ARTÍCULO: QUIERO UN PÓSTER DE KUZMINSKAS

ARTÍCULO: QUIERO UN  PÓSTER DE KUZMINSKAS

Antonio Rodríguez

Pues sí. Pero de los grandes. De tamaño natural a ser posible, que luzca bien. El jugador de Unicaja, Mindaugas Kuzminskas nos ha ido cautivando jornada a jornada. Sus gestos técnicos nos reconcilian con el baloncesto. Y todo lo hace taaaan fácil, que nos embruja haciendo creer que este deporte es así de sencillo. Por eso quiero una instantánea que refleje de su naturalidad sobre una pista.

El alero lituano de Vilnius, con sus 2.05 de estatura, es un jugador de esta época, de otra época, de todas las épocas. Podemos estar en la antesala de un tipo de los importantes en el baloncesto europeo o podemos estar ante la reencarnación de esos baloncestos fáciles que mostraban Anatoli Myskhin o Sergei Tarakanov. En versión siglo XXI, claro. Parte importante de la Selección de LItuania hoy día, por talento pudiera haber sido parte importante de la antigua selección soviética también.

Su actuación en la pasada Copa del Rey, sobre todo ante Bilbao Basket, nos hacen soñar con el jugador total en nuestra Liga Endesa. Joan Plaza sabe de eso, y por ello le exige, se contraría y le critica y durante los partidos. Porque quiere que sea el más competitivo, también en defensa. Claro que, cuando Unicaja ataca y Kuzminskas tiene el balón, en más de una ocasión Plaza tendrá que interiorizar sus ganas de sonreír por las cosas que hace.

Mindaugas tiene una mecánica grácil de tiro. Gesto suave, acompasado, delicado, como la puedan tener los virtuosos de esto. Como lo tuvieron Herreros, Kurtinaitis o Louis Bullock. Como la que tiene Alex Abrines. “Esto se hace así” y el balón entra. Genios. A su excelencia como tirador, el antiguo ala-pívot se ha convertido en un jugador de uno contra uno devastador a campo abierto. Su primer paso es rápido y amplio, siendo muy difícil contrarrestar su zancada inicial a cualquier defensor cuando arranca. Y además, ha mejorado muchísimo su dominio de balón. Capaz de cambiar de dirección, de ritmo, pivotar en situaciones complicadas…todo, con el poder que otorga el control absoluto de la pelota.

“Todavía no sabe lo bueno que es” fue definido por Oscar Quintana en la pasada Copa del Rey. Con toda la razón. Este chico del que hablan en Málaga de carácter afable, notablemente generoso y extremadamente tímido, se está haciendo grande en un Unicaja que está desmarcándose como un grande otra vez, como lo que es. Por ello, lo tengo claro, quiero un póster suyo y viendo su gesto inmortalizado pensar que el baloncesto, por encima de muchas cosas, es bello.