ARTÍCULO: NUESTROS ALL STARS NBA

ARTÍCULO: NUESTROS ALL STARS NBA

Antonio Rodríguez

Capítulo 3: James Donaldson

En España estamos de enhorabuena tras el nombramiento de Pau Gasol y Marc Gasol, como pívots titulares en el próximo All Star Game New York’2015. Un hecho sin precedentes en la historia de la NBA, el que dos hermanos compartan titularidad en el partido de las estrellas, un éxito de nuestro baloncesto, una alegría y orgullo que se criaran y formaran en clubs de la Liga Endesa. A lo largo de la historia de nuestra liga, no han sido ellos los únicos casos que han jugado en nuestros clubs habiendo sido, con anterioridad o posterioridad, nada menos que All Stars de la NBA. Con este serial, os contaremos uno por uno, las estrellas que pisaron por igual el parquet de nuestros pabellones, como el santuario sagrado en un evento como el All Star Game.

James Donaldson estuvo nada menos que 14 temporadas en la NBA. Sus 2.18 ayudaron mucho en ello. Y con 40 años aterrizó en la Liga Endesa, en el Caja San Fernando sevillano, en la temporada 96-97. Y James Donaldson fue All Star en la NBA (en el primer All Star Game emitido en directo en TVE, en “Cerca de las Estrellas”, Chicago’88), por un cúmulo de circunstancias. Eso sí, había que estar en ese momento donde él estaba. En los últimos coletazos de dominio de los centers en la NBA, los entrenadores solían elegir dos pívots más entre los suplentes, para completar las plantillas del All Star. En la conferencia oeste, un sólido Steve Johnson lo estaba haciendo francamente bien en los Blazers. Sin embargo, estaba teniendo verdaderos problemas con sus lesiones. En fechas previas a la cita de las estrellas, volvió a recaer de una de ellas, lo que valió por otra parte, la irrupción impensable de Kevin Duckworth en la liga. Y Pat Riley, buscando soluciones, llamó en los días previos a James Donaldson, pívot de Dallas Mavericks, a que disfrutase de tal festín en Chicago. James Donaldson no era ningún virtuoso bajo los aros (si veis sus estadísticas en esta temporada, no son para nada descollantes). Dallas Mavericks estaba siendo una de las sensaciones en la competición. John McLeod optimizaba como nunca al dúo anotador Rolando Blackman-Mark Aguirre, y les había unido un nuevo puntal ofensivo, el base Derek Harper, que tenía más libertad que nunca. Y como center defensivo, intimidador, que cumplía perfectamente con el cometido de ayudar en defensa y bloqueos, estaba James Donaldson. Estaban primeros en su división Midwest (de hecho, forzaron a los Lakers hasta 7 partidos en la final de conferencia, para que pudieran revalidar su título) y con el equipo en el candelero, pívot para el All Star.

Donaldson, a pesar de su estatura, comenzó tarde a jugar al baloncesto, en su último año de high school, por lo que su movilidad era más bien pobre. Pero su entrenador en la universidad de Washington State, George Raveling, hablaba de su rápida progresión en escaso tiempo. Todo ello le valió para ser elegido en 4ª ronda del draft, por Seattle Supersonics, que le hizo un hueco en la plantilla, siendo hombre de rotación a los titulares Jack Sikma y Lonnie Shelton. No era cosa fácil acercarse a esa zona. Traspasado a los Clippers y posteriormente a Dallas (en intercambio con otro ex-Liga Endesa, Kurt Nimphius), era una fuerza interior que podía aguantar en defensa a los Ewing, Olajuwon o Jabbar de turno, afianzando esa posición en la plantilla. Y es que en Dallas, su entrenador Dick Motta llegó a tener hasta 7 centers titulares en las 7 primeras temporadas de existencia del equipo, verdadero quebradero de cabeza. Desde el mencionado Nimphius, a Pat Cummings, a Wallace Bryant, o un reconvertido Sam Perkins, que volvió a su posición natural de ala-pívot con la llegada de Donaldson. Él dio esa estabilidad. “Cuando hablas de nuestro éxito” replicó Rolando Blackman a un periodista, “tienes que hablar también de James”.

