SOBRE SUSPENSIONES Y EL ARTE DE ORNAMENTAR TU BALONCESTO

SOBRE SUSPENSIONES Y EL ARTE DE ORNAMENTAR TU BALONCESTO

Antonio Rodríguez

Viendo el encuentro entre Baloncesto Sevilla y Movistar Estudiantes, uno de los grandes atractivos iniciales era la gran cantidad de talento joven que ambos clubs acumulan en sus plantillas y la oportunidad de verles competir al máximo nivel. Es por ello, por lo que en un enfrentamiento así, entre dos equipos de la parte baja de la clasificación, sin los focos que tienen los punteros de la Liga Endesa o cualquier competición doméstica, suele haber un tipo con una libreta, en una esquina del campo, tomando notas, que responde al oficio de scouter NBA. ¿Se imaginan el respingo que tuvo que dar uno de estos scouters cuando, sentado en un pabellón pírrico, de no más de 600 espectadores, de la 2ª División griega, vio por primera vez las posibilidades de Giannis Antetokoumpo?

Pues con ese entusiasmo previo, pude ver en el Municipal de San Pablo, desde mi tele, cómo a un cambio de asignación bajo el aro, a Porzingis no hay más que pasarle el balón ahí arriba, porque lo más normal es que acabe en mate ese pase bombeado. Y con las mismas, deleitarme con la facilidad de Jaime Fernández de llegar en carrera y lanzar de tres puntos, como si fuera algo natural. O los fantásticos pivotes de Willy Hernángómez en poste bajo -uno en especial, maravilloso-, para solventar con dos puntos. Y también el descaro y la facilidad técnica que tiene su hermano, Juancho Hernángomez, con su estatura, para tareas como jugador exterior.

"Juancho Hernangómez, una gran promesa de nuestro baloncesto".

Quisiera centrarme en éste último protagonista, o al menos, en un aspecto del juego. Juancho Hernangómez es una de las grandes esperanzas en la posición de alero alto, tan escasos que estamos en nuestro baloncesto español. Y el chaval tiene 19 años, con su dominio de balón, capacidad de pase al poste, cambios de ritmo y dirección…todo ello ayudado con su agilidad y esos brazos que la naturaleza -y la genética- le han dado. Por ello, algunos tenemos predilección por él. En cambio, hay una jugada que por su dificultad, aún no realiza y bien que me gustaría que llegase a dominar. Lo que llaman los italianos el “arresto, finta e tiro” (con bote de por medio, claro). La finta de tiro, la entrada a canasta y posterior tiro en suspensión.

En los tiempos que corren, donde el uno contra uno es el inicio o final de situaciones de juego, de muchas situaciones de juego, en los años del “4” abierto en búsqueda de los máximos espacios posibles, donde los pívots que protegen los aros son más fuertes, más atléticos, con saltos verticales asombrosos, el que un alero alto sepa fintar a su defensor, iniciar con bote una penetración a canasta y a mitad de camino hacia la canasta, fije los dos pies en el suelo en un tiempo y sorprenda con una suspensión a 3-4 metros del aro, sería un arma difícilmente parable. Convencido que quien la domina, aumenta sus promedios en unos 5 puntos más por partido, buscando la ecuación entre ocasiones en las que puede ejecutarlo y aventurando a poner un 50% en porcentaje de acierto en tales tiros.

"Marcus Landry sí sabe dominar este gesto. Ni alguien como el protagonista del artículo, llega a taponarlo".

En aleros altos con la rapidez como la de Juancho, con sus brazos, a nada que salte en vertical por sorpresa, es que cogería tal altura el balón en el gesto de tiro, que difícilmente sería taponable. Un tiro franco y efectivo. Lo que hace Pau Ribas perfectamente o  etiquetaba Arvydas Macijauskas al nivel de maestría, pero en hombres con 10 centímetros más y mayor envergadura de brazos aún. llustramos a Alberto Herreros en este artículo, porque quizás sea el modelo que más se asemejaba a lo que hablamos. ¿Cuantos puntos logró así Herreros a lo largo de su carrera? Epi, un pelín más bajo, sí tenía más potencia en las piernas para ejecutarlo y era igualmente, casi  imposible frenarlo. En los tiempos que corren, Marcus Landry (también en foto en este reportaje), es un buen ejemplo de los beneficios en su juego que aporta esta suspensión-tras-penetrar.

"Alberto Herreros es el ejemplo de perfección técnica en el movimiento que exponemos".

Hoy día, es más habitual que el jugador entre hasta la canasta donde puede acabar en bandejas o doblar balones para compañeros que esperan en las esquinas el pase, para una posible opción del triple. Un tipo grande como Tornike Shengelia, con su uno contra uno, ¿cuanto ganaría si fuera capaz de sacar eficiencia en esta jugada?
Gestos en desuso, herencias recogidas a cuentagotas. Por ello hago hincapié en Juancho y su capacidad de mejora tan atractiva, que le dan sus 19 otoños. El tipo tiene gracia jugando yme encantaría que ornamentase esa “gracia” con jugadas como ésta. Con su lógica evolución, estaríamos hablando de un jugador de nivel superlativo. Seguro.