ARTÍCULO: NUESTROS ALL STAR NBA

ARTÍCULO: NUESTROS ALL STAR NBA

Antonio Rodríguez

Capítulo 2: Ralph Sampson.

En España estamos de enhorabuena tras el nombramiento de Pau Gasol y Marc Gasol, como pívots titulares en el próximo All Star Game New York’2015. Un hecho sin precedentes en la historia de la NBA, el que dos hermanos compartan titularidad en el partido de las estrellas, un éxito de nuestro baloncesto, una alegría y orgullo que se criaran y formaran en clubs de la Liga Endesa. A lo largo de la historia de nuestra liga, no han sido ellos los únicos casos que han jugado en nuestros clubs habiendo sido, con anterioridad o posterioridad, nada menos que All Stars de la NBA. Con este serial, os contaremos uno por uno, las estrellas que pisaron por igual el parquet de nuestros pabellones, como el santuario sagrado en un evento como el All Star Game.

Ralph Sampson fue una estrella de la NBA. De las de verdad. Elegido nº 1 en el draft en 1983, rookie del año en 1984 y Jugador Más Valioso (MVP) en el All Star Game en 1985. Sus 2.24 de estatura y su agilidad, le hicieron encumbrarse a lo más alto. Una canasta milagrosa en la final de conferencia de 1986, en cancha de los Lakers, dejándoles en la estacada por primera vez en 5 años, clasificando a Houston Rockets para las finales, cuando tres años antes, sin él, habían sido el hazmerreír de la liga. Todo eso era Ralph Sampson.

“Sus números se hubiesen disparado con un base decente” afirma Anicet Lavodrama. “Su tiro en suspensión era perfecto y los ganchos, te aseguro que eran desde muy, muy arriba” recuerda Rafa Vecina, posterior compañero suyo en Unicaja Ronda. Porque efectivamente, este portento como jugador, pisó las pistas de la Liga Endesa. En Málaga.

Botaba el balón entre los mejores dribladores, lanzaba suspensiones entre los mejores tiradores de la NBA, machacaba entre los mejores matadores de la liga. Era como ver el hombre perfecto del Renacimiento en el mundo del baloncesto. El multimillonario Ted Turner, pretende fortalecer su recién creada cadena Turner Network Television (TNT) con un golpe de efecto. Y se fijó en el mundo del deporte. En baloncesto, universitario para más señas. Y para realizarlo, eligió…a Ralph Sampson. Un encuentro de su universidad, Virginia, ante el otro gran bastión del baloncesto estadounidense que pudiese enfrentarse a él: Pat Ewing. Aquel Georgetown-Virginia fue de los encuentros de baloncesto con más audiencia de la historia. Sampson logró 23 puntos, 16 rebotes, 7 tapones y la victoria (63-68).

En Indianapolis’85, en el mismo All Star Game del famoso veto a Michael Jordan, Ralph Sampson, ayudado por un base de verdad -Magic Johnson-, logró ser el MVP en la cita, con 24 puntos (10/15 en tiros de campo) y 10 rebotes, cogiendo el balón arriba, arriba en “alley-oops”, corriendo de trailer en contragolpes para machacar el balón. Era un sueño con su rapidez, 224 centímetros de una coordinación capaz de hacer de todo. Ganador del NIT en su año freshman con Virginia, en 1980, llegar a la Final Four un año después. Y claro, que Houston Rockets mientras, haciendo el tan afamado y hoy día catalogado ‘tanking’. Pues eso, que llegaron a elegir el número 1 del draft y se llevaron al gigante virginiano. Y llegó Akeem Olajuwon y no solamente los resultados se dispararon en positivos, sino que el marketing empezó a funcionar con eso de las “Torres Gemelas”. En mayúsculas. Y con dos años juntos, llegan a las finales NBA frente a los Celtics. “Yo le vi hacer tres temporadas increíbles” confesaba su compañero Jim Petersen. Pero la gente, aún así, quería más. Nunca puedes contentar a todos”. Y de repente, stop. Algunos dicen que tras la pelea en aquella final con Jerry Sichting, su carrera comenzó a ir en caída libre.

Llegaron las lesiones. Una operación en su rodilla en 1987. Broncas y disputas con su entrenador, Bill Fitch. “Él fue víctima de la fama que le precedía antes de llegar a la NBA. Llegó a la liga con la pistola sin balas. Para lo que se esperaba de él, debió llegar con un tanque lleno de balas. Y él intentó, trabajando duro, ser alguien dominante. Pero no tuvo ese marchamo”. Como ven, detractores, también tuvo. El duro pívot defensivo Nate Thurmond, All Star en varias ocasiones durante sus 14 temporadas en la NBA, declaraba que “parecía que él nunca quiso ser un center. La diversidad en su juego está muy bien. Pero cuando mides 2.24, tienes que jugar dentro. ¿Quien te va a hacer una falta más allá de la línea de tiros libres? Tira si quieres”.

El mítico entrenador de la universidad de Marquette, Al McGuire, opinaba: “él se crió entre una familia acomodada, en un barrio acomodado, Harrisonburg, donde los chavales conducían sus propios coches. Fue a una universidad de caballeros, Virginia, señorial. Y no necesitó ser un tipo duro. Además, él no trabajó como debía físicamente en aquellos años. Sobre todo, los músculos de sus piernas. En baloncesto profesional, cuando eres tan esbelto, debes fortalecer tus piernas, porque van a estar empujándote constantemente”.

