NOCIONI, PUNTO GRAVITATORIO EN EL BARCLAYCARD ARENA

NOCIONI, PUNTO GRAVITATORIO EN EL BARCLAYCARD ARENA

Antonio Rodríguez

Semifinales Liga Endesa: 1º Real Madrid 81-71 Valencia Basket

Hay jugadores que parecen centros gravitatorios de todo lo que sucede a su alrededor. Parecen tener una vanidosa capacidad para el devenir de sus entornos. Y eso sucedió anoche en el Barclaycard Arena de Madrid. Andrés Nocioni anotó 6 puntos en 47 segundos. Los primeros 47 segundos del último cuarto en sendos lanzamientos triples. Uno, objeto de falta personal, materializado en tres tiros libres, el otro, en un balón doblado magnífico que levantó con su majestuosidad en suspensiones.

Y eso es algo que no estaba siendo lo habitual en absoluto, en el choque. Todo lo contrario, de hecho. Unos aciagos tres cuartos en el que había sido objeto de reprimendas en el banquillo, desesperos de Pablo Laso en la banda, tiros errados, verse superado por su par y hasta una técnica por "flopping", este final, fue cuanto menos, inesperado.

Lo que vimos anoche, como espectáculo, fue uno de las grandezas que puede mostrar esta Liga Endesa. Un magnífico partido entre dos equipos con mucho talento, mucha profundidad, cada uno en su estilo.

En el primer cuarto, el Real Madrid ponía énfasis en el uno contra uno de sus hombres altos: tanto Gustavo Ayón como Felipe Reyes lograron los primeros parciales a su favor. Sobre todo de Felipe Reyes. ¡Qué nivel! No solamente tales unos contra uno, sino que ampliaba rango en suspensiones (tras bote, algo que -también- domina) y correr el contragolpe el primero.

Valencia Basket que responde con la fórmula del dos contra dos, del bloqueo y continuación, en este caso finalizados por hombres pequeños, sea Van Rossom y sobre todo, Rafa Martínez, para intentar paliar las desventajas iniciales, en un ejercicio de agresividad que no abandonó en todo el choque. Con Sergio Rodríguez en pista, saliendo desde el banquillo como es habitual, la veda del 2 contra 2, también se abre en el Real Madrid, con la imaginación que siempre pone sobre el parquet el lagunero. Y así, finalizó el cuarto con 25-20 para los blancos y un juego en colectivo, que nos hacía frotarnos las manos.

En el segundo cuarto, hablamos ya de un juego extremadamente físico. La exigencia sube a topes de zona roja. Y en esos niveles, donde suenan alarmas, Valencia Basket recorta (29-27). Choques, forzar entradas, jugar en la zona. El 'Let's get physical' que hizo famoso Olivia Newton John, se queda muy corto en este escenario.

Y en esa tesitura, el Real Madrid saca lo que muy pocos tienen a su nivel: su talento individual. Sergio Rodríguez (excelsos playoffs), con un triple y una canasta en penetración por extensión maravillosa, logra 5 puntos consecutivos, más un triple de Sergio Llull, aclaran el barro con un golpe de agua  (39-29). La máxima, 44-33, sigue a lomos de ese finísimo talento que Llull, Rudy y el "Chacho" ejecutan. Maravilloso. Se llega al descanso con 46-36.

En los vestuarios, Carles Durán tuvo que volver a convencer a sus jugadores que, la receta de todo esto, era seguir siendo agresivos. "¡No defienden las penetraciones! ¡Atacad!", fue lo que se le escuchó en un tiempo muerto pedido por Pablo Laso, viendo que siendo fieles los visitantes a tales máximas, redujeron el marcador (48-44 en el momento del tiempo muerto), hasta llegar a empatarlo a 48 con un mate de Vladimir Lucic en contragolpe.

El dos contra dos, el bloqueo y continuación, en esta ocasión con finalización del hombre alto, Serhyi Lishchuk, estaba siendo el termómetro del partido. Laso había avisado que ante el dos contra uno con hombre balón, debía ser Nocioni quien ayudaría a la continuación del hombre alto. No lo hace, Laso se desespera. El teórico día maldito del argentino, se va acrecentando, aderezado con la citada técnica por flopping. Al final del tercer cuarto, 59-57 y el partido que sigue bordeando lo maravilloso.

Y llegó la redención. Nocioni anota los 6 puntos que comentamos en la introducción, más un tapón estratosférico, de los de highlights en acb.com, a Pablo Aguilar y parece ser un alarido de guía a la victoria. A falta de 6 minutos, consigue otro triple (11 puntos en este cuarto) que ya marca una diferencia importante (72-63). Y se amplía con otro dardo de Rudy Fernández desde el 6.75, para un 75-63 insalvable ya para los valencianos. Ante tal presión, tener las ideas tan claras de balón dentro, balón fuera para el triple, es de valorar.

Y así se definió este primer round entre estos dos grandes equipos. La lesión de Kresimir Loncar, que bien castigó a Nocioni en la primera mitad, hasta el punto que éste tuvo que ser relevado, con su compañero Vives cayendo sobre su rodilla, problema que suele sonar a gravedad, fue la nota triste de un excelente encuentro que augura, por supuesto, una excelente serie.