CALEB GREEN SACA BRILLO A LOS GALONES

CALEB GREEN SACA BRILLO A LOS GALONES

Antonio Rodríguez

Caleb Green lanzó un triple abierto. El balón, tras tocar dos veces el aro, decidió caprichoso, salirse. En ese momento supo, que este, sería su día. Llevaba solventados ya con éxito un uno contra uno ante Luke Sikma y un intento triple anterior. En poco más de dos minutos. Esta pasada matinal de domingo, Caleb estaba en racha. Porque a continuación logró otra canasta en contragolpe.

El actual ala-pívot de Unicaja perteneció en otro tiempo a la élite estadounidense. Desde pisos piloto, Caleb Green se hacía notar por sus habilidades encestadoras a lo largo y ancho del país. Él militaba en la universidad de Oral Roberts, pequeño college afincado en Tulsa (Oklahoma) con poco más de tres mil alumnos matriculados. Pertenecía a una conferencia pequeña, la Summit League. Pero era, como le calificó un periodista de Dallas, “el sultán de las pequeñas conferencias”. Para hacerte un nombre desde su “piso piloto” de Oral Roberts (poca repercusión sus partidos) en un país con 50 estados, debes tener un escaparate importante. En la temporada 06/07, en cancha de la universidad de Kansas, el mítico Allen Fieldhouse, Caleb logró 20 puntos, 11 rebotes, 8 asistencia y 5 robos,  para lograr el mazazo de vencer a los locales (71-78). Una temporada después, con ese mismo bloque, Kansas quedaría campeón nacional. “Caleb estuvo brillante” reconoció Bill Self, entrenador rival. “En nuestro equipo tenemos tipos como Brandon Rush, Mario Chalmers o Julian Wright. Y sé que hoy había scouters NBA entre las gradas. Tras lo visto en pista, ellos te dirán que Green fue el mejor jugador en este partido. De lejos”. John Thompson III, el entrenador que llevó a Georgetown a la Final Four aquel 2007, reconocía que no le sorprendía tal actuación. Que ellos ya sufrieron la derrota de Oral Roberts en sus carnes (81-63) en el Rainbow Classic de Hawaii meses antes, con 26 puntos y 10 rebotes de nuestro protagonista.

Por eso el pasado domingo, en el Santiago Martín, en La Laguna, quería volver a sacar brillo a sus galones a nada que tuviese opción. Y a ello se puso, logrando una de las mejores actuaciones que jugador alguno haya dado esta temporada en la Liga Endesa. Anotó ¡17 puntos en cinco minutos y cuarenta segundos! ¡En cinco minutos! Su último triple de esa racha, forzado, acabó entrando…porque era el día. Los únicos puntos de los primeros 20 de Unicaja, no anotados por él, se resumen a un triple de Ryan Toolson…tras asistencia de Green. La locura comparativa continúa, cuando vemos que todo Iberostar Tenerife anotó los mismo puntos a la finalización del primer cuarto, 17 (17-30 fue el resultado tras este período), que él. Que tras unos minutos de descanso, siguió anotando hasta llegar a los 27 al descanso (acabó con 30). Caleb jugueteaba con su protector bucal, sacándolo de la boca constantemente, para disimular la sonrisa que no podía evitar. La de volver a oler los aromas que daban el estrellato que un día tuvo.

Los scouts NBA, cuando le vieron en los campamentos pre-draft apuntaron en él que, al igual que tenía una facilidad anotadora innata, no era suficientemente intenso bajo tableros como para ser un ala-pívot sólido en la gran liga. Y eso allí marca. Que inicialmente, debería buscar acomodo y poso en el Viejo Continente. Y en esas estamos. Tras Francia e Italia, llegó a Unicaja y reconociendo que ha sido en el equipo que mayor tiempo de aclimatación está necesitando, cumple su primera campaña. Jugador abierto, de destacado uno contra uno y buen tiro exterior, es cierto que su calidad se ha mostrado a cuentagotas esta temporada. Firmó por esta campaña con opción de ampliación a otra más. Si así sucediera, estoy convencido que veríamos un jugador más regular que este año. Ser estrella allá donde ha militado, para ahora aclimatarse a los designios de un club grande, no debe ser fácil. Aunque para los aficionados malagueños, los de la Liga Endesa en general, aún resta el último tramo liguero, donde se deciden los éxitos o las decepciones. Los encuentros que acaban marcando en la memoria del aficionado. Y es que, no deja de ser un “sultán”, buscando su sitio en un club de grandes aspiraciones.