Las lesiones hicieron traspasarle a Golden State Warriors, en su quinta temporada en la NBA. Don Nelson, con una filosofía de juego muy diferente a las características de Ralph Sampson, lo tiene postergado al final del banquillo. Un partido tras otro. En año y medio le operan de sus rodillas en tres ocasiones más. Entrenaba con todas las precauciones, aunque ponía toda su dedicación. Con su compañero Tellis Frank disputaba unos contra uno, incluso Hasta que lo traspasaron a Sacramento Kings, a cambio de Jim Petersen, tres campañas antes su reserva en los Rockets. Dos operaciones más en año y medio. Sus rodillas ya no respondían. “Él aparentemente corre bien” decía su entrenador, Jerry Reynolds, “Ágil, coordinado. El problema es cuando tiene que parar. Ahí se le ve la inestabilidad y cuando parece que no planta bien. Su primer salto es bueno. El problema cuando debe hacer un segundo salto consecutivo”. Sampson en los Kings, promedia 20 minutos y supera escasamente los 6 puntos.

Un equipo en apuros

Unicaja Ronda estaba en la cola de la clasificación. Durante los meses de Noviembre y Diciembre, tuvo una racha de 8 partidos, donde 6 se solventaron por 3 puntos o menos. Perdieron cuatro de ellos. Algunos, como la visita a Madrid ante Estudiantes, perdidos con un triple sobre la bocina, desde medio campo. Su extranjero, el colombiano Álvaro Teherán, un mocetón de 2.16, no fue solución de nada. “Nos trajeron unos vídeos de él y un par de partidos completos en la universidad. Y debieron ser los partidos de su vida” recuerda el entrenador de aquel Unicaja, José María Martín Urbano. “Las metío como aquí no hizo nunca”. A su presidente, Alfonso Queipo de Llano, cuando el club estaba en los últimos puestos de la clasificación, un viejo conocido de la afición española, Norman Carmichael -pívot del F.C. Barcelona en la década de los 70-, les sugirió el nombre de Ralph Sampson como sustituto de Teherán. “Sí, nos dijo que estaba en forma, que estaba entrenando todos los días con él y lo veía bien” contaba Alfonso. Martín Urbano pensaba que “. Sabíamos que Sampson no estaba bien físicamente. Pero después de perder tantos partidos tan igualados, a nada que nos anotara 10 puntos y cogiera unos cuantos rebotes, un tío con 2.24, pensábamos que eran la diferencia de perder de dos a ganar de dos”.

Y Ralph Sampson llegó a Málaga. Entre una aureola de estrella, el jugador que había sido nº 1 del draft, aterrizó en la Ciudad del Sol. Se le puso una alfombra roja en su presentación durante el primer partido, se hizo un pasillo con todos los jugadores de categorías inferiores…pero al poco tiempo se dieron cuenta que sus problemas físicos eran mucho mayores de lo esperado. “Cuando recibió en poste bajo, a la primera suspensión, dio con el balón en el canto del tablero y pensamos ‘tenemos un problema’. Nos miramos unos a otros”. Martín Urbano vio también cómo tras los entrenamientos y antes de los partidos, se le sacaban varias jeringuillas de líquido sinovial de sus rodillas. “Él se cuidaba mucho. Sus músculos, ni un gramo de grasa. Muchas pesas en el gimnasio…pero con esas rodillas, no podía”. El drama del descenso para el Unicaja Ronda se acrecentaba con él.

Cuando Sampson, años antes, fichó por los Sacramento Kings, confesó a un periodista “Cuando esté al 100%, tú lo sabrás cuando lo veas”. Quizás fue otro de los problemas de Ralph Sampson en sus últimos años como jugador. “Creo que nunca asumió en las condiciones en las que estaba. Él era Ralph Sampson”. Y frente a Anicet Lavodrama, en un encuentro frente al OAR Ferrol, vio que no podía seguir compitiendo. Asumió que no daba el nivel. Alfonso Queipo de Llano tuvo que lidiar con el mal trago. “Le citamos en el despacho y le dijimos que no podíamos seguir con él. Que lo cortábamos. Aunque intentó aguantar, se echó a llorar”. Ocho encuentros en total, 7 puntos y 7 rebotes de promedio fueron sus últimos números, porque tras Málaga, se retiró de la práctica activa del baloncesto.

El jugador que había sido un sueño en Estados Unidos durante mucho tiempo, acabó sus días en la Liga Endesa, de manera triste. Para el recuerdo, aquí os dejamos las estadísticas durante sus años All Star en la NBA. Estelares.

FOTO 1: Lanzando un tiro libre con la universidad de Virginia

FOTO 2: Sus ganchos y sus tiros cortos, lanzados desde muy arriba.

FOTO 3: Ya en los Houston Rockets, lanzando por encima de los jugadores de los Lakers

FOTO 4: Ganando la posición ante la defensa la Larry Micheaux, en el Unicaja Ronda (Foto: Mariano Pozo).