La decadencia de Donaldson en la NBA fue de la mano de los Mavericks. Una grave lesión de rodilla en la temporada 88-89 (acentuando aún más su complicada recuperación en un tipo de 2.18 de estatura), comenzó a ser también el declive del equipo. Aguirre fue traspasado, los jugadores se fueron yendo a nada que pudieron, Roy Tarpley fue suspendido de forma indefinida por la liga, a causa de sus problemas con las drogas… Ese ambiente llegó a degenerar en una pelea en un entrenamiento entre James Donaldson y el hombre que hace unas líneas -y unos años atrás- le piropeaba, Rolando Blackman. Todos huyeron de una franquicia que vivió a principios de los 90 una de las etapas más aciagas de los últimos 25 años en la NBA. Y nuestro protagonista vio su salida al Iraklis griego.

En el equipo afincado en Salónica, alguien de corte defensivo como él, promedió 13 puntos y 12 rebotes, formando pareja de extranjeros junto al esloveno Juri Zdovc. No anotaban mucho (por otra parte, algo normal en la liga griega de entonces), pero también encajaban pocos puntos con la presencia de Donaldson en la zona y “leñadores” como Brougos y Papakhronis. La paradoja sucedió con el cambio de mentalidad para la siguiente temporada. Iraklis quería más puntos y sustituyeron a Donaldson (que volvió a la NBA, a los Utah Jazz), por, nada menos que Walter Berry.

En Sevilla lo ficharon en el verano de 1996, cuando aquel agosto, James cumplía 40 años. Y mostraba un óptimo rendimiento, puesto que era un tipo extremadamente cuidadoso con su cuerpo. Él era fisioterapeuta, tremendamente sensible y estricto con su alimentación (tenía que aportar cierta cantidad de ciertas vitaminas, todos los días a su cuerpo). Practicaba taekwondo para mayor flexibilidad y cuidado de sus músculos. Culto al cuerpo muy pronunciado. Sensibilizado con los animales hasta el punto que, siendo socio de una peletería en su estado de Washington natal, tras tener una conversación con la presidenta de una asociación protectora de animales en Dallas, se unió a tal asociación, dejando el negocio de las pieles.

La recién estrenada Ley Bosman, hizo que Donaldson aterrizara en la ACB, pues él, hijo de un militar de las Fuerzas Aéreas estadounidenses destinado en Gran Bretaña, nació en tal país, con lo que siempre mantuvo el doble pasaporte. Y pudo llegar a Sevilla como comunitario. Quizás nos hubiese gustado decir que su aportación a Sevilla fue notable. Pero no fue así. Exceptuando su primer mes de competición, donde sí entraba en los esquemas del equipo y aportaba, ya en Octubre, fue apartado por dos partidos y el entrenador, Alexander Petrovic, pidió que se le diera de baja definitiva. “Aquí se está para defender los colores, se tenga 19 ó 40 años”. Donaldson, veteranazo donde los haya, ante estos arrebatos, no entendía nada. Fue la primera temporada de Caja San Fernando en Liga Europea, tras su éxito de alcanzar la final liguera. Pero Petrovic, según iban transcurriendo los meses, fue perdiendo el rumbo y llegó a tener problemas con absolutamente todos los jugadores del Caja. No convocaba a Donaldson durante un mes, y cuando lo hacía regresar, lograba 12 puntos y 12 rebotes ante el Festina Joventut en un buen encuentro, declarando “James es un profesional y me ha demostrado un cambio de actitud importante”, para pasar a apartarle nuevamente, junto a la estrella del equipo, Mike Anderson y César Arranz. Una balsa de aceite no fue aquel año el baloncesto en Sevilla. De ahí que solamente disputase 20 partidos con 16 puntos de media. Fue una mala experiencia para él, que tras su paso por Montecatini italiano y el Larissa griego, regresó a España unos meses después, con 41 ya de edad, para jugar los playoffs de la LEB con el Breogán en la recta final de la 97/98, donde se quedó la siguiente temporada para jugar 9 partidos más.

Y esta fue la historia de James Donaldson, “nuestro All Star” más a hurtadillas de todos. Serio en su trabajo, 14 años en la NBA para llegar a tener un nombre en tal lista.

FOTO 1: James Donaldson, en su periplo con Dallas Mavericks.

FOTO 2: Donaldson intimidando en uno de los famosos ganchos de Abdul Jabbar.

FOTO 3: Donaldson, en su periplo en el Iraklis griego, lanzando un gancho ante la oposición de Stojan Vrankovic (Foto web iraklisfc.tripod.com)

FOTO 4: Junto a Iker Urreizti, en su etapa en el Breogán lucense, en liga LEB (Foto de la sección de Javier Ortiz “Historia del baloncesto” https://www.espacioligaendesa.com/historia/ver/191/james-donaldson#.VNNhFsbqOFQ)