FELIPE REYES ¡MVP, MVP!

FELIPE REYES ¡MVP, MVP!

Antonio Rodríguez

Charly Sainz de Aja hablaba de manera paternal a los jugadores. Durante los partidos, se levantaba, gritaba y su agudo sonido traspasaba los oídos del receptor. Pero había otros ratos en los que tocaba otro tono. El que fuera seleccionador español en el Mundobasket junior de Portugal’99, el de los juniors de oro, pasó el brazo por el hombro de Felipe Reyes tras acabar el entrenamiento. A Charly le acompañaba su asistente, Carlos Sergio y Francis Tomé. Le llevaron a un lado de la pista y comenzaron a hablar con él de manera más personal. Y es que Felipe, uno de los pívots que más bregaba en la zona entre los españoles, tenía unas estadísticas en tiros libres que helaban la sangre. No se podía afrontar las semifinales con un 4/21 desde la línea de los 4.60. Más pecado aún, en los tres choques de la fase de cuartos de final, el escalofrío ya era notorio: 0 de 9. ¡Cero de nueve! El gesto de contrariedad de Reyes cada vez que oía el ‘clanc’ en sus tiros, agachando la cabeza, comenzaba a sonar como un tortuoso hábito.

Charly Sainz de Aja le habló con voz intimista. Felipe no era el mejor tirador de libres, pero nada parecido a aquello. Su mecánica de tiro era buena: buena extensión de brazo, golpe de muñeca, buena continuación de balón en la finalización… Pero a Felipe le sobraba el último gesto en el tiro: la cabeza gacha. Todo estaba en su cabeza. Todo era cuestión de confianza. Había que creer para meterlas. Y esta pequeña historia, fue otro breve maravilloso relato en uno de los cuentos más bonitos de nuestro baloncesto. Reyes logró un 6/8 entre semifinales y final (en la que se fue a un perfecto 3 de 3).  A un guerrillero como él, insuflarle confianza dio lugar a aquella metamorfosis.

Felipe ahora tiene 35 años y ha sido el MVP Orange en la Liga Endesa. Desde aquellos 19 hasta hoy, aprendió que esa confianza le salía a borbotones desde dentro. Es imposible de otra manera que se mejore tanto en tantas facetas, año tras año tras año. Ficha por el Real Madrid supuestamente en la cúspide de su carrera, con el afamado subcampeonato con Estudiantes bajo el brazo. Tenía 24 años. Y siguió creciendo. Mejora en el tiro en suspensión, mejora en la distancia para ese tiro en suspensión, hasta llegar a hacerlo triple con buenos porcentajes, mejora en el pase…y los años y los minutos que daban un mayor conocimiento del juego.

Pablo Laso decide que Felipe sale desde el banquillo. Con Nikola Mirotic por delante, tuvo que aportar desde la rotación. Tras tres temporadas, en la cuarta, en la actual, ha sido cuando Felipe Reyes en la 3ª jornada de liga, ante el FIATC Joventut en la Liga Endesa, disfrutó de su primera titularidad en la era Laso. Más minutos, más números: los 12 puntos que sustituyen a los 9.4 del ejercicio anterior. Y los 5.5 rebotes, supliendo a los 4.6 de la 13/14, con una diferencia de casi 3 minutos más.

Pero lo que más destacaría es esta 14/15, es su perfecto ‘click’ con Gustavo Ayón. Ambos móviles, ambos agresivos, han sabido convertirse en un dueto que se entendía en pases, en espacios en la pista, generar ventajas al uno, hacer el trabajo liberado al otro. Y el sello de garantía de nuestro protagonista, ese que hemos repetido en tantas ocasiones: Sergio Llull y él eran los que desde un principio, ponían el umbral de intensidad al resto. Si él, el veterano, hace lo que hace sobre una pista, los demás no pueden no hacerlo. Y así le ha ido al Real Madrid.