ARTÍCULO: DANI DÍEZ, CUANDO LA CONFIANZA ES EL MOTOR DE SU AMBICIÓN

ARTÍCULO: DANI DÍEZ, CUANDO LA CONFIANZA ES EL MOTOR DE SU AMBICIÓN

Antonio Rodríguez

Dani Díez es el hombre de moda. No es para menos. Su enorme actuación el pasado fin de semana en Andorra, con 32 puntos en 33 minutos, con la destacadísima estadística de 6/7 en triples y 8/8 en tiros libres, hacen volver a soñar con las posibilidades del jugador de Gipuzkoa Basket.

Parece ser que San Sebastián y su club en particular, le ofrecen la posibilidad de contar con una enorme confianza, en un club que necesita realmente de la aportación del canterano del Real Madrid. Con Sito Alonso hace dos temporadas, ahora con Jaume Ponsarnau, ha sabido entender lo que se le exige y con minutos en pista, tener la mirada puesta en él para tirar del carro. Y Dani Díez responde.

El que hubiese tenido en Andorra una racha como para anotar 6 triples en tan sólo 7 intentos, es motivo más que sobrado de un artículo como este. ¿32 puntos en 33 minutos? Confirmado que se merecía un artículo. Sus porcentajes en los pocos minutos que disputaba en el Real Madrid desde la línea de 6.75, por la lógica falta de continuidad y la tensión/nervios de querer demostrar, dan paso a la confianza que da este club a orillas del Cantábrico y su carta libre de hacer y arriesgar lo que sea necesario por el bien común. Sin embargo, lo que ya se iba haciendo notorio, iba sonando cada vez más, era su capacidad reboteadora. Primer alero de la Liga Endesa en esta faceta, máximo reboteador defensivo de la competición y segundo en el global, ante los bastiones bajo los tableros que disponen la gran mayoría de clubes, muestra que Dani Díez tiene hambre por competir.

Su aspecto físico, como alero alto, es envidiable: alto, rápido, coordinado y muy potente. De ahí que el hambre por sumar con su equipo (11.9 puntos de promedio. 46.1% en tiros de campo), lo haga más importante aún. Como bien dicen muchos, el rebote es una cuestión de deseo. Y 6.1 capturas bajo su tablero como media (para un total de 7.4), un partido y otro partido, son muchísimas. Pegarse sin temor en pos de la posesión. Sin él en pista, el resto de sus compañeros logran mantener la defensa (de hecho, por cada 100 posesiones del rival, ellos encajan 1 punto menos), sin embargo, la decadencia viene en ataque cuando él no está en cancha: Gipuzkoa Basket en 100 posesiones anota nada menos que 17 puntos menos, de 105.9 a 88.9 (estadísticas tomadas de baloncestostatsacb.es).

En su club en la actualidad y debido a la crisis, prefieren jugadores implicados por el bien del equipo que estrellas rutilantes que tuvieron años atrás en Donosti. Y por ello se exige que todos aporten en la medida de sus posibilidades. Por ello Jared Jordan muestra su velocidad y asistencias, como Will Hanley suple su falta de físico para bregarse con tipos más poderosos con kilos y kilos de inteligencia y cómo el choque, la rudeza y el “por aquí no pasas” de David Doblas impone el respeto en las zonas que Ponsarnau busca. Y Dani Díez, pues un poco de cada cosa. Por talento, porque su puntería ha mejorado por confianza más que por mecánica -que es la misma que en el Real Madrid, y sobre todo por la ambición que muestra de intentar destacar, que Gipuzkoa Basket no pase apuros de cara a final de temporada. Lo más importante que se puede decir de Dani Díez es que, sobre todo por él, está en su mano.