión del tercer cuarto, Gustavo Ayón también se quejó de la planta de su pie, Pablo Laso sentó a ambos. No volvió a utilizarlos en todo el encuentro, pero tampoco levantó más sospechas de las debidas ante, nadie de problemas físicos en sus jugadores.

Para el recuerdo quedan las imágenes de Juan Trapero, fisio del equipo blanco, ayudando a Rudy a colocar dos fardos de toallas enrollados en la silla del banquillo de Rudy, para que éste se posase sobre ellos, tuviera algo más de altura en el asiento y castigara menos a su maltrecha espalda en la final de la Liga Endesa 2013. Para el aficionado queda en el recuerdo las consecuencias de todo aquello: 1/24 en lanzamientos triples en aquella serie final.

Nuestro protagonista tampoco tuvo una racha nada exitosa con la línea de 6,75 en la pasada final, cuando se quedó en un discretísimo 4/15. Llegó bastante lastrado físicamente en ambas citas y aunque lo quiso restar con su voluntad habitual, no fue suficiente. Rudy Fernández, en ésta su tercera final consecutiva, sí que está realizando al fin, un baloncesto de bandera. Sus 17 puntos de media le alzan como el máximo anotador de su equipo, sus porcentajes, 11/18 en tiros de campo, relatan el éxito con el que está actuando en esta nueva edición de las final. Y parándonos con detenimiento en sus triples, apreciamos unos números ya siderales: 6/7 en los dos partidos disputados. Maravilloso.

El escolta-alero madridista se encuentra a gusto, llega con un poco más de fuel en la reserva –dentro de los niveles lógicos a estas alturas de competición- y sobre todo un estado mental, de haberlo ganado todo hasta este instante, que parece levitar sobre la pista. Cuando Pablo Laso quiso parar la racha de Mario Hezonja en el ultimo cuarto del primer partido, mandó al “soldado” Rudy, que le dificultaba el bote, salía incordiante e indemne de los bloqueos, dejando el croata de brillar. Y cuando tuvo que anotar para lograr ese primer triunfo, firmó 8 puntos en el ultimo cuarto. Como los 12 de la primera mitad del segundo envite, dentro de la magnífica sinfonia que supuso para los blancos esos 20 minutos, cerrados con el 50-31.

Rudy Fernández se puede tomar esta final 2015 como una reválida a las dos precedentes. GAnar y satisfacer sus ambiciones. Y por ello querrá que se acabe pronto e intentar cerrarlo en tres capítulos a ser posible, para no estar cargando más su físico y para reposar y degustar tranquilamente el deseado título liguero, soltando un desahogado suspiro de alivio, que lleva conteniendo tres años ya.