LUKA DONCIC, DEJAD QUE LE LIMITE EL CIELO

LUKA DONCIC, DEJAD QUE LE LIMITE EL CIELO

Antonio Rodríguez

No lo he medido. Pero dicen que Luka Doncic necesitó 17 segundos para ejecutar su primer lanzamiento y su primera canasta en la Liga Endesa. Un debut enmarcado con un triple que dio la vuelta por la geografía cestista nacional, como los primeros trotes en nuestra competición de uno de los jugadores más esperados en los últimos años. No gustamos de dar bombo a niños en edad de ir desarrollándose. Sin embargo, Doncic, desde el escaparate que supuso la Mini Copa de Vitoria en 2013, aquella que dominó por completo, siempre tiene a su favor todos los focos cuando aparece en un torneo de renombre. Uno de esos torneos llegó esta semana, con la disputa del Campeonato de España en categoría junior.

Luka Doncic sigue, dos años después, con el mismo dominio sobre nuestras pistas enfrente a rivales de categorías inferiores. Y para él, más inferior en edad. Estamos hablando de un chico que cumplió el pasado 28 de Febrero 16 años, en un lugar donde compiten chavales de 17 y 18 (nacidos en 1997 y 1998). Podrían existir notorias diferencias físicas. Pues incluso en tal panorama, Doncic está preparado para dominar. Tan preparado técnica y físicamente, que cuando enfila la canasta superando a su rival, con una pócima propia consistente en habilidad para proteger el balón y más habilidad para dar dos generosos pasos sin perder el equilibrio, directito, directito que va a la canasta y hacer la cómoda bandeja que, segundos antes, un rival intentó y acabó forzando el tiro un par de metros más allá de su voluntad.
 

Decir que el Real Madrid ha superado en los 1/8 de final al F.C. Barcelona (86-47). No pretendo profundizar en el partido (ya hay crónicas), solamente resaltar que los blancos, como favoritos, siguen su camino en pos del título, y sí el ver al joven esloveno evolucionar sobre la pista, sigue siendo una delicia. Si tuvo descaro para intentar un intento triple cuando le llegó un pase franco de Sergio Rodríguez nada más salir, ¿cómo no lo va a tener aquí? El descaro en la Liga Endesa se llaman galones en categoría sub-18. Muchos como para tener rival.

No se trata solamente de un anotador (ayer, 16 puntos en 20 minutos, encarrilando el choque desde los primeros parciales), sino que es un jugador de baloncesto, capaz de hacer y crear. Decía un buen amigo entrenador a mi lado en la grada, que a pesar de contar el Real Madrid con un base en pista, debiera ser Luka quien manejase el balón, “porque un talento así, no puede ser encasillado en un anotador, por muy bueno que sea. Un base puro, por naturaleza, demanda el balón para jugarlo -que no para jugársela. Eso entra como una de las opciones del pack- y él lo necesita”.
 

Tiene ese toque de genialidad en hacer las cosas sencillas, las que casi prohibiríamos a cualquier otro chaval. Pasar el balón en el aire, cuando salta, a pesar que en la gran mayoría de ocasiones no lo necesita, pues con su 1.98 es muy probable que sea más alto que su rival y pueda, y esto es muy obvio, mirar por encima de él -al menos, en estas categorías-. Pues su visión periférica la ejecuta incluso dando pases en el aire. Inciertos pases a los rivales. Certeros en manos amigas.

Pues seguiremos viéndole, de momento, en cuartos de final y a no mucho arriesgar predicciones, en sucesivos partidos de este Campeonato de España junior, hasta la final del próximo sábado. Por encima de todo, seguiremos disfrutando de un chico que puede entrar en la historia, como uno de los mayores talentos que lo ha disputado. Quien tenga oportunidad, quien no haya podido verle en directo, que se deje caer por pabellón Jorge Garbajosa de Torrejón de Ardoz. Nuestra pasión por el baloncesto se decora con pequeños momentos especiales. Y Luka Doncic tendrá, en privadas conversaciones y en públicos vuelos con balón, negociar con el cielo, con su cielo, para marcarse un límite. Porque Doncic es especial.