LA ÉLITE EUROPEA RECIBE A THOMAS HEURTEL

LA ÉLITE EUROPEA RECIBE A THOMAS HEURTEL

Antonio Rodríguez

En la infausta noche de la eliminación de España en la pasada Copa del Mundo, Thomas Heurtel se mostraba cauto de cara a los medios de comunicación. Exultante, pero comedido: “Ganar a España es la cosa más increíble que se podía hacer, después de ganar a Estados Unidos”. Thomas anotó canastas decisivas y entre ellas, un triple directo a desangrar el corazón de nuestro Equipo Nacional. Volvía a Vitoria con su medalla de bronce al cuello, sobre un escalón un poco más alto del que se fue al finalizar la temporada. Y eso tras realizar un encuentro de playoff, el primero de la serie de cuartos de final frente al F.C. Barcelona, el penúltimo de la campaña, sublime en el Palau Blaugrana: 23 puntos y por momentos, un festival anotador.

En Vitoria vieron que sus flashes de genialidad en su juego, sus rachas embriagadoras de anotación, resultaban más fascinantes que sus pecados de juventud. Que en definitiva, éstos últimos acaban curándose. Ahora, se encuentra en Anadolu Efes. Y tras ver su serie de cuartos de final de Euroliga frente al Real Madrid, siendo uno de los puntales de los turcos, hay que reconocer que Thomas Heurtel, es élite europea.

Ha sido el timonel, juez y parte en su equipo. Dirigía los designios de la nave y lideraba con sus puntos. Recuerdo una jugada en el segundo partido de la serie, viendo las dudas entre los blancos por su marca, corrió hasta pararse a ocho metros, sin una designación ofensiva clara, se levantó y anotó un triple, mientras aún Llull estaba diciendo a un compañero “es tuyo”. El quebradero de cabeza que ha llegado a suponer a Pablo Laso, tan sólo lo pueden dar las grandes figuras. Fue una tortura en la defensa del uno contra uno, pues superaba a todos quienes le pusieron, para entrar a canasta y doblar excelsos balones (ver en el cuadro las mareantes cifras de asistencias en los dos encuentros de Madrid).

La potencia en las piernas, su decisión y el oportunismo que ha ido aprendiendo para saber cuando tirar, en qué momento no es defendido, le ha hecho anotar suspensiones de gran mérito. Así solucionaba en gran parte las situaciones de dos contra dos. Él no es un gran jugador de pick&roll al uso. Digamos que tienen más “ramalazos lebronianos”: si no tira, si no entra a canasta, prefiere abrirse un poco, como el genio de Akron y con una panorámica mayor, ha repartido pases maravillosos para tipos como Nenad Krstic, que continuaban por el centro. Uno de los grandes logros de Pablo Laso, a partir de la segunda mitad del tercer partido, ha sido ese: limitar la eficiencia en esos dos contra dos centrales que tanto daño hacían. Por ello, los números de Heurtel han disminuido en los partidos de Estambul.

Heurtel ya no es el chaval que en Alicante se abrochaba sus cordones en mitad de un partido, mientras que el rival anotaba canasta, como nos cuenta Iñaki Amestoy en una entrañable columna en verano del 2011. Es un tipo preparado y con el carácter suficiente para grandes retos. Se nos fue de la Liga Endesa, aunque tuvimos tiempo para disfrutarle. Ahora es una de las figuras a degustar en el Viejo Continente. Demostrado.