ARTÍCULO: BOMB SQUAD

ARTÍCULO: BOMB SQUAD

Antonio Rodríguez

Cuando juegas en la Liga Endesa y el próximo Junio cumplirás 37 años, una cosa que tienes clara es que sabes perfectamente qué sensaciones tienes a cada momento. Si has anotado un triple aprovechando un bloqueo del que no sacaste mucha ventaja y tuviste que acelerar la ejecución de tiro, casi en movimiento, como esos Kobe o Lebron que se ven en el NBA Action, y el balón entra por segunda vez consecutiva, sabes que estás en racha. Y esa racha, los 36 añazos te dicen que, aún fallando el siguiente triple, sigues en armonía espiritual con el balón y un cesto.

Esta reflexión en segunda persona la aplicamos a Albert Oliver, el base de Herbalife Gran Canaria, asestando el golpe en el momento definitivo al F.C. Barcelona, para lograr una victoria importantísima (76-70), rompiendo el récord de 50% de victorias-derrotas de su club, situándoles con 12 triunfos en los mismos números que el octavo clasificado, Laboral Kutxa. Y como vivencias previas dicen que la vena de aciertos no había parado, fue capaz de asestar dos golpes más en forma de dos triples más consecutivos que abrió una pequeña brecha, para esperanza de sus aficionados. Cuando en tres minutos de juego, empezando el 4º cuarto con 4 puntos de desventaja, los convierte en 4 puntos de renta, en una racha de 4 triples de forma consecutiva -con un fallo en medio, vale-, pues te podrán etiquetar de cuatrero, por robar un partido al Barcelona, que más o menos, tenía controlado. Y por si quedara alguna duda, Tomás Bellas, sustituyendo a Oliver, anotó dos triples más que fueron inalcanzables para los azulgranas. La “bomb squad”, escuadrilla de bombarderos, la pareja de bases, hizo tambalear y sucumbir a los hombres de Xavi Pascual.

Porque en este último cuarto, la defensa de Herbalife Gran Canaria dictaminó que Ante Tomic no jugase con comodidad. Que estaba Marcelinho también en pista y la conexión “Zipi & Zape” ya es más que conocida en toda la Liga Endesa por los destrozos causados a los rivales. Por ello, la orden desde el banquillo local parecía clara: que Tomic intentase anotar, pero nunca en pick&roll. Como le de la gana, pero nunca de pick&roll. Que si hay que defender el pick&roll y elegir una opción, que sea Marcelinho quien se la juegue. Y así sucedió. Ante Tomic quiso sostener a los suyos a base de juego en poste bajo. Y ahí, claro, estaba esperando Walter Tavares, que fue capaz de colocarle un tapón en uno contra uno. La tarea es dura. Marcelinho es habilidoso, anotó en buenas acciones, pero no podía liderar el contrarrestar el triple va-triple viene en su canasta. La tercera opción era Brad Oleson. Ante la baja de Navarro, ante la lesión de Alex Abrines, Oleson es fundamental, porque como bien ha dicho Oscar Quintana en varias retransmisiones televisivas, es el hombre exterior no base, que más genera en los azulgranas. Y desde el primer minuto fallando su primer triple, hasta el último, fallando su sexto triple consecutivo, vio que no era su día. Su último intento, en buena posición, desmarcado en la esquina, fue el cruel síntoma que ese día, definitivamente, no tocaba.

Y así amarró Herbalife Gran Canaria un importante triunfo. Su escuadra de bombarderos y un sacrificio y estrategia mayúsculas en defensa. Ahora, toca encarar al Cedevita y asegurarse el pase a cuartos de final de la Eurocup. Habrá que seguir sonriendo a la semana.